Caótica escritura

Caos…

Recuerdo el momento en el que leí por primera vez sobre el caos. Una palabra maravillosamente atormentante, están todos los elementos para que exista todo pero, su desorden, le hacen nada. La nada circunstancial porque no puede demostrarse la inexistencia de algo. Sino su inutilidad. Entonces el caos es inutilidad. Pura y simple. El desorden no admite que se cumpla con la función de algo, el desorden hace que las relaciones en todos los sentidos sean inútiles. Y quien piensa que peco de utilitarista, en cuanto a la función de toda interacción y creación y que, el arte es inútil por excelencia, se equivoca. No creo en Bentham, ni Sartre, ni Nietzsche, tampoco me manden a hablar con Platón o con Aristóteles… no creo en ninguno más que en alguno. No creo en la nada, ni en el todo. Creo en los puntos medios de la convergencia y en que un orden, por encima de la circunstancialidad humana, mediata, mediocre y vivaz, termina de hacer encajar lo que debe ser encajado.

Creo en el caos… y en que la fuerza del Eros primigenio, ordena para dar paso al Cosmos.

Ahí la utilidad, la existencia, dejar el borreguismo, el ergón, la actualización de la potencia… el sentido.

Y seguimos contando los minutos… y persiguiendo la roca a veces, como un Sísifo demasiado abúlico.

NO TE DETENGAS #WaltWhitman

Es una de esas noches de trabajo aburrido, no todo puede ser apasionante, porque toda pasión impone un sacrificio. Lo creo, lo observo, lo vivo. Pero recuerdo a Whitman, y pasa el tedio -humano sentirlo rozar- lo miro de reojo, y le sonrío. Walt Whitman

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

Versión de: Leandro Wolfson

 La Balada del Café Triste (fragmento) #Literatura

Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro todo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo. Y hay que añadir que este amante no tiene que ser necesariamente un joven que esté ahorrando para comprar un anillo de boda: este amante puede ser hombre, mujer, niño; en efecto, cualquier criatura humana sobre esta tierra. Pues bien, el amado también puede pertenecer a cualquier categoría. La persona más estrafalaria puede ser un estímulo para el amor. Un hombre puede ser un bisabuelo chocho y seguir amando a una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw dos décadas atrás. Un predicador puede amar a una mujer de la vida. El amado puede ser traicionero, astuto o tener malas costumbres. Sí, y el amante puede verlo tan claramente como los demás, pero sin que ello afecte en absoluto la evolución de su amor. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor turbulento, extravagante y hermoso como los lirios venenosos de la ciénaga. Un buen hombre puede ser el estímulo para un amor violento y degradado, y un loco tartamudo puede despertar en el alma de alguien un cariño tierno y sencillo. Por lo tanto, el valor y la calidad del amor están determinados únicamente por el propio amante. Por este motivo, la mayoría de nosotros preferimos amar que ser amados. Casi todo el mundo quiere ser el amante. Y la verdad a secas es que de un modo profundamente secreto, la condición de ser amado es, para muchos, intolerable. El amado teme y odia al amante, y con toda la razón. Pues el amante está tratando continuamente de desnudar al amado. El amante implora cualquier posible relación con el amado, incluso si esta experiencia sólo puede causarle dolor.
(…)
La bebida de la señorita Amelia tiene una cualidad especial. Se nota limpia y fuerte en la lengua, pero una vez dentro de uno irradia un calor agradable durante mucho tiempo. Y eso no es todo. Como es sabido, si se escribe un mensaje con jugo de limón en una hoja de papel, no quedan señas de él. Pero si se pone el papel un momento delante del fuego, las letras se vuelven marrones y se puede leer lo que contiene. Imaginen que el whisky es el fuego y que el mensaje es lo más recóndito del alma de un hombre: sólo así se comprende lo que vale la bebida de la señorita Amelia. Cosas que han pasado inadvertidas, pensamientos ocultos en la profunda oscuridad de la mente, de pronto son reconocidos y comprendidos. Un obrero textil que no piensa más que en telar, en la fresquera, en la cama y vuelta al telar; este obrero bebe unas copas el domingo y se tropieza con un lirio de la ciénaga. Y toma esta flor y la pone en la palma de su mano, examina el delicado cáliz de oro y de pronto le invade una dulzura tan intensa como un dolor. Y ese obrero levanta de pronto la mirada y ve por primera vez el frío y misterioso resplandor del cielo de una noche de enero, y un profundo terror ante su propia pequeñez le oprime el corazón. Cosas como éstas son las que ocurren cuando uno ha tomado la bebida de la señorita Amelia. Uno podrá sufrir o podrá consumirse de alegría, pero la experiencia le habrá mostrado la verdad; habrá calentado su alma y habrá visto el mensaje que se ocultaba en ella.
(…)
La verdadera historia de amor es la que tiene lugar en el corazón de los amantes, y ésta nadie sino ellos pueden llegar a conocerla. El amor en todo caso es una experiencia en la que siempre conviven lo cómico y lo sublime.

La Balada del Café Triste (Carson McCullers)

El minuto antes

el minuto antes se hace del silencio

luego se engendra la idea 

fortuita 

casual

causal

del encuentro del camino que el caminante mapea con cicatrices

            en su cuerpo dormido 

                  encallecido 

            – y aún sensible-

un cuerpo-libro-senda-silencio y grito

que desmembra las vivencias y se recrea

-cual mariposa-

             para volar sin alas en el letargo

¿Cuántas vidas le quedan?

-no lo sabe-

Aproximación al Origen, un acercamiento a Pániker

Aproximación al Origen de Salvador Pániker1

           

Pániker nos habla del problema que en sí mismo es el problema, es decir la sola noción de éste como tal.

“El problema es el nacimiento de la irrealidad, la escisión entre necesidad y contingencia, la fisura” (Pániker:36) fisura que viene dada por el distanciamiento lingüístico entre el carácter simbólico del lenguaje y lo que busca comunicar – podríamos recordar a Eugène Ionesco quien nos habla de “La verdad” intrasmisible, y el lenguaje degenerado en un absurdo conjunto de elementos cotidianos que tergiversan la comunicación al punto de hacerla inconsistente- así, nos dice el autor : “El Problema es el alejamiento del origen que el lenguaje formal va generando” (Pániker:37) Y, apoyando lo que pudo decir Ionesco por su parte :“Resulta que es mismo lenguaje simbólico que nos ha distanciado de la realidad es el que nos permite cobrar conciencia de este distanciamiento” (Pániker:37) Vemos aquí como el hombre puede ser visto como un conjunto de contrarios y su creación: la lengua, no se distancia de esta característica – así pues “el animal humano es esencialmente ambivalente: es y no-es” (Pániker:39) y dentro de este marco hallamos al problema comunicacional y lo que dentro de sí abarca: la búsqueda de la verdad, de las verdades dentro del mundo, de la compresión del todo, del encuentro con la naturaleza con lo desconocido y lo ignorado…

Aunque el hombre, en medio de su complejo de superioridad con respecto al resto de la natura ha buscado -inventado y procurado- respuestas para las interrogantes en la religión -en la colocación de seres supremos, inentendibles por su carácter superior– y con ello pretendido acallar a su conciencia interrogadora.

“El hombre ha proyectado en forma de religión el conjunto de sus ignorancias: ha simulado saber lo que no sabía (..)” (Pániker:39) y por ello cuando las ciencias han “apartado el velo a las hijas del sol” –como ocurrió en Grecia con el nacimiento de la filosofía y el paso del mito al logos- han nacido nuevas interrogantes, se han desatado –ya desde la Grecia Antigua- nuevos caos (hallamos el todo en un desorden tal que la nada se apodera de su configuración) que aunque intenten ser solapados bajo respuestas efímeras siempre salen a relucir, pues el hombre ha venido desarrollando una sed de ciencia y exactitud –ya lo vimos desde Aristóteles- y por lo tanto de “origen”, sed de entender los principios, los comienzos, lo más básico de la vida humana que, si bien se han dado respuestas, aún no han sido respondidas a cabalidad por el carácter subjetivo que la retórica, la lengua, las ideas y la religión han impregnado en la cultura.

Ya nos lo comenta el autor cuando dice: “desde el comienzo, los filósofos buscaron la manera de recuperar/neutralizar el origen, la manera de regenerar la no-dualidad, de reconciliar el pensamiento con el mundo” (Pániker:43) y así se busca la reconciliación entre el desarrollo cultural, entre las diferentes abstracciones que el hombre ha creado y el mundo que le rodea, mundo que en parte es idea; e ideas que en parte son mundo, y que se han distanciado por las “realidades espejo”, “verdades fantasmas” que han creado una fisura entre el hombre y la naturaleza.

1 El texto base de este ensayo es el de Pániker, S. Aproximación al Origen. Barcelona: Kairós. Págs. 32-47.

¿Qué tan claro estás con Latinoamérica y sus oportunidades?

América Latina es una ficción, es pequeña para ser interesante, rural, está sobrepoblada; ¡no!, Tiene más bien muy poca población. Latinoamérica es machista, los latinoamericanos son flojos y su mezcla cultural es la causa de su subdesarrollo, además son poco educados, antidemocráticos, con profundas desigualdades económicas y muy pobres.  Estos son los doce mitos que Rolando Arellano destruye con su libro “Somos más que siesta y fiesta”. Así el autor nos presenta esos mitos sobre América Latina que no son más que una visión “simplista y distorsionada” de la realidad.

Para empezar, nos alienta a ver el mundo en su justa dimensión. El territorio latinoamericano es más grande que China. Sí, la superpotencia económica del siglo XXI. Colombia es el doble de España, Perú duplica a Francia, Ecuador es más grande que Gran Bretaña. Sólo Brasil es casi del mismo tamaño que China. Son datos que permiten comprender que la idea de Latinoamérica, como una unidad, es una fuerte presencia a nivel mundial.

Otra idea bastante difundida es que América Latina no es más que un montón de países pobres que están en el subcontinente americano, y que eso es lo que tienen en común. Arellano nos invita a pensar ¿Qué tienen más en común, un español y un griego o un mexicano y un peruano? Hay dos hechos clave: el idioma español y la religión católica. Luego detalla sobre la urbanidad en A.L. y demuestra que es más urbana que Europa o Asia, con un 79% de su población total viviendo en ciudades.

Destacado

La otra idea es esa imagen de una familia pobre con muchos hijos, mucha gente para pocos recursos. Nada más lejos de la realidad. Arellano nuevamente demuestra que A.L. tiene una densidad poblacional similar a Estados Unidos y muy por debajo de Europa o Asia. En contraste con esta percepción, está la idea de que A.L. tiene muy poca población para ser un mercado apetecible; Arellano nos expone un fenómeno por demás interesante. Él lo llama “bono poblacional” dado que actualmente América Latina tiene muchos jóvenes y poca gente mayor. Esto nos hará altamente productivos en poco tiempo, a diferencia de Europa donde la pirámide está invertida. Mientras Europa tiene 61 millones de jóvenes, A.L. tiene 109 millones en una población total de 650millones de habitantes frente a los 505 de Europa.

Luego aborda los típicos mitos latinoamericanos: machistas, flojos, poco educados, dictatoriales, pobres, muy desiguales y con una mezcla cultural que les impide desarrollarse. En pocas palabras señala Arellano que las cifras demuestran todo lo contrario.

El machismo es fácilmente rebatible dado que A.L. tiene una participación de más del 57% en la fuerza laboral por mujeres, cifra muy cercana a la de Europa con un 58.6%.

De la “flojera” latinoamericana, Arellano habla de cómo la construcción de indicadores afecta la supuesta brecha productiva que hay entre América Latina y el mundo. Si se usan estadísticas más realistas como el PIB Real o el PIB PPA per cápita, donde se evalúan los resultados con base en el poder adquisitivo las distorsiones del consto de vida en Europa o Estados Unidos frente a América Latina, dejarán ver una realidad menos distante. A esto hay que añadir un fenómeno bastante extendido en nuestra región: la economía informal.

Respecto al tema de educación Arellano habla de dos cosas: uno, que la realidad de años en educación, en el sistema, ha venido mejorando consistentemente en A.L. y dos, que es necesario analizar el “analfabetismo funcional” donde pese a las cifras de escolaridad, el comportamiento de países como Italia deja más que desear. El tema de la democracia es rebatible con una sola realidad: la mayoría de los países con excepción de Cuba se declaran y funcionan democráticamente.

En conclusión, el libro de Arellano es un texto para leer con calma, pensar un poco en la realidad que nos rodea y prepararnos para voltear y salir de la caverna, como dijera Platón. Muchas veces estamos acostumbrados a la visión eurocentrista o americentrista donde las únicas posibilidades de desarrollo pasan por la senda de la realidad europea o norteamericana. Cada región ha vivido un proceso cultural, histórico, político distinto; mientras Europa se formó a partir de los imperios y reinos, una sociedad de castas, luego de clases, donde prevalecieron las monarquías hasta casi el s. XIX en todo el territorio y hoy siguen latiendo… o bien una Norte América que se formó a partir de las persecuciones religiosas de esos reinados europeos. Nuestra Latino América es el producto de la pervivencia cultural de las civilizaciones precolombinas, las migraciones europeas colonialistas, la conformación de una sociedad mixta, y la migración de las guerras mundiales. Somos un producto diverso y distinto al mundo occidental pero contenemos tanta occidentalidad como cultura propia. Latinoamérica interpreta la occidentalidad desde su propia identidad. Eso hay que entenderlo. Les invito a revisar el libro de Arellano y mirarse en un espejo propio.

Four Millennial Marketing Myths

This is an article from Direct Marketing News, but I think is a short, but valuable, analysis about this generation. So, I share with you people, because this world is about all: art, poetry, politics, business and love… we need to know better our enviroment…

Remember… “see, think, rethink and then, only then, do”

…….

Four Millennial Marketing Myths

There’s a major demographic shift happening in the United States—one that marketers can’t afford to ignore: The millennial generation is an estimated 86 million strong in the U.S., and these 18- to 33-year-olds are already making an impact on the social, political, and financial scenes. Accounting for nearly $1.3 trillion dollars annually in consumer spending, according to the Boston Consulting Group, millennials are demanding the attention of marketers across multiple industries.

Norty Cohen, founder and CEO of digital ad firm Moosylvania, says the challenge for marketers is to bust past the myths about millennials and make true—potentially lucrative—connections. “Every part of a brand’s personality needs to come across as being genuine, real, and connected to the same things that millennials are interested in,” Cohen explains. He urges marketers not to make assumptions and to stay away from traditional messaging—which he describes as campaigns that only disseminate messages and don’t tap into the zeitgeist of young consumers. “This is a generation that grew up digitally savvy with a constant slew of messages thrown at them. So there’s no singular message that’s going to connect with them as they multitask on multiple screens.”

Cohen says although there’s no cookie-cutter method for marketing to millennials, dispelling some common myths will produce campaigns that resonate with this generation. Here, the digital strategist dispels four millennial marketing myths.

Myth: Millennials purchase on a whim.
The facts: There’s no doubt this generation of young adults is dealing with some hard financial realities. Millennials are more burdened by financial hardships than the two previous generations—with higher levels of student loan debt, perpetually inflated unemployment rates, and lower levels of personal wealth. With so much financial pressure, millennials tend to research before they purchase. “Marketers can tap into this group with the ability to give them simple pleasures that don’t cost much,” Cohen says. “Look at brands like Starbucks, Gap, Walmart, and even Kroger—all named top brands by this generation. Marketers at those retailers are finding ways to connect and tap into what money millennials do have.”

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Myth: Millennials are easy to win over.
The facts: A recent study on millennials by the Pew Research Center reports this generation is less trusting than older Americans—with just 19% saying that most people can be trusted, compared to 31% of Gen Xers and 40% of Baby Boomers. That more cautious attitude can also extend to brands. Cohen says marketers can break down the barriers through real connections. “They know when they’re being marketed to and when they’re being friended,” Cohen says. “Millennials will often stay loyal to brands that aren’t necessarily the most famous but brands that connect to them. If you’re able to cross the friendship line, the brand affinity is tremendous.”

Myth: Millennials are independent buyers.
The facts: Cohen says 85% of millennials in a Moosylvania nationwide survey of 1,000 people reported that they live with someone else—including parents, roommates, and partners. “There’s always a social community around them, and there’s always a digital community around them. So as they follow brands and choose to purchase, the thing for marketers to understand is that millennials are constantly seeking reassurance.” He says that with 57% reporting that they tell friends about their purchases, and 44% admitting they like to show off what they’ve bought, marketers should know that millennials remain digitally connected for support as they shop. “[This gives marketers] some overriding connectivity opportunities,” Cohen says. “Connect with millennials across multiple touch points. Friend them.” He says marketers can build relationships through social media, blogs, how-to guides, and provide fun insights into a brand.

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Myth: All millennials are counterculture, irreverent hipsters.
The facts: In Moosylvania’s nationwide survey in January, millennials were asked to cite their top three favorite brands—without being given any choices. The group mentioned 620 brands, with Nike, Sony, Apple, and Samsung surfacing as the top four. Cohen says 620 brand mentions from 1,000 participants shows just how diversified this generations is. “Millennials really don’t have any one label,” Cohen explains. He says that marketers need to stay authentic, research the competition, spread content on multiple channels, and invest in content-driven advertising. “They’re incredibly renaissance people who like a lot of different things.”

http://www.dmnews.com/four-millennial-marketing-myths/article/341326/

Ciudad Interior

camino por las calles de las ciudades ajenas camino corro y pedaleo sin saber qué depara la esquina siguiente con rostros que desconozco con acentos que me son extraños camino por la acera de un color y brillo diferente y bajo un cielo de cualquier matiz camino por la avenida con un policía de otro uniforme me detengo en el vendedor que no reconoce mi acento camino por las oficinas y noto la diferencia de un olor y estoy aquí sin forma de colocar signos porque la cadencia de las palabras tienen otra significado pero no importa …

PorqueCadaPalabraYCadaLugarMePermiteDescubrirmeMásAlláDeLasConvenciones…

Todo cambia

La existencia breve

Del Yo que soy ahora

¿Ahora?

ahora es breve

devenir continuo que te descubre

Dotada de sentido

 

Sobre la grama que invento con los signos que elijo, bajo el sol en el que creo.

No hay nombres en la ciudad interior

ni raza

ni género

ni status

sólo la acción que te hace quien eres,

sólo la fe en Dios cobijando mis ruegos,

sólo la convicción de que construir tu destino,

el tiempo marcando tu camino al ritmo de la sangre a través de tu corazón.