Primer Round: Emociones en Piura y las pendientes desde Lima por @nancyarellano

Hace unos días escribí sobre la asimetría de la motivación política, como causa de la inacción/ ineficiencia estatal. Me explico, la asimetría queda establecida cuando:

 

a) la percepción de la agrupación A es que sus motivos o razones para actuar en el escenario político son por valores (digámosle Amor) y que las motivaciones de B para actuar son anti-valores (llamémosle Odio)

b) la percepción de la agrupación B es que sus motivos o razones para actuar en el escenario político son por valores (digámosle Amor) y que las motivaciones de A para actuar son anti-valores (llamémosle Odio)

 

Ambos piensan igual. Por esta razón se crea un escenario polarizante: A vs B. A y B no pueden negociar, conciliar, entenderse porque anulan los argumentos del contrario, al dar por sentado que las motivaciones del otro son antivalores y entrar en choque; por tanto sólo su opción política y sus argumentos, son los válidos al perseguir fines virtuosos.

 

Este escenario se está dando actualmente en varios países, desde Estados Unidos a España, pasando por Oriente Medio y sin dejar de lado a Venezuela o, incluso, Perú. Es lo que llamo el escenario post-muro de Berlín o de la ausencia de enemigo externo. Hemos visto una segunda vuelta, nuevamente, polarizada: fujimoristas vs ppkausas.

 

Para los fujimoristas ellos son la única opción virtuosa, están guiados por “amor” al pobre, al “Perú profundo” que han visitado los últimos 6 años, apuestan por los pequeños motores económicos (PyMes), la inclusión de sectores marginados, por salvaguardar la vida de los peruanos (entiéndase acabar con la delincuencia), establecer un Estado fuerte, presente y arbitral. La visión estandarizada, por mediática, del fujimorismo sobre Peruanos por el Kambio es que son oportunistas, “vende patria”, entreguistas, lobbystas, sin real apego a la peruanidad rezagada, apuestan a las grandes corporaciones y, por tanto, son elitescos y aprovechados, estableciendo una mafia al poder.

 

Por su parte, Peruanos por el Kambio, apelan a ser los verdaderos representantes del “amor” al Perú, son los meritocráticos, conciliadores, configurados desde la diversidad política que ha trabajado por la inclusión de todos los sectores desde los inicios, y recuperación, de la democracia en el Perú; y comprenden el lazo de la contemporaneidad entre lo público y lo privado como solventador de la vida social, buscan un Estado honesto, eficiente y justo. Para ellos, a nivel mediático, los fujimoristas son los autocráticos, los insolventes moralmente, los obsesos con el poder por el poder, que entregan el país a las fuerzas oscuras y concentran la acción estatal de forma populista para quedarse eternamente allí y establecer una mafia al poder.

 

Al calor del debate del domingo vimos la polarización hacer gala; y si bien es cierto que es un show útil para las conversaciones de calle o medios, incluso creo que algunos hacen catarsis con esto; no es productivo para una democracia del siglo XXI con tantos pendientes y con tanta necesidad de fuerzas en concurso.

 

En resumen diría que vimos un PPK serio, racional, parco y mesurado que se mantuvo monótono casi todo el tiempo, pese a que toda su exposición fue sin lectura; y tuvimos a una Keiko Fujimori voluble en el tono, emotiva en la lectura y de reacciones calculadas. Me llama la atención que PPK dejó de lado su matiz irónico y risueño frente a la ofensa y optó por verse casi, impasible, contraatacando con un mal uso del timing; frente a una Keiko que mimetizó la cadencia de Veronika Mendoza al responder los ataques, siendo visual, emotiva, defensiva y de contraataque inmediato aunque acartonado.

 

Si tuviésemos que hablar de una proporción diría que el 97% de la percepción política es emocional, frente a un 3% de racionalidad pura. El politizado, partidario o no, 43%, ya tiene un equipo al que pertenecer y sólo se “pondrá la camiseta”, ése ya tiene emociones claras por cada opción política, sea como el “mal absoluto”, “mal menor”, “voto crítico” o en apoyo pleno y positivo; tiene su voto claro y lo ejerció en primera vuelta, con algunos pequeños matices que no discutiré ahorita.

Pero si hablamos del común denominador, ese 97% de la población, no repara tanto en el fondo del discurso (racionalidad de la política pública planteada) como en la “sensación” que transmite y cómo roza o golpea en sus emociones, entendiendo que las emociones son producto de los valores culturales, los valores y experiencia personal e íntima: miedos y aspiraciones. Por ello quien logre abanderar suficientes emociones y además capitalice el amor/placer como emoción, transmitirla efectivamente, capturará más votos. Pero, en líneas generales, no fue lo que vimos. Hubo emociones pero no se cerró el círculo.

 

¿Qué emociones tocaron?

 

Se puede decir que en cuanto a cantidad de emociones, PPK logró abarcar más. En su discurso logró tocar el Desprecio y el Asco, la tristeza y el miedo. Los dos primeros producto del recuerdo del fujimorismo de los 90 y sus efectos sobre la democracia peruana y el asco frente a la corrupción desmesurada que arrebató 6.000 millones del erario público. La corrupción tiene un efecto: la desconfianza, lo que capitaliza la abstención. Y PPK alude al tema cuando señala “La gente están frustrada, por eso hay un voto de protesta”. Cuando habló del agua, de la educación y del rezago de gran parte del Perú (8.000.000 de personas) buscó aludir a la tristeza. Por último debemos decir que pretendió aludir al miedo, cuando hizo referencia a la amenaza de un narcoestado y buscó asociar esta amenaza al alce de la delincuencia en el territorio; asociando narcotráfico, corrupción e ineficiencia estatal. Pero, no logró cerrar con el placer/ amor. No logró hacer creer, que todo el sentimiento producido por la realidad dibujada “puede cambiar y cambiará”, no lo logró pese a tocar historias familiares, porque fue parco; no lo logró pese a citar a su madre, porque lo hizo sin énfasis. PPK no logró hacernos hijos a todos de los inmigrantes que “eligieron al Perú” por un acto de soberana voluntad y amor. No enarboló las banderas lo suficientemente alto para que se avizorara desde cualquier lugar del territorio.

 

El placer/amor es una recordación de lo positivo, íntimo y cercano: lo deseado conscientemente. Logra hacernos creer que revivimos esa buena experiencia y que nuestro candidato es capaz de saber qué nos gusta y qué queremos disfrutar en la vida. El placer como emoción, toca lo instintivo por rectilíneo (al sentir un espacio seguro) y lo límbico (emotivo) al producir satisfacción; esto ocurre cuando activamos la amigdala, como centro de operaciones que controla la respuesta emocional, siempre y cuando estimulemos con los disparadores correctos a los grupos específicos, es decir, los que están ávidos de tal sensación. El efectismo de una campaña puede disiparse o apuntalarse cuando cuidamos los disparadores en función de un conocimiento no de la realidad como resultado de metas estatales, sino de la realidad como sumatoria de pequeñas realidades emocionales: humanas.

 

Por su parte, Keiko tocó un menor registro de emociones pero aludió a dos altamente potentes: miedo y sorpresa. El primero devino del tema injusticia, pobreza y rezago social, colocando a PPK en el papel de entreguista, elitesco y capaz de conculcar los derechos laborales de los ciudadanos para favorecer a las grandes empresas. Además sacó a colación, sin que fuera parte del temario, la inseguridad. Y usó la sorpresa, como evento no creado por la campaña, al citar los eventos recientes de los 11 muertos en 11 días. Buscó entonces posicionarse como quien tiene la mano firme, decisión política y equipo para enfrentar el peligro de perder la vida. ¿Por qué este miedo primario es potente? porque alude al cerebro reptil, son emociones básicas e instintivas: salvaguardar la vida es una reacción, por tanto un disparador del voto contundente y sólo superable por el placer/amor; emoción que quedó sin participación en el debate.

 

En mi opinión el segundo debate debería enfocarse en la combinación que logre disparar el placer/amor, como cierre del círculo de emociones a los que aludan los candidatos para explicar sus planes de gobierno. Las políticas públicas no como decisiones sólo técnicamente pensadas, sino como humanamente diseñadas en torno a micro-realidades emocionales específicas de la peruanidad diversa. Creo que la estrategia polarizante, amigo/enemigo, ya tocó su techo y finalmente no resulta positiva para el concurso de fuerzas que debería ser el próximo gobierno, dado los retos que debe enfrentar.

 

Sólo por dejar un dato: los jóvenes reaccionan de forma más efusiva al miedo que los adultos, los cuales requieren más especificidad en la imagen para activar la respuesta emotiva porque han establecido mayores filtros producto de la decepción política.

 

Veremos qué emociones toman el micrófono este domingo.

#TrasLaResaca: Ítaca y La normal-crisis que asoma la cabeza en democracia

          Una gran democracia debe progresar o

pronto dejará de ser o grande o democracia.

Theodore Roosevelt

(1858-1919) Político estadounidense.

La democracia es un concepto multívoco. No hay significado irrestricto y más allá de su conceptualización es, en todo caso, un forma de vida perfectible, en construcción y mutación permanente. La democracia, al involucrar el acto más cambiante, el hombre, y darle valía a la personalidad, individualidad y también a la grupalidad (más allá de minorías y mayorías) nunca estará alcanzada al 100%. No que la democracia sea una utopía, sino que la democracia es en si misma un camino, no una meta. Es como el poema Itaca de C. Kavafis.

“Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino

Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas”

john_william_waterhouse_-_ulysses_and_the_sirens_1891

Así en la democracia, el camino es lo más valioso de ella como sistema. En el siglo XX la democracia dio el voto universal, directo, secreto, dio el voto a la mujer, permitió pluralizar las voces, hacer empresa, ascender de clase social a muchos, permitió universalizar la educación.. etc etc etc logros que hoy pensamos que son “naturales” pero fueron luchas democráticas. ¿Que aún falta mucho? Sí, así es. Porque Ítaca aún está lejos, el camino es largo y nos llenará de experiencias, ya lo hace. Tenemos que ganar en el camino sea en Perú, Venezuela o España; todos los cuales están en un momento de mutación y cambio, en distintos niveles, de lucha democrática. Muchos hemos tenido que amarrarnos al mástil muchas veces, para poder comprender los problemas de la democracia y sus cantos de sirena. Eso no significa que el barco no siga la ruta, seguimos en camino a Ítaca.

La democracia parlamentaria es el gran logro, es el bote, del sistema democrático porque concilia el poder ejecutivo con las mayorías populares y la ampliación de la representación.  Fue un logro marcado por  el reto que significaba organizar coherentemente la voluntad popular y el pluralismo. El equilibrio de poderes, el control político y la iniciativa de reglas, leyes.  En este sentido, la calidad del parlamento y la percepción de éste por la ciudadanía refleja la salud democrática. Si la democracia solo se trata del presidente, tendríamos solo “un buen César electo”.

Los resultados en blanco o nulo del Congreso son un llamado a reflexión desde cualquier perspectiva, no puede considerarse “normal” que el 32,12% de los electores prefiera no opinar o viciar el voto. Es más, los 4.5millones, que superan al propio fujimorismo, sólo cabe que sea interpretado como una crisis de representación. ¿A qué obedece esta crisis? Ahí es donde hay elementos a discutir: 1) una elección que se eclipsa por la presidencial, 2) un sistema que no ajusta la representación a la cuantificación demográfica y su distribución, 3) un sistema que no logra estipular medidas de control ciudadano sobre el congreso, 4) una sociedad que critica los privilegios de los congresistas, 5) un congreso anterior que demoró hasta en las modificaciones a la ley electoral y nuevamente, 6) partidos débiles que no tienen la adhesión suficiente como para generar confianza.

En todo caso la revisión de este resultado debe ser profunda y su respuesta política debe ser reposada y responsable, desde los recién electos hasta las agrupaciones políticas que les respaldan. La legitimidad no está en discusión, pero la gobernanza definitivamente si.

Y ni hablar del parlamento andino, 44% parece rechazar esta instancia. Eso habla claramente sobre la percepción ciudadana de una instancia que parece verse como “declarativa, burocrática y sin efectos en la vida del país”

Hay mucho por democratizar seriamente.

¿Y si se va Julio? Por @nancyarellano

Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar. (…) A. Machado

Los rumores de que el JNE puede bajarle el dedo a Julio Guzmán son fuertes. Es posible entonces que nos encontremos prontamente ante el escenario del arreciamiento absoluto de las campañas de contraste. ¿Qué haría Guzmán si sale? 

  
Ahi muy probablemente veamos quién está detrás de Julio. Todo depende de a quién apoye. Si al romperse la banda de Rock de Todos por el Perú, Guzmán corre a apoyar a Urresti, lo que sería muy obvio y poco atinado, o si corre a apoyar a Verónika Mendoza o a Barnechea lo que nos daría un par de ideas claras. En esos casos suponemos se pondría el traje de safari y la campaña sería manejada por Steven Spielberg ya que se convierte en la reedición de Parque Jurásico: Peruvian Times. En todo caso la alianza develará compatibilidades o negociaciones. Lo más coherente es que pacte con PPK por las similitudes de electorado y que Julito pase a ser parte del prometido gabinete. Si Guzmán se sumase al gringo, su posición ante el fujimorismo sería más fuerte. hablamos de un 28% vs 30% lo que nos lleva a casi el escenario planteado por Datum de segunda vuelta en la primera, en cuanto a polarización marcada del voto.
Si llega a aliarse con Acuña, Julito y su banda de Rock-pop pasa a cantante de karaoke, perdiendo cualquier fastuosidad para quienes lo siguen. Creo que sus juliobelievers pasarían a keikolovers “como cancha”.
En todo caso. Veremos si el JNE defiende la normatividad democrática ante la institucionalidad deseable o la discresionalidad ante el efecto mediático.

#SeguiremosPensando

#BrujulaElectoral ¡Se rifan votos! por @nancyarellano

 

Democracia, ¡Oh Democracia!

¿dónde estás que no te veo?

¡Compre su ticket ya! tenemos 22’901.954 números. ¡Mientras más acumule más oportunidades!  ¿el premio? Una flamante presidencia de país suramericano, no tan nueva de paquete, pero con sus virtudes.  Obtendrá acceso a los fondos públicos, una residencia céntricamente ubicada y con servicio incluido.  Viajes completamente pagados para usted y su familia. Y, por supuesto, la posibilidad de incluir a sus amigos en el gabinete de gobierno. ¿Quiere más?  Pues le incluimos ¡el título de General en Jefe de las Fuerzas Armadas!  ¿Aún no se convence?  Pues le damos además la discrecionalidad sobre los presupuestos de seguridad, los cuales ¡no deberá detallar! 

Sólo necesita el 51% de los tickets en una primera vuelta o, de haber segunda, si queda entre los finalistas, podrá hacerse con los tickets de los que dejaron en la primera vuelta. ¡No lo dude! la suerte está de su lado.

Algo así creo que debería ser la campaña del JNE a la hora de hablar de elecciones. Ya que parece que en el Perú, como en otros sitios de Latinoamérica, no voy a exagerar; cualquier cosa es posible en elecciones.  Hoy, 12 de febrero, a menos de dos meses de la elección, Keiko ronda el 30%, Guzmán el 15% y el resto debajo del 13%.  Lo preocupante es cómo cambia la intención de voto cuando presentan a Keiko frente a otros candidatos.  Por ejemplo Guzmán.

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Según informa Datum hoy,  Keiko Vs Guzmán es 42% a 41; por lo que cualquiera podría ganar.  Esto muestra, nuevamente, lo que vengo repitiendo desde diciembre, no hay adhesión a proyectos políticos. El único proyecto que ha capitalizado a nivel macro es Fuerza Popular. Pero no ha logrado adherir a sectores clave, nadie lo ha hecho. Por lo cual se da una polarización absoluta entre la antipolítica y la apolítica vs la política superficial.  Me explico. Fuerza Popular es una mezcla entre la antipolítica representada por Alberto Fujimori y la política partidista que someramente se ha venido creando desde 2011.  No ha habido más hilación dentro del fujimorismo que el hecho de girar en torno a la figura de Alberto Fujimori y familia. Las propuestas personalistas como el peronismo en Argentina, el pinochetismo en Chile, el chavismo en Venezuela etc son volátiles y polarizantes. Por ello el tema de fujimorismo vs antifujimorismo.

El fenómeno Guzmán es un producto, con mucho respeto, de la mercadotecnia y la tecnocracia en un caldo de cultivo de la antipolítica y la apolítica. Al existir un clima adverso a la “cosa política” y la desactualización de los partidos, el elector promedio pasa a un estado de orfandad que es llenado por “adopción personalista”. Parece que este fenómeno no es nuevo en el Perú. Me remito a los últimos 30 años. Ocurrió con Fujimori, luego con Toledo, luego con Humala y ahora con Guzmán.

El escenario Guzmán vs Keiko pudiese ser parecido al Vargas Llosa vs Fujimori. No porque se representen ambos perfiles de forma exacta. Sino porque tan híbrido era el fenómeno Vargas Llosa que tampoco era político-partidista sino un perfil político-intelectual; como el perfil de Keiko Fujimori que es producto de una mítica en torno a su padre. En todo caso, la afrenta sería en términos similares —aunque Vargas Llosa se moleste— hoy Keiko es parte de un establishment y con toques de anti-establishment.  Como lo era Vargas Llosa en su momento. Guzmán es más como el chino. Un outsider del que poco realmente sabemos. Como todo advenedizo puede resultar un premio para el país o un castigo. Puede venir financiado por Yambal para lograr evadir las variadas demandas salariales contra la empresa piramidal, o por el humalismo como algunos refieren por los actores allegados incluso en su defensa ante el JNE, o ser realmente un actor nuevo que logre comprar todos los tickets y ¡sacarse el carro! o la presidencia, perdón.  En todo caso su perfil Pro-TPP y Pro-Sistema tradicional dejan ver un perfil bastante peculiar de quien dice ser el “outsider”.  Dos híbridos en combate en un terreno de arenas movedizas como lo es la antipolítica y la apolítica.  Si Keiko o Guzmán logran fortalecerse, insisto, con la capitalización seria y democrática de Grupos de Interés transversales, o determinados, y logran activar la Adhesión por Voluntariado Estratégico, lograrán no solo pasar directo a la celebración del 28 de julio, sino que encontrarán resultados que muestren un país con gobernanza multinivel y perfiles legítimos de representatividad.

La foto con los demás es Keiko Vs PPK (44% vs 37%), Keiko Vs Acuña (48% vs 22%). Y todos son híbridos entre la antipolítica y la apolítica. Fuera del sistema tradicional de partidos para tener fuertes presencias personalistas.

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El caso que más prueba esto es  Keiko vs Alan García (51% vs 16%) donde vemos claramente el rechazo a las figuras tradicionales asociada al sistema de partidos. El único simulacro que me gustaría ver y que no he encontrado es Keiko vs Barnechea, quien aún no figura (no sé por qué) para las encuestadoras.  ¿Poca visión política? ¿Más antipolítica y apolítica?

 

Otro tema es, insisto, qué giro darán las campañas. Aún hay tiempo peruano. En un escenario de “antis” cualquier cosa puede pasar, sobre todo si alguien se decide a apuntar hacia los grupos de interés y la segmentación de éstos, el match con el mensaje y las políticas públicas acertadas. Si alguien logra dibujar en el electorado la foto HD y hacer que cada peruano se vea en ella.

 

#SeguiremosPensando

“El Partido que logre conectar por microsegmentos ganará en la segunda vuelta” #BrújulaElectoral #Politing

Nota de Prensa.- 

  • Especialista venezolana señala que la tecnología y la influencia cultural han dinamitado los perfiles políticos, por lo que en el siglo XXI se hace necesaria una “canalización efectiva de demandas” y “conquistar al elector por microsegmentos”.
  • La consultora en comunicación política y electoral, Nancy Arellano, ofrecerá por primera vez en nuestro país el Taller de Politing para Periodismo, que tendrá lugar este jueves 18 de febrero a las 7.00pm en Beps: Av. 2 de Mayo 534, Miraflores.

En reciente entrevista sobre el proceso electoral en nuestro país, la especialista en comunicación política Nancy Arellano, quien cuenta con una larga experiencia en campañas electorales, señaló que la única fuerza que tiene bien “macrosegmentado” su público electoral es Fuerza Popular, representantes del fujimorismo, lo que causa que su 30% sea casi inamovible.

“Sin embargo, esta inamovilidad no despega tampoco, y es por falta de adhesión de los microsegmentos”, afirmó la especialista. “El APRA y PPK tienen cuotas delimitadas, por contraste con el Fujimorismo, pese a que todas las tendencias están de acuerdo, más o menos, en el sistema económico. Pero nuevamente no conectan con microsegmentos emocionales, sino que se han centrado en los Agentes Económicos”.

peru21.jpgPara Nancy Arellano, aquel candidato que logre capitalizar los segmentos definidos a hoy logrará ganar en la segunda vuelta.

Además, la consultora venezolana hizo hincapié en que la tecnología y la influencia electoral han dinamitado los perfiles políticos clásicos. “En el siglo XXI la novedad es la canalización efectiva de demandas, por lo que los grupos de interés se imponen sobre los Agentes Económicos (familia, empresas y sindicatos, administración pública). Ya no existe tal cosa como el ‘perfil del elector’ en el siglo XXI”.

“Insisto, aquél que logre conectar empáticamente por microsegmentos [podrá ganar las elecciones en el Perú]. Ningún partido ha trabajado, por ejemplo, la Adhesión por Voluntariado Estratégico, que ha funcionado en Colombia, México y Venezuela. Siguen con la estructura tradicional de calle y medios masivos. La incorporación de tecnología se ha hecho empíricamente, por lo que su efectividad es menos del 3%. Eso es penoso”, asevera la experta.

“Si vemos una encuesta que circula en las Universidades, ese “voto frágil” está enfocado en fenómenos nuevos como Guzmán en diciembre.  Ahí el capitalizaba un 20% de la intención de voto, seguido por PPK  y Toledo; cosa distinta al pulso de calle” Estos datos revelan varios fenómenos según Arellano; entre ellos el de la “antipolítica de los defraudados y la apolítica de los asqueados ante el status quo, sin que ello signifique que logren adherir a esos votantes, sino que es un voto adverso, que es distinto” concluye la especialista.

Fuente de encuesta universidades 12/2015:  http://aventurasweb.net/2015/12/elecciones-2016-eleccion-de-voto-en-universidades-julio-guzman-primer-lugar/

Demasiada información necesaria, no es suficiente por @nancyarellano

“…con el pasar de los años he descubierto que el exceso

de información es peor que la escasez.

Ahora los temas cambian continuamente.

El interés de las personas fluctúa con enorme facilidad.”

Zigmunt Bauman – El País 19/08/2012

Vivimos en un mundo interconectado. Las migraciones se suceden sin restricción alguna, o casi. Amanece, y nuestro marco de influencia es otro.  No en vano Bauman, sociólogo que respeto, señala que estamos ante la era “líquida”.  Una realidad que ya no obedece “estándares”, porque éstos cambian a una velocidad angustiosa, aquélla que impone la lógica de la sociedad de consumo. El siglo XXI está marcado por la cultura de “tienda por departamentos” objetos, accesorios, gadgets, ideas y personalidades que nos seducen con sus ofertas y que nos confrontan al sentimiento constante de insatisfacción y obsolescencia; con casi ningún reparo en por qué la “nueva propuesta” realmente “supera” a la anterior.  “La simple novedad” …manda.

 

El escenario comunicacional del 2.0 se presenta como una realidad inmediata y como una ventana -más presente que nunca- hacia el mundo.  No pasaron horas, ni una, para que desde todas las latitudes se empezaran a filtrar comentarios, información y noticias sobre los hechos de París.  Tampoco pasó mucho tiempo para que se hicieran eco de las elecciones legislativas venezolanas, o sobre los “resultados” de la COP21 en términos de limitación de emisiones y aportes de los países desarrollados.  Esto sin reparar en las “tendencias” locales y las noticias nacionales, así como las costumbres “mediáticas” del momento: la farándula y los memes. La política navega, con los motores apagados, al ritmo de este caótico mar de tendencias y novedades.

 

Perú no es la excepción. El escenario peruano sigue dudosos caminos. Las principales candidaturas no muestran nada innovador, ni distinto, sólo se mueven. La “tienda por departamentos” de la política peruana reetiqueta viejos productos.  La “angustia” tiene más que ver con la apatía que con una sinfín de ofertas novedosas.  La inercia y la resurrección  se alzan como banderas. Keiko tiene a sus fieles seguidores “heredados” haciendo barra. Toledo sigue capturando la atención de los clientes del espectáculo. Y PPK ya se rodea del clientelismo que tiene sus “cheques post-fechados” desde la elección pasada, con una rigidez y falta de verbo político que lo hacen inaccesible para los sectores mayoritarios.  Todos, a excepción de la Sra. Fujimori, sobrepasan los 60 años, y se nota. Sin embargo la propuesta “AlberKo” (Alberto y Keiko) tampoco es jovial.  Todos siguen apostando al personalismo, la figura del César (o Cesarina) que vendrá a resolver los males de la sociedad. El Mesías que comprende cómo encauzar el caos del Perú. La reciente alianza anunciada entre el APRA y el PPC se muestra bien como “dos abuelitos que se mudan a vivir juntos para no morir solos” o como una profunda reflexión de puntos de encuentro entre dos partidos que son instituciones en el Perú; si es la última, deben reforzar su comunicación política y electoral. Espero que se trate de ésta.

 

Entre los candidatos del menor al 5% hay de todo. Más caras resurrectas, más de las tendencias continuistas. Una que otra diferenciadora pero sin el “punch” que requieren estos tiempos de sobreexposición a la información.

 

¿Alguien aparecerá a hablar desde el s.XXI? ¿Será que el Apra y el PPC serán los protagonistas del viraje de la oferta política del Perú? Sería grandioso que dos de los protagonistas de la política democrática del s.XX realmente trasciendan y reescriban los escenarios.

 

Hace unos días leía un post de una profesora venezolana, ella argüía que no entendía cómo en Latinoamérica, esta región tan versátil para las creaciones culinarias “fusión”, tan dada para la generación de propuestas desde la síntesis del “viejo” y “nuevo” mundo (Europa y Estados Unidos) no haya logrado apostar a resolver los problemas de la afrenta “capitalismo” vs “socialismo”.  El exceso de información quizás nos está paralizando. O siguen mediando los viejos intereses, el electoralismo y la visión pacata y egoísta del poder.

 

Quisiera creer que, más allá de las figuras, encontraremos en enero unas campañas que pertenezcan a nuestros tiempos, atractivas para los jóvenes que representan casi el 50% del electorado peruano. Que limiten las informaciones, y apuesten a la formación de criterios. Lo necesario y suficiente.

 

Unas campañas que hayan optimizado presupuesto y verbo, y que desde las bancadas tradicionales se atrevan a apostar por la renovación de estructuras, la ruptura de las versiones modernas de “Saturno devorando a sus hijos” de los líderes de los partidos. Campañas que trabajen las propuestas por grupos de interés, que trabajen la comunicación de políticas públicas, la idea de las ciudades como “hechos económicos y sociales”, que reevalúen cuáles son los mercados competitivos para el Perú, que promuevan la cualificación para la industria peruana. Campañas que comprendan que “seguridad” es una noción prospectiva, que “educación” es un concepto de competencias y asimilación laboral. Finalmente que se trata de “calidad de vida” para el ciudadano y “sostenibilidad” para las instituciones y planes, de movilidad social y garantía de acceso a las oportunidades. En fin, de lo que ya la profesora venezolana hablaba: encontrar la solución entre el socialismo y el capitalismo. Comprender políticamente las lógicas económicas y la fragmentación del poder como una oportunidad de alianzas coopetitivas.

 

Ojalá que en enero de 2016, algo del s.XXI tome lugar en los titulares de las páginas de política, y no sólo en el Perú. Menos información y más formación para la democracia.

 

 

 

Democracia directa e indirecta: necesario distinguir. #Opinemos

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En resumen, muy vago, pero que sea un punto de partida:

a) Democracia directa: Es aquella democracia donde las decisiones y el gobierno, lo tiene directamente el pueblo, y la ejerce a través de asambleas. Es el caso de la antigua Grecia (con las salvedades del otorgamiento de ciudadanía) y es, lo que, básicamente, propone el Estado Comunal.Estas democracias también pueden tener un ejecutivo, el cual se divide el poder con las asambleas territoriales.

b) Democracia indirecta: es aquella que se ejerce a través de representantes (democracia representativa).

Hay 2 tipos

1) Indirecta participativa: Aquí hay varias formas efectivas de participar para la ciudadanía, una es el plebiscito (consulta ciudadana) Ej: Bolivia, Francia, Venezuela.

2) Indirecta no participativa: La gente tiene 3 formas de participar

a) Sufragio.
b) Militancia en partidos políticos: para operar las demandas en la arena política. Son actores políticos.

c) Grupos de Presión Social: Son los que alzan causas y ejercen presión tanto a partidos, como a gobierno.  Son actores sociales.

¿Qué creen ustedes, y por qué es conveniente?

 

Moscú invierte los papeles en Kiev por Thierry Meyssan

La situación no es sencilla y la ignorancia sobre los acontecimientos de ese país hacen difícil asumir posiciones firmes.  Comprender la realidad post-colonialismo soviético nunca será sencillo de digerir desde Occidente; no obstante creo que Meyssan hace un balance, no excento de conjeturas y opiniones, sobre la situación de Crimea.

Dejo aquí sus observaciones.

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Mientras los dirigentes de la OTAN se regocijan por el golpe de Estado en Kiev, presentado a la opinión pública de Occidente como una nueva revolución, en el terreno se invierte la situación. Después de desplazar a un gobierno de delincuentes que buscaban el mejor postor entre Washington y Moscú, ahora son los agentes de Estados Unidos quienes se ven obligados –ya en el ejercicio del poder– a enfrentar los disturbios que anteriormente organizaron. El problema es que el país está arruinado y nadie, sea quien sea, podrá sacarlo rápidamente de la bancarrota. Y ahora Rusia puede defender sus intereses sin tener por ello que asumir las consecuencias de los 20 años de corrupción que antecedieron la nueva situación.
RED VOLTAIRE | DAMASCO | 2 DE MARZO DE 2014 

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Durante los Juegos de Sochi, Rusia no reaccionó ante los acontecimientos ucranianos [1]. Mientras se producían los graves desórdenes registrados en Kiev y en otras capitales de provincias ucranianas, la prensa rusa siguió dedicando sus titulares a las hazañas de sus deportistas. El Kremlin consideraba, en efecto, que en cualquier momento los enemigos de Rusia podían tratar aún de convertir la fiesta deportiva en un baño de sangre.

Tal y como estaba previsto, para el momento de la clausura de los Juegos, el poder ya había cambiado de manos en Kiev. Ampliamente desinformada, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que se había producido una revolución proeuropea.

Sin embargo, la divulgación de una conversación telefónica entre la secretaria de Estado adjunta, Victoria Nuland, y el embajador de Estados Unidos en Kiev, Geoffrey R. Pyatt, no deja lugar a dudas sobre la existencia del complot estadounidense [2]. A golpe de imágenes falsas, un gobierno de corruptos [3] fue presentado a la opinión como una banda de torturadores rusófilos [4]. Como en todas las demás «revoluciones de colores», misteriosos francotiradores posicionados en los techos dispararon contra la multitud y también contra la policía, y se responsabilizó al gobierno con esos hechos.

En medio de la confusión, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que «el pueblo» se había apoderado de los palacios nacionales. La realidad es que, mientras los activistas –en su mayoría nazis– se batían en la plaza Maidan bajo los lentes de las cámaras de televisión, en otros lugares de la ciudad eran los politiqueros quienes penetraban discretamente en los palacios nacionales. Por ese lado, los europeos pueden dormir tranquilos: no fueron los nazis quienes se instalaron en el poder.

Los nazis ucranianos nada tienen que ver con la extrema derecha que se conoce en Europa occidental, por lo general abiertamente sionista (con excepción del Frente Nacional francés). Durante la guerra fría, los nazis ucranianos fueron incorporados a las redes stay-behind de la OTAN para sabotear la economía soviética. Posteriormente, Polonia [5] y Lituania se encargaron de arroparlos. Durante los pasados 3 meses de manifestaciones se les unieron islamistas tártaros especialmente traídos de regreso desde Siria, donde estaban en plena yihad [6]. Habitantes históricos de Crimea, a los que Stalin decidió dispersar por haberse unido a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, los tártaros viven hoy principalmente en Ucrania y Turquía. En la plaza Maidan demostraron la pericia adquirida en Siria: mutilando policías y sacándoles los ojos [7].

La revolución de la plaza Maidan sirve para enmascarar un golpe de Estado extremadamente clásico [8]. En presencia de «diplomáticos» estadounidenses, la Rada [parlamento ucraniano] violó la Constitución abrogándola sin referéndum. Destituyó, sin debate ni proceso, al presidente en ejercicio y puso los poderes legislativos y ejecutivos en manos del ex jefe de los servicios secretos, Alexander Turchinov.

Este nuevo dictador designó como primer ministro a Arseni Yatseniuk, lo cual coincide –¡Oh casualidad!– con los cálculos expresados desde mucho antes –en la conversación telefónica anteriormente mencionada– por la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland. El nuevo primer ministro conformó un gabinete que fue presentado a los manifestantes en la plaza Maidan. Estos últimos, ahora mucho más numerosos y en una proporción en la que los nazis ya vienen siendo sólo una tercera parte, abuchearon a varios de miembros del nuevo gabinete porque son judíos.

En Crimea, donde está basada la flota rusa del Mar Negro y la mayoría de la población es rusa, el parlamento regional, también presa de una «inspiración revolucionaria», derrocó el gobierno local (fiel a Kiev) y nombró uno nuevo (pro-ruso). Simultáneamente, hombres uniformados, pero sin bandera ni insignias, tomaron el control de los edificios oficiales y del aeropuerto, impidiendo así la posible llegada de fuerzas enviadas por el nuevo gobierno de Kiev.

En Kiev, la Rada denunciaba un acto de injerencia rusa y llamaba a que se respete el Memorándum de Budapest. En 1994, Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia firmaron un acuerdo sobre el congelamiento de las fronteras de Ucrania a cambio de su renuncia al arma nuclear [9]. Para Moscú, sin embargo, ese acuerdo perdió toda vigencia desde que fue violado por Washington y Londres en el momento de la «revolución naranja» de 2004 [10] y, con más razón aún, con el golpe de Estado de la semana pasada.

¿Qué va a pasar ahora? El 25 de mayo tendrá lugar la elección del Parlamento Europeo y Kiev organiza una elección presidencial mientras que Crimea realizará un referéndum de autodeterminación. Cuando Crimea sea independiente podrá optar por reintegrarse a la Federación Rusa, de la que formó parte hasta 1954.

Por su parte, la Unión Europea tendrá que ver cómo se las arregla para responder a las esperanzas que tanto se esforzó por suscitar en Ucrania, y tendrá por lo tanto que pagar –no se sabe con qué fondos– al menos una parte de los 35 000 millones de deuda ucraniana. Por su parte, los nazis de la plaza Maidan no regresarán a la clandestinidad sino que van a exigir formar parte del gobierno.

Pero la historia no parará ahí porque todavía quedarán por resolver, para el Kremlin, los problemas de la parte oriental de Ucrania –con una numerosa población rusa y una importante industria de defensa– y también de Transnitria (la antigua Besarabia, que sirvió en el pasado de centro de investigación para la cohetería soviética). Este pequeño país, de población rusa, que no aparece en los mapas porque no es miembro de la ONU–, proclamó su independencia en el momento de la disolución de la URSS pero aún está considerado como parte de Moldavia. Resistió valientemente a la guerra que contra él desataron en 1992 Moldavia, la fuerza aérea rumana y los consejeros de la OTAN [11]. Logró conservar el modelo social soviético, adoptando a la vez instituciones democráticas, y hoy en día una «fuerza de paz» rusa garantiza su seguridad [12]. Como mínimo, una veintena de kilómetros cuadrados de territorio ucraniano podrían sublevarse y unirse a Transnitria, ofreciéndole así una salida al Mar Negro, pero Ucrania se vería entonces separada de su apéndice occidental. En el mejor de los casos, para unir territorialmente la península de Crimea con el territorio de Transnitria habría que tomar varios cientos de kilómetros de costa, incluyendo la ciudad de Odesa.

Por lo tanto, continuarán los desórdenes en Ucrania. Con la diferencia de que Estados Unidos y la Unión Europea se verán ahora en la situación del «cazador cazado» y será su turno de enfrentar el caos. Además de la pesada carga financiera, ¿cómo van a arreglárselas para controlar a sus victoriosos aliados nazis y yihadistas? La demostración de fuerza orquestada por Washington se halla ahora a punto de convertirse en un fiasco [13].

Fuente
Al-Watan (Siria)

[2] «Conversación entre la secretaria de Estado adjunta y el embajador de Estados Unidos en Ucrania», Oriental Review/Red Voltaire, 8 de febrero de 2014.

[3] «L’Ukraine brade son secteur énergétique aux Occidentaux», por Ivan Lizan, ОднакоRed Voltaire, 2 de marzo de 2013.

[4] «Imágenes falsas en Ucrania», Red Voltaire, 6 de febrero de 2014.

[5] «Polonia, nueva cabeza de playa en el plan desestabilizador de la OTAN», por Andrew Korybko, Oriental ReviewRed Voltaire, 28 de febrero de 2014.

[6] «Yihadistas dan servicio de seguridad a los manifestantes de Kiev»,Red Voltaire, 4 de diciembre de 2013.

[7] «Евротвари выкололи глаз и отрубили руку пленному бойцу»,YouTube, 21 de febrero de 2014.

[8] «Golpe de Estado proestadounidense en Ucrania», Red Voltaire, 24 de febrero de 2014.

[9] “Memorandum on Security Assurances in connection with Ukraine’s accession to the Treaty on the Non-Proliferation of Nuclear Weapons”,Voltaire Network, 5 de diciembre de 1994.

[10] «Moscú y Washington se enfrentan en Ucrania», por Emilia Nazarenko; «Ucrania: la calle contra el pueblo», Red Voltaire, 24 y 29 de noviembre de 2004.

[11] «En 1992, Estados Unidos trató de aplastar militarmente la Transnistria», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 17 de abril de 2010.

[12] «Tiraspol, base avancée de l’armée russe?», por Arthur Lepic,Réseau Voltaire, 15 de agosto de 2007.

[13] «¿Puede Washington derrocar tres gobiernos a la vez?», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria), Red Voltaire, 23 de febrero de 2014.

El carnaval bajtiniano en la democracia de Venezuela por @nancyarellano

Carnaval Solana


 

El único crimen consiste en ser superficial.

Todo lo que se comprende está bien-.

La reiteración de esta frase irrita, pero es reveladora.

Jean Cocteau

Agarro de mi biblioteca libros de venezolanos, latinoamericanos, europeos y americanos.  Hojeándolos, para ver si rememoro alguna fórmula estudiada, sólo logro recaer en la invariable aseveración: la realidad no tiene teoría, pero la teoría sigue brindando claves para entender a la realidad.  Las ciencias sociales son un fenómeno a posteriori, por ello, hurgar en mis libros, no dará respuestas precisas sólo indicios para entablar un diálogo.  Por tanto, sigue siendo la única forma racional de deconstruir y construir la realidad; porque, espero, me permita hallar indicios de cuáles serán las preguntas correctas en una conversación con el que me lea.

Digan lo que digan, no puedo sentirme a gusto con la realidad actual de mi país, o de varios países en estos momentos, tampoco puedo conformarme con las escuetas y dudosas aseveraciones que salen por los medios tradicionales o informáticos.  Unos están atravesados en las calles, otros celebrando carnavales.  Yo, y supongo unos cuantos más en el medio, intento trabajar, leer, pensar y escribir.  ¿Somos todos parte del mismo carnaval?

Pretendo escribir esto sin sobresaltos guiados por el twitterror o, pretendiendo, que no soy parte del carnaval bajtiniano, ése que se vive, no se “especta”.  Aquí haré un inciso, por lo interesante de la teoría de Mijail Bajtin (1895-1975) sobre “lo carnavalesco” y porque, guiada por Bajtín, puedo aserverar que estamos ante la celebración más auténtica de lo carnavalesco en Venezuela.  Me explico:

En su ensayo Carnaval y Literatura, el ruso Bajtín asevera que lo carnavalesco está omnipresente en los grandes clásicos y que su significado ha venido banalizándose luego del renacimiento, pasando de “una forma de espectáculo sincrético de carácter ritual” a “mascarada o, aún peor, bohemia vulgar”.  Mi lectura de estos días atiende al concepto, retomado por Bajtín, del carnaval.

Su punto de partida, desde el análisis de las civilizaciones griega y romana, es que lo carnavalesco ha estado presente de forma arquetípica en la literatura, y en la vida por tanto, para significar la libertad; al colocar todos los universos de la vida humana en un mismo nivel de discurso, al eliminar barreras sociales, morales, y todo límite a la interacción de elementos.  Lo ejemplifica con los famosos Diálogos de Platón: la simbología típica del diálogo abierto en plaza, arena propia de lo carnavalesco y popular, de contrastes burlescos (para la época) como mujer-sabia, la supresión de la distancia entre la aristocracia- pueblo, la disminución del personaje (Sócrates) haciéndolo familiar, aproximarlo al interlocutor (escucha-lector), humanizarlo; la ironía socrática, dice, “es una risa carnavalesca reducida”.  Caso similar de carnavalización es el Nuevo Testamento de la Biblia; donde “Jesús dialoga”, trayendo elementos carnavalescos: Dios-hombre, eterno-mortal, pobre-rico, todos en un mismo lugar como excusa para un mensaje sin los límites cotidianos del orden “normal”.  Así, lo carnavalesco se constituye en una suerte de manipea frontal en el elemento dialógico y muestra el carácter universalizante de la carnavalización como profusión discursiva de elementos conjugados a un mismo nivel: liberador.  Se trata de la suspensión temporal de la coerción cotidiana.

¿Y por qué a un mismo nivel?  Primero debe entenderse que “Todos sus participantes son activos, todos comunican en el acto carnavalesco”.  Y cuando dudo, si formo parte o no del carnaval venezolano, Bajtín me responde: “No se mira el carnaval y, para ser más exactos, habría que decir que ni siquiera se lo representa sino que se lo vive”.  Así que solamente con advertirme en presencia de él, formo parte.  ¿Pero por qué decir que estamos ante lo carnavalesco?  Porque, desde mi punto de vista, lo carnavalesco es propio de la democracia latinoamericana, más aún en un orden subvertido y con la presencia de medios diversos para interactuar (redes sociales, teléfonos celulares, prensa, tv y radio); donde se han roto todos los esquemas tradicionales de orden social preestablecido.  La democracia venezolana ha venido mostrando características que la carnavalizan, regreso a Bajtín, quien señala que “se comienza por invertir el orden jerárquico y todas las formas de miedo que éste entraña: veneración, piedad, etiqueta, es decir todo lo que está dictado por la desigualdad social o cualquier otra (…) quedan abolidas también todas las distancias entre los hombres, para reemplazarlas por una actitud carnavalesca especial: un contacto libre y familiar”.  Si algo hay que reconocer del gobierno venezolano post 1999, es que eliminó todo orden jerárquico, acercando a ese contacto “libre y familiar” propio de lo carnavalesco.  Y admitiendo, por tanto, que todos los elementos discursivos tomen voz en la arena pública.

¿En qué se traduce eso? Toma la palabra Bajtín, “es una especia de vida al revés, un monde à l’envers” porque, así como en la profusa simbología de lo carnavalesco, la mutiplicidad de interlocutores en democracia popular traen mensajes disímiles y de contraste.  Y con ello “el pathos de la decadencia y el reemplazo, de la muerte y el renacimiento.  El carnaval es la fiesta del tiempo destructor y regenerador” porque el carnaval es una suerte de revolución del orden establecido.  A diferencia de los tiempos político-sociales, el carnaval,  tiene un término, un fin.  Por ello el viejo rito carnavalesco de la coronación del bufón, tiene ya la destitución.  “La entronización contiene ya la idea de la destronización futura: es ambivalente desde el comienzo”  Básicamente porque el carnaval nace y muere, así toda la significación de sus símbolos.  Y para hacer honor a sus contrastes “Se entroniza lo contrario a un verdadero rey, se entroniza a un esclavo o un bufón, y ese hecho esclarece en cierta forma el mundo al revés carnavalesco”.  Así  “todos contienen en perspectiva la negación y su contrario” y trae consigo los mensajes más legítimos.  Prueba de ello, lo carnavalesco en Don Quijote de la Mancha; donde el noble que combate molinos de viento trae consigo un mensaje contundente, la razón es Sancho. “El carnaval festeja el cambio, su proceso mismo, y no lo que sufre el cambio” por ello los molinos son excusas, Dulcinea o Sancho.  Porque su mensaje es el proceso mismo, el viaje hacia Ítaca de Odiseo, no así el destino. “Es por así decirlo no substancial sino funcional” como dice Bajtín.  Aquí la democracia ha de ser el viaje.

“El carnaval no conoce la negación ni la afirmación absolutas” tampoco la democracia, que no es una meta sino un camino de dispares que crean el espacio, la arena de convivencia.  “Si la ambivalencia carnavalesca se borra en las imágenes desentronizantes, aquellas degeneran en una simple denuncia negativa, de carácter moral o socio-político, que se desarrolla sobre un solo plano y pierde todo valor artístico”  Esto, es lo que ocurre en el carnaval venezolano cuyo escenario debe garantizarse como popular y amplio.  Y hay que recordar que  la imagen no es ambivalente; el poder es obtenido por elección popular, más allá de la presidencia, en una multiplicidad de cargos; y sus ocupantes profesan virtudes distintas y símbolos constrastantes.  En la actualidad no hay proceso de in-desentronización carnavalesca (sólo viene a mi memoria el 2002, con Carmona, sí como ejemplo del proceso carnavalizante de la política nacional).

Así que no podemos permitir que la crítica al gobierno nos sitúe en “La Oposición” (como brazo actor de la Derecha, proimperialista), pero tampoco que el estar de acuerdo con las políticas del gobierno nos vuelva “oficialistas acérrimos y comunistoides”; porque ni toda crítica nos hace opositores, ni todo aplauso nos muta en progobierno.  La crítica es el único ejercicio viable para el ser pensante que se encuentre fuera del campo de acción de la política en poder.  En un sistema democrático, la libertad supone eso, el ejercicio de nuestras aficiones y aptitudes; definitivamente las mías no versan sobre la evasión o la guarimba.  De aquí que mis palabras estén escritas para darle espejo no a los opositores radicales, tampoco a los chavistas a ultranza, sino a muchos venezolanos trabajadores que creo sienten que algo falta en nuestro país más allá del rojo rojito, o del azul azulito, aunque conteniéndolos.  El carnaval también nos representa, en la manipea obra que se desarrolla en nuestras calles y debates.

Más allá de la visión del chavismo, o de la oposición, creo que en ambos extremos, cuando son extremos, hay falacias, hay errores.  Tampoco considero que tengo la verdad, si pudiese argüir alguna característica, es la humildad con la que asumo el no tener todas las respuestas, no sabría decir cuáles.  Eso es lo que más me perturba de sendos bandos, en manos de sus voceros más furibundos; unos alegan poder resolver los problemas con el socialismo; aún sin delimitar, más allá de algunas vagas directrices compiladas en el Libro Azul de Chávez, qué significa exactamente este modelo que no ha logrado poner coto a desmanes de pequeños grupos con intereses egoístas que, sin plegarse a un pacto social desarrollista y nacionalista, han desangrado la finanzas estatales sin contribuir a la productivización de la nación.  Otros, alegan poder resolver esto con las fórmulas más trilladas del neoliberalismo contemporáneo, recetas manidas y que se han mostrado inviables para una realidad rentista como la venezolana; donde hay tanto en qué invertir socialmente para lograr la movilidad social, donde hay tantos que merecen la igualdad de oportunidades en igualdad de condiciones.  Sería un absurdo pretender volver sobre las fórmulas de los 70´s o de los 90’s.  Hay que asumir la contemporaneidad de la situación venezolana.

Vuelvo con la manía de los libros… Sartori afirma que “la civilización occidental es una civilización superior (…) siempre y cuando delimitemos esa tesis a la “buena ciudad” (civilidad) y a los valores ético-políticos que la sustancian.  Indicando, no obstante, cómo pueden confirmarse las preferencias de valor”  Menciono a Sartori porque él refiere esto a la preferibilidad de la democracia.  Y carnavalesca como es, en el sentido bajtiniano, la creo preferible por la abundancia de sus argumentos y presupuestos, porque su arena sigue siendo la calle donde un Sócrates buscaba ser partero de la verdad.  Creo que ambos bandos formalmente están de acuerdo en ello.  Luego, es comprensible que, cuando hablamos de civilidad, hablamos de la “vida libre en ciudad” la visión del ciudadano, aquél que está sometido a la autoridad de las normas, no de individuo alguno.  El primer caso es ciudadano, el segundo es súbdito.  También hay acuerdo en ello en ambos bandos, se supone que la preeminencia del cumplimiento cabal, íntegro, de nuestra carta magna no está en discusión: una apuesta al “Estado democrático, social de Derecho y de Justicia que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. (Art. 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela).

Finalmente, que el carnaval sirva para comunicar, se ha entronado al caos, ahora restituyamos el orden y sigamos el camino democrático.

Les invito a seguirme en twitter @nancyarellano

Añado: Un artículo interesante, y de donde tomé la imagen de carnaval: http://sociologiadisidente.blogspot.com/2011/02/carnaval-inversion-y-subversion-y-ii.html

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