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IZQUIERDA DEMOCRÁTICA EN EL S.XXI

Por: Nancy Arellano

Hablar de la izquierda es remontarnos a las luchas sociales por la reivindicación de las clases y sectores apartados de los beneficios de la sociedad mayoritaria y dominante. En el s.XIX se trataba de proletariado en plena revolución industrial, y buena parte del s.XX también obedeció a esta premisa, con el auge del capitalismo de mercados financieros.  Nadie pretende afirmar que el capitalismo ha cedido espacio completamente o que no lo ha hecho ¿Pero de qué se trata la lucha de la izquierda hoy día? ¿Cómo podemos entender a una izquierda existente en la sociedad globalizada? “Un fantasma recorre Europa” o quizás ¿“Un fantasma recorre al orbe”? Los mercados financieros han creado una gran burbuja –es cierto- pero Venezuela es un país privilegiado “donde sea nace una mata de mango” decía mi abuelo. Y así es. Podemos encontrar muchas bondades en este suelo patrio; entre ellas que nuestra economía es relativamente sencilla (en cuanto a estructura) y muy lucrativa (en tanto que devengamos renta petrolera a buen precio, por los momentos).

El hoy fallecido ideólogo y militante de la izquierda Domingo Alberto Rangel, en su libro “Hacia un Socialismo para el Siglo XXI” habla de la acción corruptora del poder en la izquierda. Cita el ejemplo soviético que “se vino abajo sin una lágrima” y cómo el modelo chino “se ha pervertido de manera tan completa que es casi una mezcla de burdel con buhonería”. Ni hablar de lo que opinaba del modelo venezolano, cuando señala que “en ningún país cabe ya un socialismo de jefe infalible, partido único, sociedad mediatizada y terror policial”.  Domingo Alberto –evidentemente- no era chavista, pero tampoco entraba en lo que conocemos como La Oposición.  Y si soy justa y coherente, debo señalar que en muchas cosas discrepo con el profesor Rangel, pero lo que sí apoyo es que la salida contempla un movimiento social, “un movimiento, no importa que sea pequeño, pero dotado de la lucidez, la agilidad y la audacia suficiente, puede convertir alguna vicisitud que estremezca a una sociedad subdesarrollada en intentona seria para captura de poder (…) dedicar –con paciencia- muchos años a la tarea de educar a sus afiliados en el manejo de la teoría política, de entrenarlos en el trabajo de masas, de aguzar sus instintos políticos para ubicar y cultivar las fuerzas sociales que serán decisivas(…)”  Si bien el Profesor Rangel seguía creyendo en una izquierda que se mantuviera al margen del juego democrático –quizás por la costumbre de quien tenía más de 60 años en lucha y vio corrompida a su generación- lo cierto es que se trata de un movimiento social.  Yo añadiría que socio-político.

Adentrándome en lo que quiero señalar, veo en el legado de las luchas sociales del siglo XX un camino para repasar desde la nueva izquierda; hay que comprender sus aciertos y sus desatinos. Muchos de ellos ideológicos –por extremistas y dogmáticos- y otros por exceso de pragmatismo –cuando bebieron de las mieles del poder-.  Una nueva generación de izquierda trasnacional y mediatizada –en el sentido del aprovechamiento de los medios de comunicación democratizados como internet; no sólo es necesaria, sino que es urgente. Pero no como reencarnaciones de viejas escuelas que creen que por usar twitter y Facebook están en las nuevas generaciones. Sino por la comprensión de la dinámica mundial y de que la lucha es obligatoria con las reglas del juego en el desenmascaro de las contradicciones de los nuevos sistemas de producción y en la creación de una sociedad multipolar sin botas ni fusil. Si un logro tuvo la izquierda fue la preeminencia de los derechos humanos, la apertura educativa, la exigencia –extendida- de la responsabilidad social –que no es una dádiva de las empresas, es una obligación y, sobre todo, que tenemos voz en los medios 2.0 sin censura de los poderes económicos. ¿Qué vamos a hacer con las nuevas herramientas? ¿Cómo podemos organizarnos en una sociedad como la actual? ¿Qué papel cumplen los partidos de izquierda? ¿Qué papel protagónico en la contraloría social? ¿Cómo vamos a hacernos escuchar en la elaboración de políticas públicas? ¿Qué generación formada en economía, política, filosofía e historia tenemos para hacer síntesis del proceso antagónico en la comprensión de la multidimensionalidad del hombre y las interrelaciones hipercomplejas de nuestra sociedad actual?

La izquierda democrática actual tiene mucho pendiente, y tiene una deuda importante que saldar: los logros a nivel formal deben cumplirse en la práctica y deben actualizarse. Basta de conformarnos con las palabras bonitas o los discursos incendiarios. El reto es ser parte del juego y exigir el cumplimiento por parte de los actores políticos que dicen apoyarnos y abrazarnos.  Eso si, que no me digan “Yo soy de izquierda” ni me pinten estrellitas rojas. Eficiencia y responsabilidad en obras con, para, por y desde el Pueblo.

@nancyarellano

http://www.nancyarellano.com

Marketing Político 3.0 – La forma de la espada es la utilidad de ésta

El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro Proverbio japonés

Quise iniciar este post con esta frase por las siguientes razones: 1) Porque el marketing político no puede dejar nada al azar, ni esperar a ver las reacciones para determinar si una estrategia es efectiva o no. 2) Porque en Marketing Político las afrentas innecesarias pueden colocarte en la palestra como un bueno «opinador» pero no como el contrincante que pasa a ser vencedor. 3) Porque lo esencial trata sobre cómo hacer de un candidato la espada misma para cortar al oponente y hacerse con la victoria. Ahora bien; ¿cómo logramos esto? Evidentemente las recetas de 7 pasos, 3 trucos o 5 ingredientes no son exactas. Podemos esbozar estrategias genéricas pero siempre dependerá de las preguntas clave: ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Por quién? Cuando estudiaba letras recuerdo en Morfosintaxis del Español que hablábamos de las oraciones y cómo realizar el análisis morfosintáctico. Las preguntas enumeradas anteriormente eran parte del proceso de descubrimiento de qué función cumple cada palabra en relación al verbo. A la acción. En la campaña política la acción es VOTAR. Cada pregunta tiene una relación directa y lograr que la respuesta en cada votante conduzca al candidato es lo que buscamos. En el momento en el que la intención de voto es favorable por razones neuronales, es cuando podemos decir que estamos frente a una victoria. ¿Pero cómo que neuronales? En algún momento de la carrera en la Universidad Metropolitana -cuando estudié Est.Liberales- tomé una electiva que se llamaba «Inteligencia Emocional» aquel semestre conocí la teoría de «los Tres Cerebros»: reptil, límbico y neocortical. El primero es el más básico -el más visceral o reactivo- que responde a los instintos de supervivencia; el segundo es el más emotivo, que responde a las emociones sentidas -amor, odio, temor, alegría; el tercero el racional. Pues estos tres cerebros son los que nos llevan a tomar decisiones en todo momento, incluso cuando votamos. Una buena campaña política apela a los tres. Pero además comprende qué cerebro usan más los votantes a los que desea «convencer» y se enfoca en ellos. Como todos sabemos los recursos financieros en una campaña política son escasos. Por lo cual destinar fondos a cubrir satisfactoriamente el target que elegimos es una ardua tarea. No podemos abarcarlo todo. Por ello es importante que sepamos bien cómo despertar las reacciones, emociones y reflexiones sobre los votantes que marcan la diferencia. De por si, el 60% de los votantes lo hacen emocionalmente. Sólo entre un 15% y un 20% lo hacen racionalmente y aproximadamente un 20% a un 30% es indiferente a las campañas y responde a su entorno. Por lo tanto el meollo de la estrategia 3.0 -a aparte del uso de las herramientas BTL- implica la microsegmentación a la hora de definir cómo distribuir los recursos en medios y cómo «traducir» el mensaje según la audiencia. En un próximo post publicaré algunas consideraciones sobre la política neuronal o neuropolítica aplicada a una campaña 3.0; tema que además será tratado en el Curso Marketing Político 3.0 a celebrarse el próximo 7 y 8 se septiembre de 2012 en la Colina Creativa de la Unimet. Hasta la próxima! Info del curso en: http://www.emovil.com.ve

PD: El México el Prof. Carlos Salazar llama y explora sobre el concepto «politing» para referirse a «la conjugación de Mercadotecnia y Política. Como algunos asimilan mercadotecnia con “compra/venta”, se usa el anglicismo marketing para que los distraídos no lo confundan con la “compra y venta de votos”. (Cita del Paper Digital de Carlos Salazar «Politing: Marketing Político Integrado»

 

En los momentos difíciles, retroceder no es una opción.

Cito textualmente, porque no hay mejor palabra – si pretendiera esgrimirla traicionaría cualquier honestidad intelectual- y porque no hay más vigencia en ello para los venezolanos que creemos en la democracia que ahora. Gracias Víctor Raúl! ¡No estamos perdidos!… Yo afirmo que estamos más fuertes que nunca. Porque gobernar no es mandar, no es abusar, no es convertir el poder en tablado de todas las pasiones inferiores, en instrumento de venganza, en cadalso de libertades; gobernar es conducir, es educar, es ejemplarizar, es redimir. Y eso no lo harán jamás quienes van al poder sin título moral, quienes carecen de la honradez de una inspiración superior, quienes capturan el Estado como botín de revancha. Ellos mandarán, pero nosotros seguiremos gobernando. Porque nosotros continuamos educando, organizando y dando ejemplo, vale decir, nosotros continuamos redimiendo. Lo único que queda, lo único que basta al mismo tiempo, es tener la fortaleza de los valores, la conciencia de la generación despierta que busca despertar -socráticamente- al invitar al otro a dejar las sombras y ver las formas originales. Muchos pueden catalogarme de idealista, pero la entereza humana no puede ser vista como idealismo o terminamos perdiendo el norte.

Partidos, Movimientos sociales y políticos: esencia de la conciencia democrática

Hay quienes abogan por una sociedad «monopartido» como algo democrático. Jamás se ha visto tal cosa en una sociedad que internalice el valor capital que es la democracia. Tampoco lo es una sociedad sin actores sociales que, sin querer el poder, eleven sus voces por reclamos o peticiones en favor de un proyecto, ley, medida o ausencia. Los movimientos sociales se definen como: «…comportamientos colectivos y movimientos sociales constituyen intentos fundados en un conjunto de valores compartidos para redefinir las formas de la acción social e influir en sus consecuencias. Comportamientos colectivos y movimientos sociales difieren según el grado y el tipo de cambio que intentan provocar en el sistema y según los valores y el nivel de integración interna…” (Bobbio, Matteucci y Pasquino, 1991:1015).

Por su parte, un movimiento político es un movimiento social que opera en el campo de la política, de forma estandarizada y organizada, pero sin la rigidez de un partido y sin pretender la «búsqueda del poder». Es decir, es un actor del juego político que persigue aglutinar en colectivos -integrados- una serie de demandas/peticiones hacia el poder político. Tienen entonces como primer motivador la satisfacción de necesidades, la corrección de políticas públicas ineficientes o la activación de políticas públicas que consideran necesarias para el colectivo.

Estos se vuelven una suerte de grupo de presión social organizado, por tanto, más eficiente. ¿Y por qué son pertinentes? Lo son porque -sin riesgo o costo partidista- y con mayor celeridad, pueden asumir posiciones y realizar exigencias, contraloría social o elevar propuestas de satisfacción social. En fin, operan de forma más dinámica y no responden a disciplina partidista sino que se guían por valores compartidos y con un sentido de cohesión de intereses. Son actores sociales. Por esto, son diversos. Entre los ejemplos citables está el movimiento feminista, el movimiento ecológico, el movimiento de izquierda o los pro-globalización.

Lo importante en este caso es que los movimientos sociales democráticos no eleven peticiones excluyentes, degradantes o contrarias a los valores de la Constitución del país donde se encuentren. En estos casos,al ser contrarios a los valores constitucionales, lejos de ser un ingrediente deseable para la mixtura de la democracia, se vuelven nocivos. Por ejemplo el Movimiento Neonazi o el KuKluxKlan (ambos profundamente racistas, clasistas, violentos y hasta criminales). En su salud, los movimientos sociales que se enlacen con los partidos, garantizan la vigencia de éste.

¿Y qué diferencia a los movimientos sociales de los partidos? Lo primero es el fin. Los movimientos no aspiran a ser gobierno. Segundo no responden a una estructura sólida que deba jerarquizar temas, medir posiciones o evaluar costos. Sino que funcionan de forma más orgánica, maleable y adaptable según el tema y localidad. Los movimientos sociales (temáticos o políticos) pueden asirse de los propios partidos para comunicar sus preocupaciones y funcionar como bloque frente a una demanda, o bien actuar solos como parte de la población afectada con exigencias directas, organizadas, sustentadas y con proposiciones.

Los partidos además presentan una tesis política, sustentada en una ideología y persigue poner en práctica esa tesis en la transformación social a través de la obtención del poder. Los movimientos sociales garantizan la vitalidad de las opciones políticas, su actualización y conexión con grupos de interés pertinentes.

¿Y por qué son importantes los partidos? Así como la organización social -sea en movimientos, grupos de presión, comportamientos colectivos- es importante para elevar demandas; los partidos organizados son fundamentales para estabilizar el sistema, defender los intereses de los diversos grupos al representarlos en los órganos de poder. Los partidos políticos son la base del sistema democrático, su diversidad ideológica permite el debate -por un lado- pero además asegura la protección de los diversos grupos y la no-afección a las minorías (discapacitados sensoriales, físicos, psíquicos, o minorías de género o sexuales).

En un país democrático siempre encontraremos partidos diversos que deben sentarse a discutir el proyecto país; conciliar las demandas y propuestas. Normalmente hablamos de partidos muy variados; que van desde el corte liberal, social e incluso, «radicales» de derecha o izquierda (radicales en ideas pero jamás con acciones paralelas al sistema). El pluripartidismo es muy deseable -si no esencial- en democracia. Así mismo lo es la existencia de partidos fuertes que representen a las mayorías sin pisar a las minorías.

Lo preocupante viene cuando un solo partido, sin respeto a la Constitución, con una mezcla ideológica que no permite comprender muy bien dónde se sitúa, se hace con la mayoría social, y la mayoría parlamentaria. En esos casos -como la Alemania Nazi, la Rusia Soviética o la Cuba Comunista- la bancada mayoritaria pudiese amenazar al sistema en vez de contribuir a la democratización.

Históricamente los partidos radicales que toman las mayorías -a través de la verborrea demagógica- dificultan y entorpecen el proceso de democratización de las instituciones, a veces, hasta lo anulan. Se trata de que entonces la bancada mayoritaria, lejos de contribuir al fortalecimiento plural, imponen su criterio y, en el peor de los casos, empiezan a tomar a la ligera al «Pacto Social», al «Poder Soberano» que es La Constitución. Única soberana real (también es importante cómo se adoptó la Constitución, cuáles son los valores que contiene y cómo defiende al ciudadano frente a las indemnidades ante el poder).

Los únicos partidos que históricamente velan por el pluralismo consensual -básicamente porque deben practicarlo a lo interno en primer lugar- son los partidos socialdemócratas. Si no lo hacen, mueren.  Esto debido a que la ideología les impone la aceptación de mayorías y minorías, el pluralismo, el policlasismo y la solidaridad social.

Pero pensar en una sociedad donde los partidos socialdemócratas sean los únicos del juego, también suena a falta de democracia. El hombre por definición siempre desea -en mayor o menor medida- protagonismo, por lo cual siempre habrá discenso en determinadas posiciones que llevará a unos o muchos a constituir nuevos partidos. Normalmente hay grupos que defienden intereses muy particulares como prioridad: Ej. Partidos Obreros, Laboristas, Verdes, Liberales etc.

¿Y entonces por qué si todos los intereses están en los partidos es importante los movimientos independientes? Son importantísimos en tanto que no giran en torno al tema del PODER político y cohesionado. Sino al tema de lo SOCIAL y el poder disgregrado; no buscar realizar un proyecto/tesis política sino al satisfacción de las necesidades/demandas sociales.

En pocas palabras: mientras los partidos dan curso y estabilidad, los movimientos sociales hacen de guardian del interés común, del interés de las comunidades, de los grupos, de los factores. Son el recordatorio para que los que detentan el poder sepan que el real poder democrático está en el Pueblo Grande. Aquél que incluye a todos los factores, no sólo a unos pocos. Democracia es internalización efectiva y acción propiciadora de bienestar para todos.

Libertad es Conciencia! Formarse para ser libres!

Formarse es lo primero antes de hablar de política. La libertad se ejerce realmente cuando elegimos racionalmente y sentimos la emoción de la verdad que nos cala un frio en los huesos. Democracia es un encuentro con el espejo de la sociedad. Cuando nos reflejamos en cada esquina, en cada rostro, en cada piel. Cuando nos vemos en cada sonrisa y nos indignamos ante cada injusticia. Cuando sentimos en carne viva las heridas de nuestros semejantes, de nuestros compañeros, de nuestros conciudadanos. Democracia es una palabra de potencia, un valor capital que incita a la acción. Democracia es una búsqueda y un encuentro que, como acto, se ejercita cotidianamente. Muchos políticos son demasiada poca cosa para esgrimir esa palabra como espada, como bandera, como voz o como pluma. La democracia es un medio, una senda por la que debemos caminar mirando dónde pisamos, porque pisar mal es destruir el camino de la democracia. No hay otra opción. La democracia es social o termina por no ser realmente democracia. Pisando gente no se puede llevar adelante la lucha, no se puede empoderar en el político la voz del Pueblo Grande, el pueblo incluyente. Dejo aquí, como primer grano, un libro que debe servir a todo demócrata de consulta. El maravilloso Diccionario de Política de Norberto Bobbio. Una referencia obligada para iniciar, con buen pie, la libertad de conciencia y el discernimiento. Adelante, hay que luchar por la democracia en acción. Diccionario de política – Norberto Bobbio

Prosperidad y Realismo Económico (Comentarios Latinoamericanos para una Economía Socializada)

Creí el fuego de mi vida apagado
y removí la ceniza…
Me quemé la mano

Antonio Machado.

Nada acaba hasta que lo olvidamos.
Problemas: siempre.
Conformismo: nunca.
Mientras pensemos en el mundo
hay esperanza
El día que no señalemos qué está mal
o estamos en dictadura
o estamos muertos: es lo mismo ¿no?

Nancy Arellano

Hace unos días publiqué un video de TED sobre una charla de Tin Jackson, creo trae a colación muchos temas.

«Prosperidad con esperanza» Jackson cuestiona el modelo económico actual haciendo ver que nos consumimos en un modelo materialista y que los espacios que nos permiten remitirnos a lo humano se ven desplazados, finalmente, por un modelo que nos ahoga en su rapidez, innovación y atrofia social; en el sentido de superponer el individualismo al colectivismo.

«Hemos cambiado nuestra prosperidad socavándola por lo económico» Lo económico, reconoce Jackson, es esencial; no podemos hablar de prosperidad sin poder cubrir las necesidades básicas. Pero ¿Hasta qué punto el mundo actual -en términos de consumo- está garantizando el futuro?

«Incremento de las emisiones de carbono, lo único que la ha detenido es la recesión.» Jackson hace énfasis en el impacto ambiental. De aquí que «la recesión no es esperanzadora» a nivel económico lo sea a nivel ambiental. Básicamente porque ha disminuido la producción y con ello la polución del ambiente. No obstante se comprende que el camino no es la constricción económica, sino hallar un lugar, en medio del camino hacia la satisfacción de las necesidades básicas y creadas para garantizar el futuro.

Dilema del crecimiento: destrozando el planeta. El crecimiento económico no puede hacerse cueste lo que cueste. Aquí yo apuntaría que más allá de “Revisar las cifras”, se hace necesario revisar los medios. La «mano de obra barata» o la trasnacionalización de las empresas tienden a vertirse sobre un corpus de prácticas que, en aras de la reducción de costos, literalmente sostienen la pobreza en muchos lugares. Muchos alegarán la tendencia mundial, la estandarización de los beneficios laborales e incluso las mejores prácticas en términos de eficiencia; otros hasta podrían hablar de una movilidad social sin precedentes. Pero ¿Es acaso suficiente? ¿Es cónsono con la era de la información? En estos días leía SuperFreackonomics; y ciertamente este es el mejor momento en el que pudimos vivir, el impacto sobre la pobreza no tiene precedentes. La igualdad estandarizada, y hasta el impacto ambiental es discutible. ¿Pero es cónsono con toda la información y logros en materia de Derechos Humanos?

¿Qué tanta tecnología necesitamos para crecer? pregunta Jackson. Yo creo que toda la posible. Yo creo que el límite para la creación es un absurdo. Siempre necesitaremos crear, eso también es cónsono con lo humano. Crear es lo que el hombre ha hecho desde que tenemos registros. Lo que creo que es necesario poner sobre el tapete es ¿Cuáles son los problemas que motivan nuestra creación? En este sentido es que es interesante (a propósito de Super Freackonomics) el papel de las empresas como IV (Intellectual Ventures) que buscan crear soluciones a los problemas más apremiantes (desde los huracanes hasta el «calentamiento global») Lo que ellos llaman «soluciones baratas y simples». En este sentido es que apoyo completamente lo que Jackson comenta «una clase política que se sensibilice ante las necesidades» Pero el cambio de paradigmas para una innovación al servicio de todos no es tarea de todos. Y sé que quizá esto suene radical, pero es así desde que la democracia existe (y siempre, siempre ha de ser representativa). Lo importante sería repensarnos (al estilo de los japoneses) cómo por ejemplo la tecnología militar puede estar al servicio de estas soluciones (o sus presupuestos, en términos monetarios…) ¿O ud. se molestaría si el presupuesto militar de la nación va a destinarse para la «descontaminación ambiental»?

Jackson habla de que producimos «770 gramos de carbono en la actualidad» y la meta es 130grs. no soy especialista en el tema. Pero, más allá de si los niveles de carbono son o no el problema (insisto en que recientemente leí Super Freacknonomics y en éste hay un planteamiento «divergente» a lo planteado por Jackson o por Al Gore) lo que sí es un punto en el tapete es cómo hacer que las generaciones venideras puedan contar con los recursos para «prosperar».

Luego nos habla del «Flujo circular de la economía: papel de la inversión» y aquí es interesante el asunto. Jackson nos habla de que se «Estimula el crecimiento del consumo» y claro que se estimula! Medios de comunicación, afán de saber… ¡Hoy día contamos con la mayor democratización del conocimiento que haya existido! Y eso es…. ¡Magnífico! ¿Cómo podemos juzgar al ser humano por desear cosas? Evidentemente Jackson sabe de lo que habla y no se trata de frenar el materialismo. Se trata de ampliar el deseo y abrirlo hacia las cosas que van más allá de lo meramente material. Una frase espectacular: “Nos persuaden de gastar dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos, para crear impresiones efímeras en personas que no nos importan” Y sí, es cierto. Pero ¿quién tiene derecho a decir qué o qué no necesitamos? ¿Qué es la felicidad? La Novedad definida como «destrucción creativa» es una insensatez (pido disculpas al Sr jackson) pero es cierto. Hay un pasaje especialmente llamativo en el libro de Super Freackonomics en donde se habla de la cantidad de caballos que existían en New York a principios de siglo, y que el estiércol producido por éstos era tal, que se volvía una calamidad! O por ejemplo, el metano que producen las vacas con sus heces y gases (que es más contaminante que los automóviles)…. Hay muchas variables a considerar. La «destrucción creativa» no está ni en el consumo, ni en las empresas. A mi parecer empieza por la educación, y la falta de interdisciplinariedad de ésta. A propósito de ello, en otro libro recientemente tropezado «El Elemento» (de otro británico: Ken Robinson) se habla de la falta de creatividad que la educación garantiza; porque hay una «jerarquía de conocimientos» donde lo matemático y científico se superpone al humanismo. Las cosas no pueden cambiarse desde las empresas o los políticos, debe cambiarse desde las escuelas y las familias. Lo cuantitativo es lo que nos carcome… lo cualitativo es la carencia.

Jackson prosigue «Los seres humanos tienen inclinación por lo nuevo. Las cosas materiales funcionan como lenguaje. Códigos de éxito: status». Sí, claro que es así. La novedad siempre ha sido una ley, desde la religión que se ha ido reinventado con el paso de los años hasta la idea de Estado Nación. Siempre las estructuras han sido mutables y hay una razón simple e ineludible: la cultura es dinámica, la psique lo es. Y desde Stonehenge hasta el último modelo de la MacBook Pro son muestras de nuestra civilización. Y todo lo material, empezando por nuestro cuerpo es lenguaje (otro de esos textos que han estado «innovandome» es el Arte de la Fascinación de Sally Hogshead) donde se habla de cómo la risa funciona en los seres humanos, cómo transmite así sea por el teléfono, cambiando nuestro tono de voz y produciendo un efecto al otro lado de la línea. La fascinación pasa por todos los códigos de éxito, por la forma de caminar, de hablar, vestir, mirar. Y cada cosa, el color, textura, y forma de nuestra blusa habla de nosotros. Y pensar que el hecho de que lo material juegue un papel es nuestras vidas es asumir que somos seres seducidos por lo estético. La renuncia a lo estético, al arte de contemplar lo bello, definirlo y redefinirlo, sería renunciar al arte, a la ciencia y a la humanidad misma. ¿O acaso no es igual de «humano» (en esencia) un ingeniero informático que crea un sistema que brinda una solución a un problema práctico que un artista que descubre la perspectiva con el «esfumato»? Lo que quiero decir es que lo importante es una medida arbitraria, y ene este modelo económico-político-social tenemos la posibilidad de ser un gran número de arbitros. ¿Que hay quienes concentran el poder? Sí. ¿Pero cuál es la razón de ese poder? Para mi, lo que Hesíodo, sí el poeta heleno posterior a Homero, llamaba «Eris buena» es decir: la competitividad sana. ¿Quién era Steve Jobs, Warren Buffett, Bill Gates, o Thomas J. Watson antes de Apple, Berkshire Hathaway, Microsoft, o la primera de todas, IBM? Simples mortales con ua visión y un mundo donde no hay límites. Si tomáramos nombres de la antiguedad «famosos» veríamos que, desde Platón hasta el mismo Marx están apoyados en razones más allá de su ingenio! El primero por descendiente de los aristócratas y el último por ser financiado por Engels (quien era dueño de un «medio de producción» -entiéndase fábrica-de telas en Manchester -donde había proletarios por cierto y no eran socios-)

Peor volviendo al tema: Jackson señala que en la «Aspiración de poder consumir lo que queramos. Hemos expandido deuda y crédito». Sí, claro! El modelo económico actual plantea tener algo que incluso se llama «ganancias pasivas» es decir, invirtiendo en acciones de la bolsa o teniendo patentes de productos creados podemos ganar dinero «SIN TRABAJAR» (in situ, al momento) imagine la contrariedad que esto causa… supongamos además que una empresa desea «invertir» en investigación y desarrollo. Tiene una excelente idea, pero no posee capital. ¿No debería recurrir al crédito y deuda? Ahora pensemos en una persona que está trabajando, que se esmera en su trabajo y que obtendrá en diciembre sus utilidades. (ella invierte durante el año un tiempo preciado y obtiene parte de la paga total; hay un diferencial en lo que cobrará después) ¿No puede usar sus tarjetas de crédito para comprar hoy e ir pagando?

Usted dirá que mi argumento es simplista. Y sí, lo es. Pero la razón es la siguiente: el problema real está en cómo educamos a nuestra gente para manejar esa oferta de crédito, de deuda que hay en el mercado. El problema real es por qué incentivamos a la gente a querer cosas y no a querer poder tener esas cosas. Es un problema de enfoque que es no de las macroeconomía ni de la microeconomía sino de las finanzas personales, la psicología del consumo y de la autosuperación personal. Finalmente del acto no altruista sino «realista» de cómo percibimos la importancia de la labor del otro.

La «Deuda Privada aumenta y el ahorro cae (caso británico)» Cuando Jackson hace esta aseveración ciertamente se refiere a un problema clásico. Ahorro = Inversión. Si el ahorro cae los bancos tienen menos posibilidad de prestar a tasas competitivas dinero a las empresas para inversión (nuevamente en términos simplistas)pero hasta qué punto el ahorro es saludable. «¿Qué quiere hacer la gente en la crisis?» pregunta Jackson.»Pensar en el futuro. La gente quiere entonces ahorrar, pero ahorrar no se plantea como la solución. El ahorro desacelera la economía.» Responde él mismo. Y sí, es cierto parcialmente. Hay un grado de ahorro vital para cada núcleo familiar, para cada individuo. Pero hay un ahorro inútil para el individuo en tanto que no favorece a éste en términos de apalear la inflación internacional (ni hablemos de algunos casos latinoamericanos) ¿Y cuál podría ser la solución? Un camino medio, que equipare la inversión al ahorro directamente. Donde podamos involucrar a ese individuo en la gama de la «creatividad creativa» para invertir en esas empresas que crean; y obtener beneficios de ello. Democratiza la inversión minoritaria realmente. ¿Y dónde quedarían los bancos? Ese sí es un tema que involucra el «timing» en un mundo donde pasan miles y millones de transacciones por minuto. Creo que aún contando con menor ahorro personal y más capital empresarial podrían obtener jugosas ganancias que sus accionistas pueden invertir en otras empresas. Esto es lo que yo llamaría la «ECONOMÍA DE SOCIALIZADA» Una economía de redes. Es decir donde todos participen en diversas proporciones de los agentes económicos.

¿No le gustaría un mundo de más soluciones? Es muy fácil hablar de los problemas… difícil es pensar directamente en las soluciones posibles a partir de lo que ya tenemos.

No hay que cambiar al mundo: hay que entenderlo.

Ésa, al menos, es mi humilde opinión.

¿Es necesaria la Responsabilidad Social?

Necesitamos una ética universal porque las consecuencias de la razón técnica, movida por una idea equivocada de progreso, amenazan a toda la humanidad en su conjunto.

(Cortina, A. 1995 (3ra Ed.) Razón Comunicativa y Responsabilidad Solidaria Salamanca: Sígueme. pp.25)][1

 La responsabilidad social de la empresa representa una gama de aspectos legales, éticos, morales y ambientales, que viene a dar respuesta a la inclemencia experimentada por el capitalismo del mundo liberal. En este sentido debe tomarse como un acto que implica voluntad, pese a que exista normativa al respecto.

Básicamente se plantea que los costos que implican las duras prácticas de mercado tienden a tener costos impagables en la traducción del irrespeto a los derechos humanos en dos espacios temporales: con la generación actual dada la inequidad y desigualdad genera y con las generaciones futuras en términos de ecología; dado que al paso que se desarrolla el consumo de recursos naturales para dentro de veinte años serán insuficientes para satisfacer las demandas básicas del 70% de la población mundial.

 

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Como aduce Kofi Annan, en el documento New Century-New Challenge:

(…)de cada mil habitantes de la aldea, 150 son ricos, 780 pobres y 70 están en transición. El ingreso promedio es de 6000 dólares al año, pero el 86% queda en manos de la quinta parte más acomodada, mientras que cerca de la mitad de la población vive con menos de dos dólares por día. 220 son analfabetos (de los cuales dos tercios son mujeres). Menos de 60 poseen computadora. Sólo 24 tienen acceso a internet. Más de la mitad no ha hecho, ni recibido nunca, una llamada telefónica(…)

 Se enmarcan entonces un conjunto de prácticas y sistemas de gestión que tienen el matiz de voluntarios, con el objetivo final de asegurar  la sostenibilidad; persiguen entonces  la atención de las demandas de un colectivo (o varios) con los que  guardan relación, -también se les conoce como grupos de interés- generando un nuevo equilibrio entre sus dimensiones económica, social y ambiental.

Todo esto en el marco de la significación que ha adquirido en la sociedad el capital social; recordemos que como dice el Dr. Moreno León[2], los activos del capital social son: la confianza interpersonal, asociatividad, conciencia cívica y cultura; los cuales constituyen los pilares del desarrollo auto sostenido y participativo- éstos constituidos como BSE (bienes socio emocionales) son el rasgo definitorio y diferenciador del paradigma de capital social frente al modelo económico clásico.  En este sentido, nuevamente, es claro cómo el aumento del capital social se traduce en garantías de democracia sustancial  y de desarrollo sostenido, en tanto que busca la satisfacción de las necesidades de una mayoría –sin perjuicio a las minorías- y por tanto, transformándose en una suerte de unificador social. En este sentido pasa a ser una exigencia que se les hace a las empresas en el concepto de Responsabilidad Social, entendiendo a la empresa como un ciudadano corporativo.

La responsabilidad social de la empresa abarca adicionalmente aspectos internos y externos, primeramente la concientización de quienes laboran en las empresas en dos planos primariamente a nivel gerencial ya que implica la inversión social desprendida o ajustada de los márgenes de ganancia neta de las empresas a fin de garantizar condiciones a futuro y, posteriormente implica a nivel raso la conciencia de los empleados en términos de comprender los usos razonables de recursos. En cuanto al especto externo se trata del mercado.

La regla básica de los mercados actuales consiste en la productividad; entendida como la capacidad de producir y vender más, a menor costo y con unos estándares de calidad; esto asegura que las “marcas”  logren posicionarse, mantenerse y crecer en los mercados a los que pertenecen, entiéndase entonces que se vuelven más competitivas.

Productividad y competitividad son entonces la razón que lleva a que las decisiones gerenciales hagan una valoración del costo beneficio, la inversión realizada con respecto a las utilidades generadas, pero lastimosamente con una visión a corto plazo, sin medir consecuencias de los efectos nocivos de la inversión en el futuro de la marca o la empresa misma. Es esto lo que se pretende modificar en el concepto de Responsabilidad Social, que no es más que la concientización de la empresa.

Cabe también destacar a las prácticas relacionadas con “el buen gobierno de las compañías”, comprendido en el enfoque de transparencia de gestión que se hace efectivo a través de la rendición de cuentas en forma de informes o memorias anuales verificables por organismos externos (contralores); este aspecto es importante en tanto que garantiza que la gestión empresarial es cónsona con la directrices determinadas en los gobiernos y amparadas dentro del marco y acuerdos internacionales.

El papel del sector empresarial traspasa hoy día su inicial idea de ser sólo generadores de empleo  y riqueza y lo coloca como agente crucial del desarrollo en las comunidades. En tal sentido ya no se entiende como un factor productivo únicamente sino como un factor social –en tanto inserto en la civilidad- siento por tanto una especie de ciudadano corporativo; viéndose por ende, en la necesidad de ajustarse a la ética y el respeto por las personas y el medio ambiente (doble imperativo ético para con las generaciones actual y futuras)

Hoy día existen ciertos organismo que se encargan de delimitar en lo posible el concepto de Responsabilidad social, y sus directrices sirven de orientación a las empresas que se deciden a transitar por este camino. Entre los más importantes cabe destacar:

  • Global Compact (Pacto Mundial) de Naciones Unidas
  • Global Reporting Initiative (Iniciativa para la Rendición de Cuentas Global)
  • Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con sus líneas directrices en materia de Responsabilidad Social.

La responsabilidad social es la única forma que el mercado puede corregir sus propias brechas en función de una ética coherente con las aspiraciones liberales respetuosas de los Derechos Humanos.

 

 

[1] Referencias: Cortina, A. 1995 (3ra Ed.) Razón Comunicativa y Responsabilidad Solidaria Salamanca: Sígueme.

 Kliksberg, B. (Comp.) (2002). Ética y Desarrollo: la relación marginada. Buenos Aires: El Ateneo.

Moreno, J. (2003). Capital Social, Gobernabilidad Democrática y Desarrollo. Caracas: Universidad Metropolitana. < http://www.iadb.org/Etica/Documentos/ve2_mor_capit.pdf > [22 de agosto de 2006].

[2] Moreno, J. (2003). Capital Social, Gobernabilidad Democrática y Desarrollo. Caracas: Universidad Metropolitana. < http://www.iadb.org/Etica/Documentos/ve2_mor_capit.pdf > [22 de agosto de 2006].