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Millennials y el reto de la interpretación creativa

Ya hay bastantes autores que señalan que la «creación», como invención absoluta, es cosa del ayer. Ya nada es creación o descubrimiento, así como Colón no descubrió América, sino que se tropezó con ella. La creación es cuestión de ego. La realidad es que todo es interpretación. Los Millennials sabemos esto, y lo asumimos con honradez intelectual. Para los religiosos el único creador es Dios. Para los agnósticos es una interrogante. Para los ateos la naturaleza -y sus fenómenos- ha creado todo, sin embargo aún seguimos sin explicarnos cuál es la causa primera. Pero, sinceramente, eso no nos preocupa realmente, porque el tema no es de pasado, sino de futuro. ¿Somos aún capaces de «interpretar» creativamente? A esto repondo que sí, en efecto. Y la urgencia de ello es que sólo la interpretación creativa permitirá la supervivencia del sistema.

millennials

Pero cómo podríamos sistematizar esta tarea, cómo podemos darle un sentido desde las diferentes profesiones, cómo viabilizar el entramado actual de intereses y trasnacionalismo económico, social e intelectual? A todas estas preguntas puede responderse se la misma manera.

Primero que nada hay que comprender dos factores que operan como base: la política y la economía. Dos hermanas gemelas que se disputan quién nació primero, yo particularmente creo que la pregunta es necia, al final sea el huevo o la gallina, ambas existen, coexisten y se requieren para continuar su ciclo vital y reproductivo. Hoy día yo añadiría una tercera hermana: la tecnología. Y con ella en mente, el poder y razón esencial de la concientización de la generación Y en su papel decisivo, tanto en la política como en la economía. Estamos en la era de la información y es por ello que los Millennials tienen la antorcha para hacer del sistema viable y sustentable. Vemos cómo influyen hombres y mujeres de Silicon Valley en la opinión general sobre asuntos no relacionados, por ejemplo la solidaridad con el terremoto en Chile, el matrimonio igualitario o la investigación sobre células madres. La información y el poder económico abrazan al poder político, pero no es menos cierto que los cambios en la Casa Blanca o un Papa latinoamericano, influyen en las percepciones y confianza en un país -o varios-

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Estamos ante la generación más abiertamente «opiniática» pero no siempre la mejor -en términos de calidad- informada. Estamos en la era de la información, y no por ello estamos mejor preparados para emitir opiniones. Internet es una bendición, pero también un espacio anárquico. ¿Estoy hablando de censura? Jamás. Hablo del desarrollo de criterio, y éste viene de la mano de la formación. La urgencia es formarnos cada vez con mejores y mayores estándares; y exigir bases a todo lo banalmente argumentado.

Creo que el reto actual pasa por la interpretación creativa, por el foco y el estímulo a pensar creativamente. Pasa por aprender a medir con la vara correcta el peso de las palabras, de las afirmaciones, de las argumentaciones e inclinarnos a comprender la multipolaridad de todos los problemas. El tema político, el tema social y el tema económico. Recuerdo un profesor del colegio que nos decía que un científico que no sepa nada de humanidades es un ignorante y un humanista que no sepa de ciencias es un estúpido. Nadie alega con esto que tengamos que ser especialistas en todo, muy por el contrario se trata de tener la capacidad de discernir y sopesar correctamente las materias de especialidad, nuestra y de los demás. Para valorar, para comprender y para delegar o rechazar la improvisación que tanto daño hace a la sociedad, para dejar de subvalorar al otro o de pretender que podemos engañarlos. O pregunten a Volkswagen en estos días…

Si es cierto que somos una generación más consciente esperemos que tengamos además una conciencia creativa… para resolver los problemas que la lógica de masa que los boomers han dejado.

Herramientas de análisis político: Tres textos-vitamina para el diálogo. #DemocraciaCrítica

Dejo cuatro textos que, en mi opinión, constituyen un compendio importante de discursos a tomar en cuenta para el debate democrático.  En un próximo post, empezaré por el paper de González Ricoy sobre Democracia Competitiva, para comprender su punto de vista desde el axioma del egoísmo y el conflicto de intereses en el poder.  Luego en Ferrajoli tenemos la perspectiva de los Derechos Fundamentales, y una crítica a Ferrajoli, hecha desde el conflicto entre los Derechos Fundamentales de Ferrajoli elaborada por Giorgio Pino.  Por último un ensayo que me parece interesante sobre el conflicto, la tensión, entre el constitucionalismo y el «deseo» de las mayorías en la democracia.

En Venezuela, todos estos temas tienen una vigencia impresionante. Creo que el debate sobre estos puntos ha quedado por debajo de la mesa.  Obviamente, el ciudadano común, difícilmente quiera caer en esta discusión, pero, con los altos grados de «politización» que se respira en el aire, sería interesante que algunos participaran de este debate con algunas herramientas de pensamiento político que permitan elevar el discurso más allá del debate estéril de la efervescencia politiquera.

Debatir, discutir, dialogar, es un proceso democrático que exige mucho de nosotros. Exige un papel crítico sustentado. No debe tomarse a la ligera; ésa, al menos, es mi opinión.

 

Textos fundamentales de Acción Democrática como propuesta, para debatir democráticamente.

Aquí la segunda compilación.

Aquí coloco dos niveles.

Por un lado los textos predecesores a Acción Democrática (Plan de Barranquilla, Con quién y contra quién estamos, Primera Conferencia PDN)

Plan de Barranquilla

Con Quien Estamos Y Contra Quien Estamos

Primera conferencia nacional del PDN

Constitución de 1947 y de 1961

CONSTITUCION 1947  CONSTITUCION 1961

Organizaciones Internacionales a las que se adscribe:

Internacional socialista y la democracia global

IUSY_Global_Political_Manifesto_

http://www.lainternacionalsocialista.org/viewArticle.cfm?ArticleID=31

EL Pacto de Punto Fijo

Pacto de PuntoFijo

Compilación de Textos del fundador de AD: Rómulo Betancourt

Seleccion de escritos politicos de Romulo Betancourt

Estatutos de AD (1996)

estatutosAD1996

Espero, podamos debatir sobre éste como con el PSUV.

Para los próximos post, voy con el MAS, COPEI, PCV. Pero me gustaría empezar por debatir sobre PSUV y AD (ultimas dos entradas)

Democracia, es diálogo.

Moscú invierte los papeles en Kiev por Thierry Meyssan

La situación no es sencilla y la ignorancia sobre los acontecimientos de ese país hacen difícil asumir posiciones firmes.  Comprender la realidad post-colonialismo soviético nunca será sencillo de digerir desde Occidente; no obstante creo que Meyssan hace un balance, no excento de conjeturas y opiniones, sobre la situación de Crimea.

Dejo aquí sus observaciones.

______________
Mientras los dirigentes de la OTAN se regocijan por el golpe de Estado en Kiev, presentado a la opinión pública de Occidente como una nueva revolución, en el terreno se invierte la situación. Después de desplazar a un gobierno de delincuentes que buscaban el mejor postor entre Washington y Moscú, ahora son los agentes de Estados Unidos quienes se ven obligados –ya en el ejercicio del poder– a enfrentar los disturbios que anteriormente organizaron. El problema es que el país está arruinado y nadie, sea quien sea, podrá sacarlo rápidamente de la bancarrota. Y ahora Rusia puede defender sus intereses sin tener por ello que asumir las consecuencias de los 20 años de corrupción que antecedieron la nueva situación.
RED VOLTAIRE | DAMASCO | 2 DE MARZO DE 2014 

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Durante los Juegos de Sochi, Rusia no reaccionó ante los acontecimientos ucranianos [1]. Mientras se producían los graves desórdenes registrados en Kiev y en otras capitales de provincias ucranianas, la prensa rusa siguió dedicando sus titulares a las hazañas de sus deportistas. El Kremlin consideraba, en efecto, que en cualquier momento los enemigos de Rusia podían tratar aún de convertir la fiesta deportiva en un baño de sangre.

Tal y como estaba previsto, para el momento de la clausura de los Juegos, el poder ya había cambiado de manos en Kiev. Ampliamente desinformada, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que se había producido una revolución proeuropea.

Sin embargo, la divulgación de una conversación telefónica entre la secretaria de Estado adjunta, Victoria Nuland, y el embajador de Estados Unidos en Kiev, Geoffrey R. Pyatt, no deja lugar a dudas sobre la existencia del complot estadounidense [2]. A golpe de imágenes falsas, un gobierno de corruptos [3] fue presentado a la opinión como una banda de torturadores rusófilos [4]. Como en todas las demás «revoluciones de colores», misteriosos francotiradores posicionados en los techos dispararon contra la multitud y también contra la policía, y se responsabilizó al gobierno con esos hechos.

En medio de la confusión, la opinión pública occidental tuvo la impresión de que «el pueblo» se había apoderado de los palacios nacionales. La realidad es que, mientras los activistas –en su mayoría nazis– se batían en la plaza Maidan bajo los lentes de las cámaras de televisión, en otros lugares de la ciudad eran los politiqueros quienes penetraban discretamente en los palacios nacionales. Por ese lado, los europeos pueden dormir tranquilos: no fueron los nazis quienes se instalaron en el poder.

Los nazis ucranianos nada tienen que ver con la extrema derecha que se conoce en Europa occidental, por lo general abiertamente sionista (con excepción del Frente Nacional francés). Durante la guerra fría, los nazis ucranianos fueron incorporados a las redes stay-behind de la OTAN para sabotear la economía soviética. Posteriormente, Polonia [5] y Lituania se encargaron de arroparlos. Durante los pasados 3 meses de manifestaciones se les unieron islamistas tártaros especialmente traídos de regreso desde Siria, donde estaban en plena yihad [6]. Habitantes históricos de Crimea, a los que Stalin decidió dispersar por haberse unido a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, los tártaros viven hoy principalmente en Ucrania y Turquía. En la plaza Maidan demostraron la pericia adquirida en Siria: mutilando policías y sacándoles los ojos [7].

La revolución de la plaza Maidan sirve para enmascarar un golpe de Estado extremadamente clásico [8]. En presencia de «diplomáticos» estadounidenses, la Rada [parlamento ucraniano] violó la Constitución abrogándola sin referéndum. Destituyó, sin debate ni proceso, al presidente en ejercicio y puso los poderes legislativos y ejecutivos en manos del ex jefe de los servicios secretos, Alexander Turchinov.

Este nuevo dictador designó como primer ministro a Arseni Yatseniuk, lo cual coincide –¡Oh casualidad!– con los cálculos expresados desde mucho antes –en la conversación telefónica anteriormente mencionada– por la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland. El nuevo primer ministro conformó un gabinete que fue presentado a los manifestantes en la plaza Maidan. Estos últimos, ahora mucho más numerosos y en una proporción en la que los nazis ya vienen siendo sólo una tercera parte, abuchearon a varios de miembros del nuevo gabinete porque son judíos.

En Crimea, donde está basada la flota rusa del Mar Negro y la mayoría de la población es rusa, el parlamento regional, también presa de una «inspiración revolucionaria», derrocó el gobierno local (fiel a Kiev) y nombró uno nuevo (pro-ruso). Simultáneamente, hombres uniformados, pero sin bandera ni insignias, tomaron el control de los edificios oficiales y del aeropuerto, impidiendo así la posible llegada de fuerzas enviadas por el nuevo gobierno de Kiev.

En Kiev, la Rada denunciaba un acto de injerencia rusa y llamaba a que se respete el Memorándum de Budapest. En 1994, Estados Unidos, el Reino Unido y Rusia firmaron un acuerdo sobre el congelamiento de las fronteras de Ucrania a cambio de su renuncia al arma nuclear [9]. Para Moscú, sin embargo, ese acuerdo perdió toda vigencia desde que fue violado por Washington y Londres en el momento de la «revolución naranja» de 2004 [10] y, con más razón aún, con el golpe de Estado de la semana pasada.

¿Qué va a pasar ahora? El 25 de mayo tendrá lugar la elección del Parlamento Europeo y Kiev organiza una elección presidencial mientras que Crimea realizará un referéndum de autodeterminación. Cuando Crimea sea independiente podrá optar por reintegrarse a la Federación Rusa, de la que formó parte hasta 1954.

Por su parte, la Unión Europea tendrá que ver cómo se las arregla para responder a las esperanzas que tanto se esforzó por suscitar en Ucrania, y tendrá por lo tanto que pagar –no se sabe con qué fondos– al menos una parte de los 35 000 millones de deuda ucraniana. Por su parte, los nazis de la plaza Maidan no regresarán a la clandestinidad sino que van a exigir formar parte del gobierno.

Pero la historia no parará ahí porque todavía quedarán por resolver, para el Kremlin, los problemas de la parte oriental de Ucrania –con una numerosa población rusa y una importante industria de defensa– y también de Transnitria (la antigua Besarabia, que sirvió en el pasado de centro de investigación para la cohetería soviética). Este pequeño país, de población rusa, que no aparece en los mapas porque no es miembro de la ONU–, proclamó su independencia en el momento de la disolución de la URSS pero aún está considerado como parte de Moldavia. Resistió valientemente a la guerra que contra él desataron en 1992 Moldavia, la fuerza aérea rumana y los consejeros de la OTAN [11]. Logró conservar el modelo social soviético, adoptando a la vez instituciones democráticas, y hoy en día una «fuerza de paz» rusa garantiza su seguridad [12]. Como mínimo, una veintena de kilómetros cuadrados de territorio ucraniano podrían sublevarse y unirse a Transnitria, ofreciéndole así una salida al Mar Negro, pero Ucrania se vería entonces separada de su apéndice occidental. En el mejor de los casos, para unir territorialmente la península de Crimea con el territorio de Transnitria habría que tomar varios cientos de kilómetros de costa, incluyendo la ciudad de Odesa.

Por lo tanto, continuarán los desórdenes en Ucrania. Con la diferencia de que Estados Unidos y la Unión Europea se verán ahora en la situación del «cazador cazado» y será su turno de enfrentar el caos. Además de la pesada carga financiera, ¿cómo van a arreglárselas para controlar a sus victoriosos aliados nazis y yihadistas? La demostración de fuerza orquestada por Washington se halla ahora a punto de convertirse en un fiasco [13].

Fuente
Al-Watan (Siria)

[2] «Conversación entre la secretaria de Estado adjunta y el embajador de Estados Unidos en Ucrania», Oriental Review/Red Voltaire, 8 de febrero de 2014.

[3] «L’Ukraine brade son secteur énergétique aux Occidentaux», por Ivan Lizan, ОднакоRed Voltaire, 2 de marzo de 2013.

[4] «Imágenes falsas en Ucrania», Red Voltaire, 6 de febrero de 2014.

[5] «Polonia, nueva cabeza de playa en el plan desestabilizador de la OTAN», por Andrew Korybko, Oriental ReviewRed Voltaire, 28 de febrero de 2014.

[6] «Yihadistas dan servicio de seguridad a los manifestantes de Kiev»,Red Voltaire, 4 de diciembre de 2013.

[7] «Евротвари выкололи глаз и отрубили руку пленному бойцу»,YouTube, 21 de febrero de 2014.

[8] «Golpe de Estado proestadounidense en Ucrania», Red Voltaire, 24 de febrero de 2014.

[9] “Memorandum on Security Assurances in connection with Ukraine’s accession to the Treaty on the Non-Proliferation of Nuclear Weapons”,Voltaire Network, 5 de diciembre de 1994.

[10] «Moscú y Washington se enfrentan en Ucrania», por Emilia Nazarenko; «Ucrania: la calle contra el pueblo», Red Voltaire, 24 y 29 de noviembre de 2004.

[11] «En 1992, Estados Unidos trató de aplastar militarmente la Transnistria», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 17 de abril de 2010.

[12] «Tiraspol, base avancée de l’armée russe?», por Arthur Lepic,Réseau Voltaire, 15 de agosto de 2007.

[13] «¿Puede Washington derrocar tres gobiernos a la vez?», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria), Red Voltaire, 23 de febrero de 2014.

¡Qué difícil ser adeco!

Por: Nancy Arellano

Artículo originalmente publicado en http://acciondemocratica.org.ve/adport/que-dificil-ser-adeco-nancy-arellano/ el 24/12/2012

Un partido como Acción Democrática es un peso inmenso a tener en la espalda. El problema se inicia con una simple razón: ser adeco no es algo que se “elige” como se elige una camisa o un par de lentes. Ser adeco es algo que sucede cuando comprendes que la política es el camino para transformar a la realidad social y, al mismo tiempo, asumes que la única forma coherente de transformarla es en la socialdemocracia. Además entiendes que la lucha política no es algo que se saca de una caja de cereales, sino que deviene generacionalmente en un proceso dinámico y acumulativo de pensamiento social que comprende el valor de los valores y acepta la importancia de los principios como rectores de la conducta y del trabajo de grupo.

Campaña de Don Rómulo Gallegos, candidato de AD y primer presidente electo por voto universal, directo y secreto.

En ese sentido, admites que han existido hombres y mujeres que labraron un camino que merece ser continuado, y ese camino de la socialdemocracia en Venezuela lo ha labrado Acción Democrática. Así que no se elige a la socialdemocracia y a AD por el utilitario ejercicio de escoger una ideología política y un partido, sino nuevamente por el ejercicio personalísimo de entender que “el chamo del semáforo de la esquina” tiene el mismo derecho que “la hija de papá y mamá” de aspirar a buenos servicios, buena educación y disfrutar de los avances de la civilización. Y ves la lucha del siglo XX por esos valores y te atrapa. En dos palabras: igualdad de oportunidades.  Ser adeco es ver las diferencias sociales injustas e indignarse. Es ver el abuso de poder de un funcionario público y asquearse. Es escuchar a los que desprecian a nuestro país y sentirse insultados. Es sentir que tenemos todo para tener todos de todo y sentirnos impotentes ante tanta ineficiencia. Es creer en la igualdad, justicia y libertad –como reza nuestro himno-. Es querer que las cosas cambien y sentir que podemos lograrlo. Es querer a la gente sea rica, sea pobre, sea blanca, negra o verde; es escuchar al filósofo de la plaza o al artesano de la playa con el interés del que quiere conocer a su pueblo.  Es respetar a la gente por como es, no por quién es o lo que tiene.  Es aspirar al cambio, comprender que el Partido es un instrumento para ello y aspirar a ser parte de una historia larga y dura, con errores y con aciertos, pero una historia de lucha –física e intelectual- por la que vale la pena seguir luchando. 

Portada del diario El País del 21 de octubre de 1945

Mucha gente critica ese slogan de “Adeco es adeco hasta la muerte” porque creen que se trata de una filiación de “membresía”, como un club, y no comprenden que se trata de una conciliación íntima de la personalidad individual y la inscripción social en un esquema de valores y razones por las que se ejerce la política como servicio. Y esta es la misma interpretación que doy a la otra frase “Adeco es adeco desde el vientre materno” porque son los valores familiares los primeros que hacen a un adeco tal, no porque se crea en una “línea sucesoral”, sino porque el verdadero acciondemocratista forja a su familia para el venezolanismo, la democracia, la justicia social, el trabajo, el antiimperialismo y la insatisfacción perenne que trae consigo el asumir que somos un país perfectible y que el camino es largo y empinado. Y puede que no se haya tenido carnet, como dice otro compañero “los papás de Rómulo no eran adecos”. Así que va más allá de eso.Venezuela es adeca, aunque AD no sea gobierno. Y como dijo Andrés Eloy desde el exilio cuando ilegalizaron a AD “no pueden destruir a Acción Democrática por decreto, porque Acción Democrática no nació por decreto”

Campaña de Don Raúl Leoni, candidato de AD y tercer presidente electo por voto directo, universal y secreto, en 1963

Hoy día encontramos un escenario difícil, por la improvisación y varias generaciones que fueron indolentes con “el otro” –y lo siguen siendo-; encontramos un Estado que fue desviándose del rumbo inicial y cayó en la trampa del rentismo, hoy exacerbado. Con ello se pervirtió la función de la política social para transformarse en política clientelar. Y, desde hace años, muchos que se decían adecos dejaron de serlo, y otros que nunca lo fueron adquirieron la membresía y pervirtieron la lucha. Luego muchos de aquéllos cambiaron el carnet blanco por uno rojo, y siguieron cavando. Otros tantos sintiéndose invisibles guardaron el sentimiento adeco en el baúl de los recuerdos. Por ahí también hay confundidos, creyendo cuentos de caminos…

Logo del 70 aniversario de AD el 13/09/2011

En fin, aquí estamos los que estamos, pero sí estoy segura de que no estamos todos los que somos. Y es necesario que ese sentimiento adeco se haga eco, y enarbole más alto las banderas del Partido, esas banderas que comportan un real proyecto país con poderes públicos independientes, con funcionarios públicos entregados al servicio, una política económica de desarrollo sostenible y sustentable, una descentralización coherente, un empoderamiento popular real, una conciencia de trabajo genuina y una movilidad social consistente con la igualdad de oportunidades en igualdad de condiciones; y tenemos que hacerlo ferozmente, diseminados –pero en y como equipo-por el territorio nacional desde Macareo hasta Ureña, desde Mamo hasta San Simón de Cocuy; sin vacilar,porque ser adeco es más difícil que no serlo, pero no puede evitarse.

Y algo debe estar claro, hacen falta muchos adecos de verdad para transformar este país en el país que merecemos, ése por el que lucharon con sangre, sudor y lágrimas los fundadores de nuestro Partido. El testigo está esperando.

¡Qué difícil ser adeco! Pero es imposible dejar de serlo.

Sea serio, de una buena vez por @nancyarellano

Recientemente reparé en el estudio de las crisis económicas latinoamericanas: Chile 1982, México 1994, Argentina 2001. Me encontré con la misma razón en todas: un Estado irresponsable que quiso ser el todo omniabarcante y decidieron destruir a sus países.
Hoy Chile ostenta una economía nada despreciable, México también y Argentina… bueno, Argentina parece no haber aprendido aún la lección de los ochenta y menos la de los noventa. Así que tendremos que ver en qué para su historia económico-política.
El tema que nos ocupa es Venezuela. Veo con profunda preocupación que muchos de los causales de las crisis de aquellos países están presente en nuestro país: alto gasto público sin control del destino de los fondos, control cambiario que mantiene una moneda sobrevaluada, baja diversificación de las exportaciones, burocracia acrecentada, baja producción del aparato industrial, alta dependencia de las importaciones, poco estímulo a la Inversión Extranjera Directa (IED), alto endeudamiento del Estado y poca claridad en la planificación de las finanzas estatales etc etc etc. Los casos de corrupción de denunciados proliferan en páginas pro-gobierno y pro-oposición; la afrenta estéril entre grupos (porque ya ni siquiera son partidos) está cada vez pareciendo más tonta dado que, al menos los problemas en materia económica, no distinguen entre colores de camisas o plegarias por la salud del presidente electo.
El asunto ya no es quién tiene, quiere, desea, sueña o vislumbra el poder. El tema ahora subyace, al menos para esta humilde venezolana, en cómo logramos ordenar nuestra vida nacional para que el fantasma que recorre Latinoamérica – que no es el socialismo del S. XXI- sino la crisis económica, no nos agarre y nos lance de una contracción a una depresión.
Para ello lo primero que deberíamos terminar de comprender, y en esto espero algo de sensatez en los personeros de gobierno y en las bancadas de oposición, es que no es posible, y China es la muestra más clara y defectuosa, olvidarse de las tendencias del comercio internacional y de los mercados internacionales, si queremos que nuestra economía ostente el blindaje suficiente que nos proteja de la bendita «mano invisible» y los ciclos económicos, que tanto han dicho que es la perversión capitalista.
El Estado puede querer ser todo lo socialista que quiera ser, puede querer dar todas las misiones que quiera dar, pero ambas intenciones requieren de dinero, sí, capital,para poder cumplir sus intenciones. Más aún, requiere capital y trabajo. Y con capital y trabajo, viene también que se requiere un mercado, donde haya gente que pague por ese «trabajo» (sean productos terminados, materias etc) entonces se necesita algo más que bellas intenciones y pensar que el Estado tiene una chequera ilimitada. Porque los precios del petróleo cambian y «solo de petróleo no vive el hombre»; ningún hombre.
Mentir en el presupuesto de la nación no trajo más que decepciones; calcularon la moneda a 4,30 para luego mostrarse improvisados y devaluar; calculan el precio del crudo muy por debajo para luego tener recursos adicionales; pero luego plantean un gasto público también por debajo para mostrar… Que no tenemos idea del gasto real.
La inflación actual es una cifra indeterminada. El gobierno es responsable del 40% de las importaciones actuales. Controla buena parte de la industria nacional, de la banca nacional, y hasta controla cafeterías y fábricas de helado. ¿Y qué es lo que trae a casa las divisas que hagan nuestra moneda competitiva? El petróleo. Entonces tampoco el Bolivar fuerte logra ser fuerte. ¿Entonces cuál es la seriedad que distingue a esta administración?
Países como Chile y México lograron enfrentar sus crisis con cambios estructurales; no se trató del FMI o el Banco Mundial, se trató de diversificar sus exportaciones en cuanto a productos y, en el caso chileno, en cuanto a destinos. Aún les quedan muchos retos por afrontar a ambos países, el primero resolver un problema de liquidez de su mercado financiero y al segundo lograr diversificar el destino de sus exportaciones para que no les alcance, como en 2008, la crisis financiera norteamericana de forma tan sentida.
Pero Venezuela, que es el país del cual debemos preocuparnos con la urgencia que impone el ser venezolanos, tiene poco espacio de maniobra si no reparamos en el daño que la política de nombres, terquedad y soberbia, hace a nuestra capacidad productiva y posibilidades de desarrollo. En dos palabras, la consecución de estabilidad y sostenibilidad económica y, en tanto, de progreso social. No hay fórmula discursiva que contenga la devaluación monetaria, no hay eslogan que nos haga productivos, no hay grito de guerra que nos haga competitivos, no hay «tiempos de Dios» que corrijan el déficit fiscal o la corrupción.
Son necesarias fórmulas de corrección estructural, planificación sistemática y claridad política; todo producto de un la pacto inter-sectorial y socio-politico.
No se trata de gorras, boinas, o misterios médicos. Entiendo que haya pasiones políticas, pero con eso no lograremos hacer de la segunda década del siglo XXI una etapa de corrección para el desarrollo del país. Agota la teatralidad política y perdernos entre la discrecionalidad gobiernera y los lugares comunes en la Asamblea. Sea serio, de una buena vez Sr. Político. (Señor, señora, señorito, señorita…) pero séanlo, seguimos a la espera.

……..

Aclaratoria: El estado omniabarcante puede serlo hasta negativamente, por omisión… (Es como la libertad negativa y positiva de Isaias Berlin) porque se trata de que el estado se abstiene de la obligación que estaba pactada en el modelo de Estado planteado constitucionalmente ( la reforma de los 70 es un tema militar supraconstitucional y la reforma formal es de 1994 para argentina).

En todos esos casos se da un cambio abrupto e inconsulto de modelo productivo. No creen que el Estado se arrogó la soberanía? Pinochet con su chicago boys o los «democratas» argentinos? Y hasta en ese caso el no participar en determinados asuntos es una decisión por tanto una acción, de inacción que también tiene reflejo en la vida social…. Así es el caso de la des regulación bancaria por ejemplo… O darle el poder a las recetas de Washington…
En Venezuela cuando Gómez (más allá de si era o no la única posibilidad y de que éste era un dictador) entrega a las petroleras la posibilidad de hacer su propia ley; no estaba Gómez agarrándose la soberanía para si? Su inacción al respecto y ceder esa competencia no era un poder supremo que le era otorgado por ser omniabarcante hasta para ceder el lugar?
Así entiendo de dos modos la capacidad del Estado cuando actúa -el gobierno- como soberano absoluto: en positivo al participar en todo o en negativo al decidir quién participa en qué y «delega» responsabilidad.

Hacen falta palabras?

Hace días que no escribo de política y muchos de los que siguen este blog se preguntarán por qué, otros en cambio parecieran disfrutar más la fase literaria. Hoy recibí un mensaje diciendo «Ví tu página y la disfruté, pues aunque tiene algo de política actual, tiene arte que llega» me encantó la parte de «aunque tiene algo de política… Tiene arte que llega» No que con ello crea que todos deben interesarse por la política, así como sé que otros no tendrán que hacerlo por el arte. Lo que me causa una profunda curiosidad es «aunque y tiene» como contraposición de «política actual» vs «arte que llega» lo más preocupante, no juzgo al emisor de este maravilloso mensaje, por el contrario le agradezco su luz y causa de esta reflexión, palabrería o lo que resulte en este post… Lo más preocupante es que la sensibilidad que conduce al arte y la que lleva a la política por lo general debería ser la misma. Porque el arte te da «ojo» para ver el mundo, para inscribirte en él, para atender a los detalles de qué dispara las pasiones y qué las comprime, anula y sofoca. También te deja ver las posiciones intermedias donde salen los charcos de miseria humana y los clichés que venden (discos, ropa, libros, fotos etc) … Del mismo modo, en la política. La política debe ser «ojo» del mundo; entender qué gatillea la pasión de nuestro pueblo, la pasión de nuestra gente, la de nuestros grupos, la de los individuos. Qué despierta lo mejor y lo peor de los pozos de la venezolanidad, la mexicanidad, la peruanidad, la españolidad… Así también la de la globalidad contemporánea. Por ello, para mi… No es aunque haya política actual, hay arte…. Porque justamente dado que hay arte, hay política actual. O será al revés?
Otras personas han también buscado en mi estilo «dejos» de falta de denuncia, de claridad, de afrenta, de propuesta puntual de acción… Hasta han criticado que literaturice a la política…. Pero…. Es que no se han percatado que todos somos personajes de esta obra? Es que no han visto que las miserias que arrastran y las pasiones que los mueven son parte absoluta de un sinfín de historias escritas y descritas por un sinfín de autores a lo largo de los tiempos occidentales? Para mi hay política porque hay arte y hay arte porque hay politica. Ambas disciplinas comen del mismo pozo de existencia, razón y sensibilidad.
Quizás los burócratas creen que son políticos y haya clichés que se creen artistas….
A lo mejor lo que tenemos es una degradación tal de la política (pornopolitica como le puse en otro post) que se contraviene con el arte que llega. Quizá esa es la rápida y profunda reflexión de mi amigo virtual. Al que agradezco haberme puesto a pensar a las 2:50am sobre estas cosas… De hecho tenía un borrador, que no tenía nada más allá del título, que decía «arte y política: sensibilidad conexa»…

Mientras tanto, como todo y nada está dicho, seguiremos pensando y escribiendo…

Pornopolítica o del exhibicionismo de las apetencias con fines corotales.

SR. XXX

La diferencia más importante entre la explotación del sexo 

y el arte erótico radica en la sensibilidad y talento del artista.
BRADLEY F. SMITH

 

El consumo adictivo de la pornografía tiene esa terrible faceta en la que termina por crear amantes mediocres.  Así, en la política, el electoralismo crea hombres y mujeres mediocres.

La euforia del «electoralismo» apalancado por un escenario de polarización social, hace a Venezuela el escenario perfecto para la incubación y proliferación masiva de oficinas de mercadeo político indiscriminado, dedicadas más a descubrir el ángulo perfecto que despierte las apetencias de público que a comprender lo que realmente necesita nuestro pueblo: contacto, integración y, sobre todo, soluciones.

Recuerdo un episodio de Rayuela. «Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto» Así en la política. Eligen un candidato ¡Y lo lanzan! ¡Eligen un líder “ideal” y lo presentan ataviado seductoramente a la masa! ¡Y la masa “elige” al líder!

Y aclaro que tampoco hablo de esa lamentable reducción del proceso de seducción en la política como medio para adherir gente en torno a una voluntad central y única. Hablo de aquella forma que se constituye en una conciencia y que se cristaliza en una vanguardia, cuya masa es abrazada y, dentro de ella, surgen, por la propia dinámica social, nuevos líderes que pasan a tomar el testigo. Un proceso de intercambio de “poder de transformación permanente” pero en la construcción de un “legado memorable” que se consustancia con la realidad de nuestro país. La diferencia entre una y otra concepción es como la televisión blanco y negro frente a la alta definición en 3D, que el país necesitará como visión en un plazo que podría llegar de urgencia, en contraste con la presentada por el mero deseo orgásmico del coroto por el coroto, que pronto se verá borroso como una película ochentosa.

Y es que la política en Venezuela se ha mediocrizado; prácticamente como lo ha hecho el consumismo íntimo en favor de la banalización de la seducción como un proceso única y exclusivamente orgásmico –real o no-. El tema es que de la política obtenemos el efecto «poder-clímax», fugaz e intrascendente, del coto en el poder admitido-filmado-producido por algún “otro”. Y por qué no… hasta fingido en el cénit de algunos partidos políticos que se vuelven el estudio de grabación perfecto para una vulgar película triple XXX de baja monta; donde entre néctares del olvido y carnes sanguinolentas se le dan “platos de comida” a las militancias-eco que repiten mensajes “seductores” y se creen, porque se lo creen, ungidos por la “verdad” divina.  Personajes poco creíbles, con afectos impostados y exaltaciones llenas de clichés… ¿El resultado? El mismo de siempre, una lluvia falsa que no cala en los huesos de nadie, y el país esperando…

¿Hasta cuándo seguiremos con cuerpos ajenos a nuestros deseos fingiendo placer para agradar a una audiencia inexistente?

Lo único que me tranquiliza es que hasta las porno cambian y la fascinación por lo “prohibido” ha venido transformando muchas hipocresías de cama en relaciones fallidas; para dar paso a parejas más sensatas. Así en la política.

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Una cultura para la paz por @nancyarellano

Un texto de 2007.

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La cultura para la paz viene a representar un aspecto determinante para la vida en sociedad; en tanto que significa excluir a la violencia entendiendo que era es un medio pre político –tal y como afirma Mires, F (2002)-. En este sentido, puede entenderse que la paz viene sustentada en la auténtica calidad democrática la cual se basa a su vez en el enfrentar problemas sin recurrir a medios violentos –en consonancia con Mires nuevamente- de comprender que el despliegue de medios políticos es característica de calidad democrática.

Ahora bien, ¿cómo hacer para que los individuos internalicen la paz con sistema de vida o cómo hacer que la democracia se halle impresa en sus almas ciudadanas? Allí es donde la educación cumple un rol fundamental; en tanto que forma a lo ciudadanos y les dota de una cultura política (c.p) donde se engranen coherentemente los valores supeditados al concepto de democracia y donde se entienda que la sociedad civil es la que hace éticamente a la ley –Mires nuevamente- y no la ley a la sociedad. La Ley (con mayúscula) ha de ser descriptiva, no prescriptiva.  De esto se emana que una real c.p. democrática entiende el por qué se superpone a a los Derechos Humanos por encima de los mandatos constitucionales; patentándolos como éticamente aprehendidos por la sociedad mundial; lo cual implica que el respeto a la vida y a las libertades (civiles, políticas, económicas, culturales y ecológicas) son imperativos no cuestionables por ninguna sociedad –incluso bajo “la excusa” del derecho de autodeterminación de los pueblos- y como metas primarias de por si ponen de manifiesto una cultura para la paz.

Mas no se trata simplemente de una nueva pirámide –ampliada- de Kelsen, sino de que la formación de los individuos es el único camino para que comprendan el auténtico significado de estos marcos ampliados de convivencia y valoricen por ejemplo el rol del DD.HH y del DIH para los conflictos armados (C. Ginebra y sus Protocolo adicionales). El debate sobre la paz no puede limitarse únicamente a los Estados sino que debe integrar a la sociedad civil pues es ella la que legitima el ejercicio del primero y la que brinda los índices de gobernabilidad ligados a la estabilidad del sistema.  Un ejemplo interesante es la actuación de los mexicanos ante el conflicto de Chiapas cuando éstos se lanzaron a las calles en un reclamo de alto al fuego; con lo cual lograron influir en la forma en la que el gobierno de Salinas enfrento al EZLN. Allí se develó cómo la cultura para la paz influyó determinantemente en las conciencias de los ciudadanos comunes y se tradujo en reclamo para con el gobierno federal.

Por otra parte está el problema de los niños armados en el medio oriente, donde se evidencia una cultura bélica que trae consecuencias devastadoras en los indicadores de mortalidad infantil, haciendo ver cómo se castra la libertad de esos niños al privarles del rol real de la infancia en la sociedad y al alienarlos con un sistema que aún no les compete y para el cual están imposibilitados, por facultades racionales, de comprender u apoyar -en el peor de los casos- libremente; esto sin hablar del terrorismo.

Todo esto, por un lado u otro,  está ligado a una pseudocultura política que mira a la violencia como medio lícito y único, y desconoce a la política –diálogo, consenso, debate- como auténtica forma de convivencia. El cambio que se pide es enteramente formacional y requiere un papel fundamental del Estado como figura responsable y protagónica.  ¿Asumirán algún día la tarea responsablemente?

 

Lista de Referencias

 

Mires, F (2002) Retorno a la Nación en La Eficacia del Derecho. España: Ed Trotta

San Miguel, R (2006) Guía para Estudios de Seguridad de la Universidad Metropolitana. S/E

Aveledo, G (2006) Guía de Lecturas de Retos y Amenazas para el desarrollo de América Latina. S/E.

La nueva torre de Babel está en curso por @nancyarellano

Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno,

y todos estos tienen un solo lenguaje;

y han comenzado la obra,

y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

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“Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda la que habla su compañero.” Y se crearon las lenguas, y se desunió el pueblo; dejaron de construir la Torre de Babel y abandonaron la Ciudad. Hay quien dice que esa torre es lo que hoy conocemos como el zigurat de Etemenanqui en la antigua Babilonia, pero quién sabrá la verdad sobre el hecho. Lo que sí podemos afirmar es que, en efecto, la lengua pareciese una de las cosas más importantes para hacer de un pueblo, pueblo. La lengua en ejercicio, es decir, la comunicación es el aglutinante por excelencia, porque viene a significar pasado, presente y futuro de una nación que comparte costumbres, historia y deseos: cultura y metas.

Nos reconocemos los unos a los otros como compañeros en la lucha por erigir una nueva torre de babel que, sin desafiar a Dios, quiere desafiar a las fuerzas dominantes en el orden mundial. Tenemos que hacerlo en nombre de la justicia, en acto justo frente a los dones que hemos recibido en tierra, mente y espíritu. ¿Podremos?

Es necesario luchar frontalmente contra los males de una sociedad llevada por la banalidad, cosa que va desde el show mediático hasta el ya mentado consumismo. Pero no me refiero al manido discurso contra “El Imperio” sino al simple hecho de empezar a acumular “cosas” por el simple gusto de llenar vacíos en nuestras vidas. Y hago esta aclaratoria porque la trampa del consumo abarca incluso el consumo irrestricto de “nociones” para llenar los vacíos intelectuales o sentido: identidad. Y peor aún creemos que la identidad se hace en el rechazo, en el contraste, y no en la unidad, en la construcción.

La perversión de este tipo de consumo es que es tan alienante como aquél del que tanto se hacen banderas en contra, el de esclavizarse con la compra de cosas. El tema aquí de mayor importancia es que el consumo enajenante de ideas, termina por escindir al individuo y resquebrajar a la sociedad de la que forma parte. Se pierden entonces criterios para distinguir la verdad vivida, experimentada, necesaria, de la verdad dada como cápsula –e incluso ajena, importada-.

Venezuela sigue siendo un país de “la periferia” como dijeran las teorías desarrollistas desde 1950 en adelante. Los países industrializados o de primer mundo, llevan la batuta del consumo mundial; mientras que la periferia, somos las economías  rezagadas desde la perspectiva tecnológica y organizativa; contamos con una heterogénea estructura productiva y nos centramos en productos primarios (petróleo, hierro, aluminio etc).  La tan mentada teoría “centroperiferia” atribuida al argentino Prebisch, que hizo ver que la relación entre las regiones disímiles (de los países poderosos y los demás) es una brecha creciente que tiende a ensancharse, pues aquéllos manejan nuestras economías al establecer los términos de intercambio del comercio internacional. Además de, por supuesto, procurar la situación de ser ellos la “demanda” (quienes compran) que controla los precios de la “oferta” (quienes venden) es decir nosotros.  En los años 70 se buscó entonces “afectar” ese orden de cosas con “la sustitución de importaciones” buscando procurar el desarrollo de una industria nacional, procesando nuestra materia prima y abasteciendo al mercado interno. Pero… los costos de implementar tales modelos sin la debida precisión, y precaución, se tradujo en intentar erigir la Torre de Babel para desafiar al cielo sin hablar la misma lengua entre nosotros. Así se cayó en la terrible década pérdida que, tras el Viernes Negro de 1983 para Venezuela, termina con las medidas económicas de 1989, vuelta a nuestra esquina “periférica” dependiente del FMI.

Desde hace algunos años el presidente Chávez vino hablando de que “Nuestro norte, es el sur” buscando reavivar la idea de que seamos nuestro propio centro y periferia, constituyendo un bloque y procurando hacernos de los ladrillos que erijan una nueva Torre de Babel. Si bien algunos proyectos ambiciosos se han mencionado con este fin, no es menos cierto que seguimos siendo la “oferta” del consumo directo de los países desarrollados; por un lado porque es del petróleo que se financian todos los proyectos nacionales y nuestros compradores son justamente los líderes de consumo mundial: China y EEUU. (los cuales tienen un negocio completo entre mano de obra barata el primero, patentes industriales el segundo; bonos del tesoro el primero sobre el segundo y mercado de consumo masivo el segundo que enriquece al primero) Conclusión: Ellos sí tienen “centroperiferia” mutua. (Si es bueno, malo, qué pasa con sus poblaciones, es algo que prefiero dejar por fuera; por razones varias). Por otro lado se esquiva la necesaria transferencia tecnológica necesaria para avanzar en tan ardua tarea y se elude la tarea urgente de diseñar modelos que promuevan la eficiencia en la ejecución de proyectos, simple lógica de castigo y premio a quienes entorpezcan o favorezcan la gestión de los recursos para los fines planteados.

El punto al que quiero llegar es que nuestro proyecto nacional de liberación cultural y económica, o proyecto nacionalista de independencia, soberanía, antiimperialismo etc… no puede ser posible a menos que comprendamos las ventajas comparativas que tenemos como nación y se tomen con manos firmes, colectivas, las medidas necesarias para ello. Desde nuestra ubicación geoestratégica, pasando por nuestros recursos naturales, siguiendo por el potencial turístico, y continuando por nuestra extensión territorial y unidad lingüística y cultural: hablamos la misma lengua y tenemos nuestra propia realidad civil y democrática.

No obstante tenemos una población pequeña, la mayoría dedicada a la burocracia estatal (1)  y no al campo productivo; más allá de discutir si la propiedad de los medios de producción debiera estar en manos del Estado de la forma que hoy está, lo cierto es que ese aparataje productivo adolece de tecnología que permita optimizar costos, procesos encauzados a la eficiencia y estándares de calidad que propendan a la exportación de productos terminados que se ubiques eficazmente en los mercados regionales y permitan hacer del Bolívar una moneda fuerte, más que en títulos. ¿Usted quiere que el dólar no sea un tema diario? Empiece por favorecer la diversificación de las exportaciones, para ello hay que trabajar.

¿Pero cuál es el problema? El problema es que nos hemos dedicado al consumo indiscriminado de las palabras, y no hemos digerido las ideas. Hemos deglutido ideas hambrientos de sentido y no hemos comprendido la responsabilidad común que implican.  Nos hemos embriagado de discursos y proclamas, y no hemos reparado en la sobriedad necesaria para llevarlas al campo de acción. Hemos visto que somos un país con menos del 10% de la población total del llamado “enemigo del norte” y nos hemos dedicado ha hablar distintas lenguas, enfrentados inútilmente, para “erigir” la Torre de Babel que ponga a temblar al que nos supera en 1000% de tamaño. Eso, sin hablar de China.

¿Acaso creemos que podemos fabricar suficientes ladrillos con un pueblo dividido? Sólo nos condenamos a terminar abandonando la ciudad, y dejando el zigurat a medio hacer… Empecemos por hablar venezolano.

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(1) Aclaro el punto de «Burocracia Estatal» como término extendido:  explico, la nómina estatal ocupa más de 2.558.131 personas (21,3% de la población ocupada) -digo más porque esa cifra es 2011 así que está ya un poco desactualizada). Ésa es la nómina directa. Ahora bien, si tomamos las cifras del INE para noviembre 2012 la población del sector formal es 7.313.064. Si pensamos cuánto representan esos 2.558.131 de los 7.313.064 tenemos que es el 35% (34,9%)…  Y eso considerando al sector formal cuyo concepto abarca a todo el que » labora en empresas que tienen cinco personas empleadas o más, tanto del sector público como del sector privado. También se incluye a los trabajadores por cuenta propia profesionales universitarios.»

Es decir, «trabajadores por cuenta propia» y «profesionales universitarios»…. ¿Para quién trabajan muchos de ellos? ¿Acaso no trabajan muchos para «empresas» que luego brindan servicios de «tercerización» para el Estado? … el petróleo es la gasolina de este carro…  (Por ejemplo: http://www.aporrea.org/oposicion/a149932.html)

La «economía privada» es una economía satelital de la economía estatal, por lo cual, finalmente se forma parte de la «burocracia estatal» (por ejemplo, el caso de las proveedoras de PDVSA que caían en mora cuando la estatal no pagaba a tiempo, esto impacto en 2009 -si mal no recuerdo- en el caso de las cartas de crédito de la banca privada, las empresas adolecen del mismo problema que un ministerio o instituto del estado (si no le han bajado recursos, se complica la cosa).  De hecho sería interesante analizar como se han «burocratizado» sectores como la educación universitaria, la banca privada, e incluso las empresas mixtas.  (Jerarquías verticales, procedimientos largos e ineficientes, cuotas de poder por escalafones etc)

Quizá no apunté a precisar los términos de la burocracia estatal medular y la satelital; pero ésta en conjunto supera a la mitad de la población ocupada en el sector formal, creo que eso es innegable…  ya que el 95,42% de los ingresos totales del país (fuente BCV 2012) son producto del petróleo (empresa estatal). Es decir, la economía viene «movida» por el Estado; los demás están sujetos satelitalmente al aparato burocrático para poder percibir de ese ingreso, ya que «propiamente» no lo producen. Y digo «producen» porque «ganan dinero» pero no «generan riqueza». Las empresas satelitales empiezan a «crecer» burocráticamente,incluso contratando personal que atienda a la burocracia estatal (caso de departamentos de licitaciones, encargados de «finanzas» dedicados a Cadivi, Sitme, o departamentos de cobranzas abocados a las gestiones con las estatales)… papeles, papeles y más papeles…