Entre apolíticos y antipolíticos, o de la confirmación del status quo por @nancyarellano

 

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El modelo económico, pese a las encuestas que reclaman cambio, ha sido confirmado con una mayoría de más de 60 escaños en manos del fujimorismo, PPK y una veintena en manos de las opciones de centro como Alianza Popular, Alianza por el Progreso y Acción Popular.

La izquierda amplia (que va desde la extrema a la centro-progresista) toma fuerza con la opción de Mendoza y se hará con casi 20 escaños en el Congreso.  No obstante, los resultados colocan al estatus quo con más del 80% del poder legislativo.

¿Pero de qué se compone el status quo? La ya clásica afrenta: fujimorismo vs antifujimorismo. El Perú democrático ha bailando al son de este antagonismo los últimos 24 años, desde el 5 de abril de 1992. Ahora, el modelo anti-status quo cobró con FA y se asienta en la escena política: anti sistema, ahora con una postura matriarcal y civilista. Tienen el reto de fortalecerse como opción, crear realmente un partido y componerse de una militancia/activista al mejor estilo del siglo XXI. ¿Lo hará? De lograr capitalizar esto Verónika Mendoza podría ser una opción realmente fuerte para 2021.

Pese a no tener aún las cifras finales, hay elementos para emitir algunos análisis. 1) La institucionalidad sigue estando en un segundo plano para el peruano promedio. 2)Los partidos tradicionales están absolutamente alejados del elector millennial. 3) La seguridad física y la estabilidad económica son apuestas primarias del elector promedio.

El primer punto se refleja en el clima de superficialidad en el debate político y la gran cantidad de partidos-actores-rostros como opción.  El análisis de las propuestas ha sido confuso y difuso, y el debate de fondo nunca se dio por el modelo que planteó el JNE. Además de las tardías modificaciones y el papel del JNE y sus tachas e inhabilitaciones.

El segundo punto fue claro en los resultados de la Alianza Popular y Acción Popular. En especial APRA y PPC debe reconducir dramáticamente su estructura y comunicación con el país y las nuevas generaciones o desaparecerán. Acción Popular logró un avance importante, pero insuficiente. Estos tres partidos tienen el reto real de actualización. ¿Es posible construir una socialdemocracia moderna en el s.XXI desde un partido con más de 90 años de historia? ¿Irá el APRA a una convención que los vitalice? ¿Es posible que el PPC remoce sus principios demócrata-cristianos y de paso a nuevos protagonismos? ¿Hay en los lampartanos y barnechéveres opciones de sedimentación como estructura? La crisis de los partidos tradicionales es una crisis de credibilidad, y grave.

Tercero, la combinación lucha contra la inseguridad y  protección al piso económico, se han impuesto en las urnas con la opción de Keiko Fujimori.

El debate que se abre: ¿Ha perdonado el Perú a Keiko Fujimori como para convertirla en la primera presidente mujer de la historia republicana? ¿se inclinará hacia PPK por descarte?

 

 

 

 

#Café Nocturno: ESPECTRO POLÍTICO PERUANO DE CARA AL 10 DE ABRIL ¿Cómo elegir? por @nancyarellano

Durante los últimos tres meses hemos mirado con detenimiento las campañas de los diversos candidatos. Hablar de 19 opciones era prácticamente imposible en tanto que el seguimiento que hay que hacer antes de opinar sobre las opciones es una tarea de reposo, contraste y equilibrio.

Voy a dejar de lado los «actos de fe» que implica la política casi siempre, ese lado emocional que puede despertar uno u otro. Veamos de forma directa qué opciones se plantean como posibilidad. No voy a reparar demasiado en Keiko Fujimori a fondo por una simple razón, el porcentaje de votos del fujimorismo lo colocan ya en la segunda vuelta.

El segundo lugar es la elección a discutir. ¿Quién se legitima como el contendor del fujimorismo?

Las opciones, en orden alfabético serían: Alfredo Barnechea, Alan García, Pedro Pablo Kuczynski, y Verónica Mendoza. En estos momentos no hay más que discutir. Y lo que se discute es el modelo de país planteado, la solidez ideológica y la pericia para llevar cambios necesarios con equilibrio y garantías de prosperidad para el país.

Para fines de dibujar mejor la situación, hablaremos de planteamientos políticos de Tesis, Antitesis, Síntesis. Entendiendo, dialécticamente, que las agrupaciones políticas plantean un modelo de país, o tesis política, que va mutando y cambiando con el tiempo de la agrupación, con los tiempos y la experiencia, por lo tanto, pasan a la antítesis y llegan a la síntesis. Es un proceso de maduración política.

Empecemos por el centro: Alfredo Barnechea se plantea como una opción del centro ideológico; se autodefine como socialdemócrata y presenta algunas políticas progresistas. Sin embargo, le hace flaco favor su carácter mediático con visos aristocráticos. Comete el error del «chicharrón» que no es un chicharrón, sino un símbolo de humildad y capacidad para «mimetizarse» con el pueblo para entender sus demandas, querencias y necesidades. En solidez ideológica no vemos conductualmente lo que se pregona con palabras, incluso el hecho de prometer en su plan de gobierno que tienen, en materia de Industrialización, Infraestructura e Innovación un «Mapa de Proyectos, región por región, con los anexos financieros que los explican y justifican, que pondremos al alcance de todos los ciudadanos para su discusión» esto nunca ocurrió. Con lo cual no sabemos a ciencia cierta cuál es el modelo de país planteado en términos tan importantes. Sobre todo en el entendido de que la experiencia de A. Barnechea en gestión pública es nula, sólo ocupó una posición en el antiguo Congreso con el APRA.  La pericia por tanto está en duda y las garantías de viabilidad no son visibles. En términos dialécticos podemos decir que Barnechea retoma la tesis de Belaunde, la apropia y propone una vuelta a aquello. Aún está en la tesis y ésta es de hace más de 30 años. 

Seguimos por la derecha. En la centro-derecha tecnocrática, tenemos también otra tesis: la de PPK. Pedro Pablo plantea una tecnocracia democrática como paradigma. En términos de modelo hablamos de un Estado que no se ha puesto en práctica en el Perú y que requiere para su éxito un alto consenso popular, si se quiere hacer democráticamente. En este sentido, un partido nuevo como el de PPK difícilmente pueda llevar adelante sin conflictividad social tales reformas. Ahí las debilidades versan en torno a solidez ideológica, por el pragmatismo de la derecha peruana, y el arraigo popular que permita, en términos de gestión pública, apuestas a las tendencias como el llamado new public management, que significaría un costo político alto en términos de gobernabilidad de la gestión. No obstante el llamado sería a la construcción de puentes con fuerzas políticas de arraigo popular y no estamos seguros de que éstas están de acuerdo en la tecnocracia como modelo. Inevitablemente PPK tendría que asirse de estructuras tradicionales y llegar a consensos. Aún está en la tesis y requiere incorporar a otras fuerzas para salir adelante, además ¿tendrá la vitalidad para esta tarea titánica? Sus 77 años y medio no ayudan a hacer creíble tal transformación.

Ahora vamos a la izquierda populista y atomizadora, Verónika Mendoza y la transformación anti neoliberal. La tesis de los frenteamplistas es lograr una democracia radical, de profundas raíces populares, con un Estado fuerte, intervencionista, controlador de la economía y direccionador de la producción, que van a hacer legítimo a través de un proceso constituyente, una nueva constitución. Se habla de empresas estratégicas por ejemplo y de aumento de la presión fiscal y del gasto público con más pensiones: mujeres y adultos mayores, y un plan completo de intervencionismo estatal como derecho del Estado. Un viraje a la izquierda después de 20 años de crecimiento económico, 16 años de democracia y de reducción importante de la pobreza de 55% a 22% (en 16 años) con el modelo actual.

Entonces  se plantea esta tesis de izquierda que no ha sido probada, con éxito, en el Perú sino que recuerda a las tesis de la CEPAL en los años 60 que trajeron la década perdida de los 80. Este viraje pudiese parecer innecesario, como aplicar morfina a un dolor de cabeza: no hay condiciones para un cambio tan absoluto porque sí hay resultados sociales, económicos y políticos desde 2001. Lo que hay también son deudas históricas y minorías que deben ser reconocidas y un estancamiento de la gestión estatal que necesita optimizarse, y así mismo la deuda en materia educativa y laboral que en los últimos 5 años se ha estancado. Pero nada de esto es materia de un cambio radical sino de políticas públicas, ejecución y ampliación del presupuesto y algunas modificaciones a la constitución actual.

Esta opción política abraza un fenómeno interesante: la atomización de los «indignados» que pueden entenderse como un neo-lumpen(1): son grupos de interés como los LGBTIQ, étnicos, indigenistas, mujeres, adultos mayores etc de los más variados tipos que, en su mayoría, no tienen cohesión ideológica, ni conciencia política, más allá de su dibujo directo en la tesis, al reconocerlos como tales y dar voz a sus necesidades. Hay deudas importantísimas con ellos, pero los cambios planteados superan cualquier reivindicación puntual y no se les ha formado en términos de conciencia política.

La cohesión es individualista entonces, pese a su proyección masificante en los niveles del discurso de Verónika Mendoza. Algunos, los adversarios, temen que las promesas del proceso constituyente que implicaría una nueva constitución, destruya al Estado, como lo conocemos, y debilite las estructuras institucionales aún más, al refundar desde cero, la peruanidad en un proceso que dificultosamente pueda darse, pero que de darse, llevaría a una legitimidad dudosa por la lógica propia de los procesos constituyentes modernos en sociedades con baja cultura política y sin partidos fuertes que garanticen la representatividad.

La solidez ideológica de la cúpula creemos que es marcada, sobre todo en lo que respecta a la discusión de la tesis política, no así en el Plan de Gobierno y la pericia en el ejercicio, está marcada en buena parte por  técnicos venidos del nacionalismo, una gestión pública ausente de la candidata quien sólo ha sido Congresista y una carga de izquierda dispersa que va de la extremista a la simplemente progresista. No sabemos hasta dónde puedan ponerse de acuerdo realmente, en todos los puntos de transformación que exponen y que no se explican detalladamente en el plan de gobierno. Cómo esta transformación puede ser armónica, sostenible, sustentable; en fin, viable y democrática en un mundo globalizado como el que vivimos.

Nos vamos a la derecha populista, el fujimorismo. Como señalé antes, no repararé demasiado en esta opción sólo puntualizaré por qué lo clasifico como antítesis.  El fujimorismo hasta el momento no se ha definido ideológicamente. Pero por su praxis vemos que es un partido de prácticas empíricas, conservador, de derecha, con tendencias populistas y que tiene un pasado que reivindicar. La tesis la planteó Alberto Fujimori en los 90 y es íntegra la Constitución de 1993. El plan de gobierno actual está ceñido al libreto clásico con garantías de desmarque, creíbles o no (insisto en el acto de fe). El punto es que, apegados al texto, el fujimorismo plantea seguir el modelo económico con mejoras en términos de eficiencia y transparencia. En este sentido es la antítesis al modelo de su padre ya que reivindica además conceptos como democracia, derechos humanos, alternabilidad, no al nepotismo y respeto a la separación de poderes.

En contraposición a los transformadores del sistema están los tuteladores del cambio del sistema. El Apra con Alan García.

El caso del APRA es interesante. Como tesis el APRA sostuvo una revolución democrática que perseguía la libertad y justicia social, desde los años 30, propició su inclusión en la constitución de 1979 al introducir parte de su tesis política que sería puesta en práctica, también en parte, en el gobierno de Alan García en 1985, bajo el influjo de las ideas de la CEPAL que se estaban aplicando en el resto de latinoamérica. En estos términos la tesis falló.

En 2006 el APRA vuelve al poder y aplica, muy a lo prometido por Keiko ahora, la antítesis en el sentido de girar al conservadurismo en lo macroeconómico y vigilar muy de cerca el gasto público, cosas que vimos incluso en la reducción de sueldos y las demás políticas de austeridad sancionadas en agosto de 2006. El resultado como modelo, fue de reducir en 20% la pobreza y crecer 7% económicamente, en promedio, pese a la crisis de la economía norteamericana de 2008 que impactó en el Perú. Con esto no quiero obviar que también hubo escándalos durante este periodo.

El APRA,  ahora junto con el PPC, busca un tercer periodo y plantea una síntesis. Lograr el crecimiento de la antítesis, con el enfoque social de la tesis, pero con las correcciones en términos de ir a prácticas sostenibles y lograr un mayor impacto social; sin que ello signifique un Estado intervencionista y direccionista, sino promotor. Planteando incluso modificaciones, enmiendas, puntuales a la Constitución y reformas en materia laboral, gremial, fiscal y la creación de entidades que tutelen y promuevan el desarrollo generacional, como el Ministerio de la Juventud.

En términos de solidez ideológica creo que nadie puede dudar de que el APRA es el único partido, junto con el PPC, que tiene una amplia tradición ideológica, y las más grandes militancias inscritas; respecto de la pericia la síntesis pudiese mostrar un caso único en suramérica que sería interesante ver.

El único problema, y no menos importante, es el reto reputacional que tiene el APRA por superar, en la impericia de selección de algunos cuadros que ejercieron impúdicamente el poder, pues parece que esas cifras positivas de 2006 a 2011, no se han comunicado políticamente de forma estratégica y la imagen de los militantes del partido, sea por presión mediática, los fallos y desmanes de varios de ellos, o por contraposición a grupos de interés enfrentados, no es positiva en el común del ciudadano; sobre todo en los jóvenes.

Mediáticamente hay una presión clara en contra del APRA y de Alan García.   Sin embargo, habrá que ver si las matrices que ponen al APRA en un lugar muy lejano son ciertas o si hay realmente la triada de mística, voto oculto y grupos agradecidos con las políticas sociales, hablan este 10 de abril y lo colocan en segunda vuelta.

En conclusión si reviso las cifras y las políticas planteadas, en el marco de principios de postulados, podría aseverar que la opción de antítesis del APRA muestra haber ofrecido resultados importantes en términos sociales, por lo cual me atrevo a decir que un gobierno de síntesis podría ofrecer al Perú, y a Latinoamérica, la tan ansiada consecución de un modelo diferenciador, de una receta propia para conciliar las deudas del pasado y ofrecer al mundo una forma diferente de manejar mercado y sociedad con aceptación interna e internacional.

¿Lucha contra la corrupción, eficiencia, eficacia? Serán los principales retos no sólo del aprismo sino de cualquiera que entre en el aparato estatal. En el caso del APRA no tienen excusas para no lograr un Estado eficiente, ya saben dónde están los bolígrafos y cuál es el número de la central de Palacio.

Así que lo exigible, en el caso de que ganasen en esta vuelta, es que ofrezcan un gobierno de correcciones absolutas en desmanes estatales y de refuerzos profundos  de los logros pasados en materia social. Ellos saben cómo hacerlo, la expectativa de que lo hagan está abierta.  Son los únicos que podrían tutelar los cambios sin espantar a los capitales y sin irrespetar a la democracia. Al menos eso veo yo, y creo que las proyecciones del BCR respecto a la reducción de pobreza con crecimiento y políticas redistributivas son viables con un equipo con pericia en gestión estatal que además ha mostrado convocar gente fuera de su partido, lo cual refuerza su carácter democrático.

Habrá quienes estén en contra de lo que señalo pero ¿alguien puede mencionarme otra agrupación con estos resultados? ¿Alguien puede hablarme de otro gobierno que haya combinado alguna solidez ideológica, crecimiento con reducción de pobreza, que esté postulando, que tenga equipos técnicos y arraigo popular claro?   Si es así, por favor notifíquelo.

El resto para mí está en veremos, no sabemos qué son y cómo actuarán. Son incógnitas, y para mi el escenario actual impone caminos estables en términos políticos ya que los económicos y sociales presentan claro desafíos.  

Esto significa que cualquiera que pretenda la primera magistratura debe tener condiciones como gestión pública probada, un partido sólido en el tiempo, ideología clara (porque son los principios que determinan la discrecionalidad en el poder), bases en todo el país, gente en todas las clases sociales. Creo que hay necesidad de más agrupaciones fuertes, de ampliación y profundización del debate,  y eso debe construirse de abajo hacia arriba no directo hacia la presidencia.

El outsider no es sano para la política.

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Fuente BCR

(1) El término, prestado y actualizado de las propias teorías marxistas, refiere a los que viven al margen del sistema, no están incluidos o dibujados realmente y son ignorados en sus formas de vida y necesidades; no tienen conciencia política por lo que son manipulables por ofertas políticas, por el poder mediático en términos de expectativas.  El término lo uso también en el artículo «El Peligro de que lo nuevo destruya la innovación» : https://nancyarellano.com/2015/12/27/el-peligro-de-dejar-que-lo-nuevodestruya-la-innovacion/

Deportada la racionalidad. #EleccionesPerú

En el escenario actual en el que luego de Keiko, el segundo lugar está peleado por un voto fragmentado; la racionalidad ha venido haciendo maletas y se encuentra escondida en algún lugar del Perú. Algunos señalan que aparece en las noches cuando los votantes van a la cama y recuerdan sus problemas cotidianos.

No obstante han llegado Informaciones de que Racionalidad ha cruzado la frontera y pretende regresar al país luego del 28 de julio. Llena de vigor a criticar al recién estrenado presidente o «ta».

En el escenario entonces vemos cómo ira, desprecio, asco, revancha, burla y mentiras toman el liderazgo. Todas enfilan sus armas al candidato más cercano y sencillo de atacar. Keiko dictadora, PPK lobbysta, Barnechea negociante, acomodado y flojo, García corrupto e indolente, Verónica Mendoza comunista y retrógrada. Todas medias verdades, medias mentiras. Endosos por errores de otros, convicciones poco claras, o debilidades de sus partidos. Enriquecen memes y destruyen la elección.

En lo personal creo que a excepción de García, quien tiene en su haber dos gobiernos y el partido más antiguo del Perú. Los demás tienen personalismos muy fuertes. No voy a decir que Garcia no sea el gran protagonista del APRA y que es como esos actores de las telenovelas mexicanas que pasan los años y siguen en el rol del caballero andante que salva a la muchacha noble de las garras de la malvada antagonista. porque lo es.

Si bien García debería ya haber creado un sustituto de su liderazgo, no puede negarse que pareciera ser el único con las habilidades, conocimientos, planes y gente para ocupar la primera magistratura. En lo particular creo que PPK esta muy mayorcito, que Keiko no tiene la pericia ni ha superado las pruebas democráticas desde el Congreso, Barnechea es un intelectual sin formación clara que ha paseado por el espectro político como un Cantinflas dando la vuelta al Mundo en 80 días; Mendoza no logra sacarse el tufo a izquierda retrógrada que recurre a las minorías como tabla de salvación e indicio de «modernidad» pero que no plantea en el sentido económico y político nada diferente a la misma izquierda de los 80.

Desde esta perspectiva, entonces puedo pensar que García es el único que ha sido gobierno (está Toledo, pero como que no está realmente, sobriamente) y el hecho de haber gobernado, siempre va a lanzar basura a una candidatura. La única forma de esquivar esos proyectiles, es ser un novato y fresco hombre que no ha hecho nada más en política que ser un técnico, meterse de improvisado en un partido y parir olas moradas… De resto siempre habrá posiciones encontradas. Y la racionalidad espera, pasaporte en mano, volver luego del 28 de julio a pedir al nuevo, que se rían juntos.

 

Julio en el ojo el huracán: ¿David o Goliat en campaña?

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El JNE ya le dijo a Guzmán que no convalida las subsanaciones presentadas por Todos por el Perú, en lo que se refiere al registro de modificaciones del Estatuto y autoridades del partido. Esto significa una complicación en la carrera electoral ya que, ciertamente, puede desencadenar en que sea retirada la candidatura. Pero aún esto no sucede. Y es probable que el pronunciamiento final del Jurado Especial de Lima Centro termine siendo favorable a la agrupación política.

En este escenario, políticamente, Guzmán intentará capitalizarse como el David contra Goliat. Y ciertamente,logrará efectos en los llamados apolíticos y anti-políticos que le apoyan. Ambos grupos, numerosos en el escenario actual del Perú, creen que el Estado y la clase política dominante no tienen respeto por la ciudadanía; así que su valoración sobre el respeto de las «formas» es bajo. En este sentido que Guzmán coloque como prioridad el derecho a la participación política frente al cumplimiento burocrático de formatos, calará positivamente en el electorado. ¿quiénes se resienten? los de la clase política dominante, quienes han construido el sistema tal y como está. Lo que probablemente veremos es un arreciamiento del discurso morado (o rojo porque no les admitieron el cambio de color) contra el status quo.

Si Guzmán logra capitalizar estos escollos como la turbulencia de un proceso de cambio que la clase tradicional pretende frenar, o si se impone la lógica institucionalista que termine capitalizando Guzmán en la calle, dependerá sólo de él y los suyos. Ahora tiene el caldo de cultivo perfecto para aludir a los tan ansiados esquemas políticos: amigo vs enemigo, buenos vs malos, y sus correspondientes sentimientos: ira, decepción, asco, revancha.

La pregunta final es ¿Quién es David? ¿Quién es Goliat? ¿Se trata de la institucionalidad democrática, incipiente del Perú, como David? ¿Será Goliat el propio Guzmán? En lo personal creo que cualquier persona, o partido, que quiera estar por encima de los procedimientos democráticos convenidos, es peligroso para la estabilidad del sistema.

Hay forma de cumplir con la ley, los procesos, y por algo fueron establecidos. ¿Cuáles son las licencias que deben darse a la clase política?

¿Habla bien de Guzmán decir que los fines justifican los medios? La reflexión más sauriovélica posible.

#SeguiremosPensando

¿Y si se va Julio? Por @nancyarellano

Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar. (…) A. Machado

Los rumores de que el JNE puede bajarle el dedo a Julio Guzmán son fuertes. Es posible entonces que nos encontremos prontamente ante el escenario del arreciamiento absoluto de las campañas de contraste. ¿Qué haría Guzmán si sale? 

  
Ahi muy probablemente veamos quién está detrás de Julio. Todo depende de a quién apoye. Si al romperse la banda de Rock de Todos por el Perú, Guzmán corre a apoyar a Urresti, lo que sería muy obvio y poco atinado, o si corre a apoyar a Verónika Mendoza o a Barnechea lo que nos daría un par de ideas claras. En esos casos suponemos se pondría el traje de safari y la campaña sería manejada por Steven Spielberg ya que se convierte en la reedición de Parque Jurásico: Peruvian Times. En todo caso la alianza develará compatibilidades o negociaciones. Lo más coherente es que pacte con PPK por las similitudes de electorado y que Julito pase a ser parte del prometido gabinete. Si Guzmán se sumase al gringo, su posición ante el fujimorismo sería más fuerte. hablamos de un 28% vs 30% lo que nos lleva a casi el escenario planteado por Datum de segunda vuelta en la primera, en cuanto a polarización marcada del voto.
Si llega a aliarse con Acuña, Julito y su banda de Rock-pop pasa a cantante de karaoke, perdiendo cualquier fastuosidad para quienes lo siguen. Creo que sus juliobelievers pasarían a keikolovers «como cancha».
En todo caso. Veremos si el JNE defiende la normatividad democrática ante la institucionalidad deseable o la discresionalidad ante el efecto mediático.

#SeguiremosPensando

#BrujulaElectoral ¡Se rifan votos! por @nancyarellano

 

Democracia, ¡Oh Democracia!

¿dónde estás que no te veo?

¡Compre su ticket ya! tenemos 22’901.954 números. ¡Mientras más acumule más oportunidades!  ¿el premio? Una flamante presidencia de país suramericano, no tan nueva de paquete, pero con sus virtudes.  Obtendrá acceso a los fondos públicos, una residencia céntricamente ubicada y con servicio incluido.  Viajes completamente pagados para usted y su familia. Y, por supuesto, la posibilidad de incluir a sus amigos en el gabinete de gobierno. ¿Quiere más?  Pues le incluimos ¡el título de General en Jefe de las Fuerzas Armadas!  ¿Aún no se convence?  Pues le damos además la discrecionalidad sobre los presupuestos de seguridad, los cuales ¡no deberá detallar! 

Sólo necesita el 51% de los tickets en una primera vuelta o, de haber segunda, si queda entre los finalistas, podrá hacerse con los tickets de los que dejaron en la primera vuelta. ¡No lo dude! la suerte está de su lado.

Algo así creo que debería ser la campaña del JNE a la hora de hablar de elecciones. Ya que parece que en el Perú, como en otros sitios de Latinoamérica, no voy a exagerar; cualquier cosa es posible en elecciones.  Hoy, 12 de febrero, a menos de dos meses de la elección, Keiko ronda el 30%, Guzmán el 15% y el resto debajo del 13%.  Lo preocupante es cómo cambia la intención de voto cuando presentan a Keiko frente a otros candidatos.  Por ejemplo Guzmán.

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Según informa Datum hoy,  Keiko Vs Guzmán es 42% a 41; por lo que cualquiera podría ganar.  Esto muestra, nuevamente, lo que vengo repitiendo desde diciembre, no hay adhesión a proyectos políticos. El único proyecto que ha capitalizado a nivel macro es Fuerza Popular. Pero no ha logrado adherir a sectores clave, nadie lo ha hecho. Por lo cual se da una polarización absoluta entre la antipolítica y la apolítica vs la política superficial.  Me explico. Fuerza Popular es una mezcla entre la antipolítica representada por Alberto Fujimori y la política partidista que someramente se ha venido creando desde 2011.  No ha habido más hilación dentro del fujimorismo que el hecho de girar en torno a la figura de Alberto Fujimori y familia. Las propuestas personalistas como el peronismo en Argentina, el pinochetismo en Chile, el chavismo en Venezuela etc son volátiles y polarizantes. Por ello el tema de fujimorismo vs antifujimorismo.

El fenómeno Guzmán es un producto, con mucho respeto, de la mercadotecnia y la tecnocracia en un caldo de cultivo de la antipolítica y la apolítica. Al existir un clima adverso a la «cosa política» y la desactualización de los partidos, el elector promedio pasa a un estado de orfandad que es llenado por «adopción personalista». Parece que este fenómeno no es nuevo en el Perú. Me remito a los últimos 30 años. Ocurrió con Fujimori, luego con Toledo, luego con Humala y ahora con Guzmán.

El escenario Guzmán vs Keiko pudiese ser parecido al Vargas Llosa vs Fujimori. No porque se representen ambos perfiles de forma exacta. Sino porque tan híbrido era el fenómeno Vargas Llosa que tampoco era político-partidista sino un perfil político-intelectual; como el perfil de Keiko Fujimori que es producto de una mítica en torno a su padre. En todo caso, la afrenta sería en términos similares —aunque Vargas Llosa se moleste— hoy Keiko es parte de un establishment y con toques de anti-establishment.  Como lo era Vargas Llosa en su momento. Guzmán es más como el chino. Un outsider del que poco realmente sabemos. Como todo advenedizo puede resultar un premio para el país o un castigo. Puede venir financiado por Yambal para lograr evadir las variadas demandas salariales contra la empresa piramidal, o por el humalismo como algunos refieren por los actores allegados incluso en su defensa ante el JNE, o ser realmente un actor nuevo que logre comprar todos los tickets y ¡sacarse el carro! o la presidencia, perdón.  En todo caso su perfil Pro-TPP y Pro-Sistema tradicional dejan ver un perfil bastante peculiar de quien dice ser el «outsider».  Dos híbridos en combate en un terreno de arenas movedizas como lo es la antipolítica y la apolítica.  Si Keiko o Guzmán logran fortalecerse, insisto, con la capitalización seria y democrática de Grupos de Interés transversales, o determinados, y logran activar la Adhesión por Voluntariado Estratégico, lograrán no solo pasar directo a la celebración del 28 de julio, sino que encontrarán resultados que muestren un país con gobernanza multinivel y perfiles legítimos de representatividad.

La foto con los demás es Keiko Vs PPK (44% vs 37%), Keiko Vs Acuña (48% vs 22%). Y todos son híbridos entre la antipolítica y la apolítica. Fuera del sistema tradicional de partidos para tener fuertes presencias personalistas.

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El caso que más prueba esto es  Keiko vs Alan García (51% vs 16%) donde vemos claramente el rechazo a las figuras tradicionales asociada al sistema de partidos. El único simulacro que me gustaría ver y que no he encontrado es Keiko vs Barnechea, quien aún no figura (no sé por qué) para las encuestadoras.  ¿Poca visión política? ¿Más antipolítica y apolítica?

 

Otro tema es, insisto, qué giro darán las campañas. Aún hay tiempo peruano. En un escenario de «antis» cualquier cosa puede pasar, sobre todo si alguien se decide a apuntar hacia los grupos de interés y la segmentación de éstos, el match con el mensaje y las políticas públicas acertadas. Si alguien logra dibujar en el electorado la foto HD y hacer que cada peruano se vea en ella.

 

#SeguiremosPensando

La falencia de las campañas peruanas y los llaveritos electorales @nancyarellano

Lo repetiré cuantas veces sea necesario. No conectan con grupos de interés. Vuelvo a poner el ejemplo. Transporte: 250.000 taxistas conectan con 10 personas diarias. 2.500.000 ciudadanos. Sólo en Lima.  Grupos transversales son la clave para las campañas. Sectores: finanzas, manufactura, diseño, profesionales liberales y freelancers. 52,54% de la población menor a 40 años no cree en los partidos. Pero sí sabe lo que es el poder. Existen grupos como las minorías étnicas, subculturas y contraculturas. Existen las minorías sexuales. Y todos ellos suman más de 5.000.000 de votos a los que nadie les habla. Ni directa, ni indirectamente. Sólo rozan en preguntas cuando a un periodista se le ocurre dárselas de «liberal» y sacar las pregunticas ¿Usted es un candidato del siglo 21? y saca el tema del aborto, de la iglesia y de los grupos LGTB. La mayoría sale con la respuesta: «todos deben tener los mismos derechos», «Creo que el congreso debe debatirlo», «estoy de acuerdo con el tema de revisar los derechos con cualquiera que esté discriminado», «la Iglesia por un lado y el Estado por otro».

¿Cuesta mucho ser puntual? Diga que sí. Estoy de acuerdo con que los LGTB son una minoría de derecho que debe recibir el mismo trato que los heterosexuales o los religiosos, porque cada quien tiene derecho a tomar sus decisiones de opción sexual o de abstinencia. Y creo que el deber del Estado es garantizar el disfrute pleno de todos los derechos. ¿Es muy difícil? ¡Claro que lo es! Porque hablar con otros ejes transversales  no tiene los costos políticos que tiene adversar a la Iglesia. Pero… ¿Están seguros de los costos? ¿Están seguros del número de votos conservadores? Entre la población LGTB y la Gay-Friendly se suman aproximadamente 9.000.000 de votos. ¿Habían sacado la cuenta?

Vuelvo con los taxistas. ¿Saben los candidatos lo necesario que es un Banco del Transporte en el Perú? ¿Saben que un taxista en 3 años paga semanalmente una cuota de 420 soles como pago de una unidad china de 12.300USD? (habiendo dado 1500USD de inicial). ¿sabe ud. cuánto es la tasa de interés? Un Banco del Transporte es un negocio sostenible y sustentable para el sector público, magnífico para atender las diversas demandas del sector y para posicionar un liderazgo efectivo. En una política de ganar-ganar.  ¡Pero qué va! Tampoco piensan en el impacto del sector. Que a razón de más de 250.000 unidades en Lima, y 200.000 en provincia (al menos) movilizan a 4.500.000 personas diarias. Un alcance de al menos 9.000.000 de votos más.

¿Quién dirige las campañas de estos señores? ¿Quién hace política real con estrategia y conexión con los grupos de interés?

Puedo seguir con el sector de la economía de la cultura. Le sumo los trabajadores de medios de comunicación audiovisual, activistas de cultura, cinematógrafos, actores, etc… sector pintoresco, comprometido, creativo y absolutamente identitario. ¿Pero para qué realizar políticas culturales? ¿Cómo voy a involucrar al sector que más toca a todos los sectores sociales? ¿Para qué además si son sectores agremiados, con influencers claros y motivados?

Al final los votos se los lleva el que no sabe seguir el instructivo del JNE… y las campañas sirven para que puedas destaparte una chela y pasar el mal rato…

Yo de verdad creo que el mundo está al «ves ré»

#seguiremospensando

 

 

“El Partido que logre conectar por microsegmentos ganará en la segunda vuelta” #BrújulaElectoral #Politing

Nota de Prensa.- 

  • Especialista venezolana señala que la tecnología y la influencia cultural han dinamitado los perfiles políticos, por lo que en el siglo XXI se hace necesaria una “canalización efectiva de demandas” y “conquistar al elector por microsegmentos”.
  • La consultora en comunicación política y electoral, Nancy Arellano, ofrecerá por primera vez en nuestro país el Taller de Politing para Periodismo, que tendrá lugar este jueves 18 de febrero a las 7.00pm en Beps: Av. 2 de Mayo 534, Miraflores.

En reciente entrevista sobre el proceso electoral en nuestro país, la especialista en comunicación política Nancy Arellano, quien cuenta con una larga experiencia en campañas electorales, señaló que la única fuerza que tiene bien “macrosegmentado” su público electoral es Fuerza Popular, representantes del fujimorismo, lo que causa que su 30% sea casi inamovible.

“Sin embargo, esta inamovilidad no despega tampoco, y es por falta de adhesión de los microsegmentos”, afirmó la especialista. “El APRA y PPK tienen cuotas delimitadas, por contraste con el Fujimorismo, pese a que todas las tendencias están de acuerdo, más o menos, en el sistema económico. Pero nuevamente no conectan con microsegmentos emocionales, sino que se han centrado en los Agentes Económicos”.

peru21.jpgPara Nancy Arellano, aquel candidato que logre capitalizar los segmentos definidos a hoy logrará ganar en la segunda vuelta.

Además, la consultora venezolana hizo hincapié en que la tecnología y la influencia electoral han dinamitado los perfiles políticos clásicos. “En el siglo XXI la novedad es la canalización efectiva de demandas, por lo que los grupos de interés se imponen sobre los Agentes Económicos (familia, empresas y sindicatos, administración pública). Ya no existe tal cosa como el ‘perfil del elector’ en el siglo XXI”.

“Insisto, aquél que logre conectar empáticamente por microsegmentos [podrá ganar las elecciones en el Perú]. Ningún partido ha trabajado, por ejemplo, la Adhesión por Voluntariado Estratégico, que ha funcionado en Colombia, México y Venezuela. Siguen con la estructura tradicional de calle y medios masivos. La incorporación de tecnología se ha hecho empíricamente, por lo que su efectividad es menos del 3%. Eso es penoso”, asevera la experta.

«Si vemos una encuesta que circula en las Universidades, ese «voto frágil» está enfocado en fenómenos nuevos como Guzmán en diciembre.  Ahí el capitalizaba un 20% de la intención de voto, seguido por PPK  y Toledo; cosa distinta al pulso de calle» Estos datos revelan varios fenómenos según Arellano; entre ellos el de la «antipolítica de los defraudados y la apolítica de los asqueados ante el status quo, sin que ello signifique que logren adherir a esos votantes, sino que es un voto adverso, que es distinto» concluye la especialista.

Fuente de encuesta universidades 12/2015:  http://aventurasweb.net/2015/12/elecciones-2016-eleccion-de-voto-en-universidades-julio-guzman-primer-lugar/

El ascenso de Julio Guzmán en las encuestas #Politing #BrújulaElectoral

Nota de prensa.-

La experta venezolana en campañas electorales, Nancy Arellano, consideró que el ascenso del candidato Julio Guzmán en la última encuesta elaborada por GfK y difundida el domingo último se constituye como “un triunfo de la política como espectáculo”, ya que si bien Guzmán ha realizado una campaña de calle y con voluntariado tradicional, su ascenso responde a un posicionamiento “farandulero”.

Para Arellano, ya propuesta del candidato Guzmán carece de “asidero en proyecto político real y reposado”, en medio de una ciudadanía afectada por dos fenómenos: la “antipolítica del defraudado y la “apolítica del asqueado.

 “El defraudado es aquél que siente que la clase política incumple con sus promesas, que quizás un nuevo actor sí cumpla. El apolítico está asqueado de la inutilidad de la política, y cree que un nuevo actor es mejor apuesta, porque en el peor de los casos su situación será la misma que ya vive, seguirá procurándose a brazo limpio su propio futuro. Convencer al segmento antipolítico y apolítico, concentrado en los jóvenes de 18 a 35 años, que representan el 40% del electorado, es necesario y urgente”, refirió la especialista.

Finalmente, Arellano explicó que hasta el momento algunos han sido “cazados” por el fenómeno Guzmán en redes y medios, pero que su apuesta se inserta dentro de la apolítica y antipolítica, “por lo que no es adhesión sino reacción ante una emoción primaria y no por una empatía causada”.

“Todo puede cambiar si algún otro candidato logra adherirlos a un proyecto político que les haga recobrar la mirada al sistema. Quizás hasta el propio Guzmán, en una avanzada estratégica por grupos de interés y segmentación de su propuesta, se atreva a traspasar la capa superficial y capitalizar adhesión. Pero por ahora, su ascenso, solo es Marketing Político y Farándula que, como la espuma, sube pero baja luego”, concluyó la experta.

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Dato:

Nancy Arellano, única representante de CAS&A en el Perú, dictará el Taller de Politing para Periodismo, curso de tres horas de duración donde instruirá al público asistente sobre las claves para analizar las presentes elecciones presidenciales desde la perspectiva integrada del Politing como disciplina que estudia el entramado de Comunicación Política, Marketing Político, Políticas Públicas, Gestión del Conocimiento y Gestión de Imagen. Disciplina creada por el Dr. Carlos Sálazar Vargas (fundador de CAS&A) y quien celebra este mes (12 y 13 de febrero) el Seminario Internacional de Politing en Sinaloa, México.

Arellano, ofrece una clase magistral para diseccionar, en siete pasos, una proposición política. Asimismo, analizará los discursos políticos de Keiko Fujimori, Alan García, Pedro Pablo Kuczynski, César Acuña y Julio Guzmán.

Lugar: Av. 2 de Mayo 534, Miraflores.Captura de pantalla 2016-02-02 a las 12.52.10 a.m.

Fecha: Jueves 18 de febrero a las 7.00pm
Costo: S/. 100

Contacto: info@beps.pe

+Info Evento: https://goo.gl/3yHg59

 

#BrújulaElectoral ¿Por qué hay candidaturas que no despegan realmente?

En Perú es año electoral. Los latinoamericanos comprendemos este hecho como el momento de «ver y escuchar» a nuestros políticos. En ocasiones, el único momento.  No obstante las cosas van cambiando, guste o no a la clase política.  En este sentido me he vuelto una exploradora de la fauna y flora en estos predios; no sin advertir estos cambios de forma —y fondo— en el escenario. 

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Observo con detenimiento los movimientos en el Perú. Uso el mapa de ruta del Politing, cinco aspectos clave: Las Políticas Públicas que prometen en sus planes de gobierno, La Marca Ciudad (CityMarketing) que esbozan en la concatenación de propuestas, las formas de Comunicación Política que emplean, Los datos que sustentan sus propuestas (Gestión del Conocimiento) y la solidez de su carrera política (Marca Personal). ¿Por qué es importante tener un mapa?  El Politing me permite elaborar una suerte de estudio del terreno para comprender dónde están los fallos y por qué el clima se torna tan bochornoso en algunas latitudes.

Los planes de gobierno, parte esencial de la promesa electoral, suelen presentar fallos básicos. Para empezar, adolecen de segmentación, consistencia y propósito firme por grupo de interés. El tema de los Grupos de Interés es un fallo en todos los Programas,  no los delimitan y se nota a leguas de distancia. Las políticas públicas que se desprenden del programa no son claras y tampoco se entiende cómo esbozan lineamientos que salen de la competencia del ejecutivo para incidir en el legislativo. No están claros los alcances de cada poder y se presupone desde la oferta del ejecutivo la labor del legislativo.  No hay dupla entre Grupo de Interés y Política Pública dirigida y segmentada.

Lo que nos lleva al segundo aspecto. ¿Cómo vemos la creación de Marca Perú?  El CityMarketing / CountryMarketing para el caso del país. Una visión de cuál es el posicionamiento competitivo que se espera del Perú en la región. Todos los planes de gobierno plantean varios aspectos: Educación, Industria, Diversificación etc. ¿Pero para qué? Sabemos que la satisfacción de las necesidades son prioritarias, y lo son. Pero falta en todos los planes articular un sentido propio, qué hace del Perú un país que sea fuente de algo para el mundo. Si el Perú desea posicionarse como un país turístico, minero, agroindustrial, la panacea de la gastronomía o de los textiles. Un plan concertado sobre un fin permitirá que las industrias adyacentes puedan encadenarse oportunamente. Ningún plan de gobierno centra en una nueva industria y de ahí parte competitivamente por efecto helecho. Si alguien me preguntara, diría que el boom gastronómico del Perú ha logrado lo que nadie, armonizar la identidad nacional del peruano. En este sentido, lograr empoderar al sector gastronómico, dotándolo de una red turística, textil, agroindustrial al servicio de la gastronomía sería por demás interesante como proyecto país. Esto haría que existiera un mapa de ruta para el desarrollo de las ciudades, de los complejos industriales y de la tecnología, todas al servicio de un fin: hacer del Perú un deleite de sentidos.

Así llegamos al tercer aspecto: la comunicación política. Los fallos están por doquier. Desde los propios planes de gobierno, como la comunicación en gobierno. Hablo desde las instancias locales, regionales y, por supuesto, nacionales. El peruano común no entiende la diferencia entre actores sociales y políticos, tampoco entiende que la política tiene principal curso en los partidos como vasos comunicadores de inquietudes y requerimientos a las instancias de poder que ocupan sus delegados en gobierno. El papel de la oposición, esencial en democracia, está relegado a la crítica y el reclamo. No hay adhesión a proyectos políticos de liderazgo, ni hay liderazgo en proyectos políticos. De ahí que las militancias partidistas sean tan pequeñas y el transfugismo el pan de cada día. La bidireccionalidad de la comunicación, el uso de los nuevos medios, la activación virtual y el debate público no son constantes porque no hay comunicación política, sino mercadeo de figuración política que no es lo mismo. La debilidad entonces es fallo de poder. Sin adhesión, los políticos no logran incidir en la conducta de los ciudadanos: son impotentes.

Esto nos lleva al cuarto aspecto: Gestión del Conocimiento.  Muchos de los datos en las propuestas son extemporáneos, otras son declaraciones sobre la falta de cifras, y algunas propuestas carecen de data que estime su preponderancia. Por tanto la decisión de priorización de algunas propuestas son meras ideas sin sustento en su ponderación. Una declaración de intenciones como quien escribe una carta para enamorar. El conocimiento es básico, parte de la gente, de la comunicación y de la recopilación periódica de data a través de centros de pensamiento, Think Tanks y/o Universidades. Para ello la clase política debe estructurar esa necesidad de data y la Academia —en cualquiera de sus versiones— debe procurarla.

El quinto elemento y no menos importante, es Marca Personal o la noción de Carrera Política, que pasa por la vida política como espacio de conquista de poder, liderazgo y representación. Cuando un político es sólido, advierte su cuota de mercado ciudadano, la capacidad de incidir, convencer, persuadir y empoderar para liderar. En su espectro atiende a las demandas, encauza propuestas y soluciones, así como límites a los otros actores que puedan perjudicar a su grupo. Por tanto no salta de espacio en el espectro ideológico, menos de partido —o su partido de espectro ideológico—, y crea una reputación que le hace cercano, familiar y conocido a sus seguidores, por lo que confían en él y delegan en él su voluntad popular: el principio de representación y cualidad de reputación.

Con tal que esa es mi radiografía, aún hay muchas tareas pendientes en el escenario, pero debemos abrir el telón porque el show debe continuar. Y si hay alguna candidatura que no despega es porque no procura ser AVE, no busca la Adhesión de Voluntariado Estratégico. Aquél que disminuye el costo político, porque se adhiere a un proyecto y suma voluntades que se traduce en votos.

 

Seguiremos pensando.

@nancyarellano

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