#BrujulaElectoral ¡Se rifan votos! por @nancyarellano

 

Democracia, ¡Oh Democracia!

¿dónde estás que no te veo?

¡Compre su ticket ya! tenemos 22’901.954 números. ¡Mientras más acumule más oportunidades!  ¿el premio? Una flamante presidencia de país suramericano, no tan nueva de paquete, pero con sus virtudes.  Obtendrá acceso a los fondos públicos, una residencia céntricamente ubicada y con servicio incluido.  Viajes completamente pagados para usted y su familia. Y, por supuesto, la posibilidad de incluir a sus amigos en el gabinete de gobierno. ¿Quiere más?  Pues le incluimos ¡el título de General en Jefe de las Fuerzas Armadas!  ¿Aún no se convence?  Pues le damos además la discrecionalidad sobre los presupuestos de seguridad, los cuales ¡no deberá detallar! 

Sólo necesita el 51% de los tickets en una primera vuelta o, de haber segunda, si queda entre los finalistas, podrá hacerse con los tickets de los que dejaron en la primera vuelta. ¡No lo dude! la suerte está de su lado.

Algo así creo que debería ser la campaña del JNE a la hora de hablar de elecciones. Ya que parece que en el Perú, como en otros sitios de Latinoamérica, no voy a exagerar; cualquier cosa es posible en elecciones.  Hoy, 12 de febrero, a menos de dos meses de la elección, Keiko ronda el 30%, Guzmán el 15% y el resto debajo del 13%.  Lo preocupante es cómo cambia la intención de voto cuando presentan a Keiko frente a otros candidatos.  Por ejemplo Guzmán.

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Según informa Datum hoy,  Keiko Vs Guzmán es 42% a 41; por lo que cualquiera podría ganar.  Esto muestra, nuevamente, lo que vengo repitiendo desde diciembre, no hay adhesión a proyectos políticos. El único proyecto que ha capitalizado a nivel macro es Fuerza Popular. Pero no ha logrado adherir a sectores clave, nadie lo ha hecho. Por lo cual se da una polarización absoluta entre la antipolítica y la apolítica vs la política superficial.  Me explico. Fuerza Popular es una mezcla entre la antipolítica representada por Alberto Fujimori y la política partidista que someramente se ha venido creando desde 2011.  No ha habido más hilación dentro del fujimorismo que el hecho de girar en torno a la figura de Alberto Fujimori y familia. Las propuestas personalistas como el peronismo en Argentina, el pinochetismo en Chile, el chavismo en Venezuela etc son volátiles y polarizantes. Por ello el tema de fujimorismo vs antifujimorismo.

El fenómeno Guzmán es un producto, con mucho respeto, de la mercadotecnia y la tecnocracia en un caldo de cultivo de la antipolítica y la apolítica. Al existir un clima adverso a la “cosa política” y la desactualización de los partidos, el elector promedio pasa a un estado de orfandad que es llenado por “adopción personalista”. Parece que este fenómeno no es nuevo en el Perú. Me remito a los últimos 30 años. Ocurrió con Fujimori, luego con Toledo, luego con Humala y ahora con Guzmán.

El escenario Guzmán vs Keiko pudiese ser parecido al Vargas Llosa vs Fujimori. No porque se representen ambos perfiles de forma exacta. Sino porque tan híbrido era el fenómeno Vargas Llosa que tampoco era político-partidista sino un perfil político-intelectual; como el perfil de Keiko Fujimori que es producto de una mítica en torno a su padre. En todo caso, la afrenta sería en términos similares —aunque Vargas Llosa se moleste— hoy Keiko es parte de un establishment y con toques de anti-establishment.  Como lo era Vargas Llosa en su momento. Guzmán es más como el chino. Un outsider del que poco realmente sabemos. Como todo advenedizo puede resultar un premio para el país o un castigo. Puede venir financiado por Yambal para lograr evadir las variadas demandas salariales contra la empresa piramidal, o por el humalismo como algunos refieren por los actores allegados incluso en su defensa ante el JNE, o ser realmente un actor nuevo que logre comprar todos los tickets y ¡sacarse el carro! o la presidencia, perdón.  En todo caso su perfil Pro-TPP y Pro-Sistema tradicional dejan ver un perfil bastante peculiar de quien dice ser el “outsider”.  Dos híbridos en combate en un terreno de arenas movedizas como lo es la antipolítica y la apolítica.  Si Keiko o Guzmán logran fortalecerse, insisto, con la capitalización seria y democrática de Grupos de Interés transversales, o determinados, y logran activar la Adhesión por Voluntariado Estratégico, lograrán no solo pasar directo a la celebración del 28 de julio, sino que encontrarán resultados que muestren un país con gobernanza multinivel y perfiles legítimos de representatividad.

La foto con los demás es Keiko Vs PPK (44% vs 37%), Keiko Vs Acuña (48% vs 22%). Y todos son híbridos entre la antipolítica y la apolítica. Fuera del sistema tradicional de partidos para tener fuertes presencias personalistas.

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El caso que más prueba esto es  Keiko vs Alan García (51% vs 16%) donde vemos claramente el rechazo a las figuras tradicionales asociada al sistema de partidos. El único simulacro que me gustaría ver y que no he encontrado es Keiko vs Barnechea, quien aún no figura (no sé por qué) para las encuestadoras.  ¿Poca visión política? ¿Más antipolítica y apolítica?

 

Otro tema es, insisto, qué giro darán las campañas. Aún hay tiempo peruano. En un escenario de “antis” cualquier cosa puede pasar, sobre todo si alguien se decide a apuntar hacia los grupos de interés y la segmentación de éstos, el match con el mensaje y las políticas públicas acertadas. Si alguien logra dibujar en el electorado la foto HD y hacer que cada peruano se vea en ella.

 

#SeguiremosPensando

La falencia de las campañas peruanas y los llaveritos electorales @nancyarellano

Lo repetiré cuantas veces sea necesario. No conectan con grupos de interés. Vuelvo a poner el ejemplo. Transporte: 250.000 taxistas conectan con 10 personas diarias. 2.500.000 ciudadanos. Sólo en Lima.  Grupos transversales son la clave para las campañas. Sectores: finanzas, manufactura, diseño, profesionales liberales y freelancers. 52,54% de la población menor a 40 años no cree en los partidos. Pero sí sabe lo que es el poder. Existen grupos como las minorías étnicas, subculturas y contraculturas. Existen las minorías sexuales. Y todos ellos suman más de 5.000.000 de votos a los que nadie les habla. Ni directa, ni indirectamente. Sólo rozan en preguntas cuando a un periodista se le ocurre dárselas de “liberal” y sacar las pregunticas ¿Usted es un candidato del siglo 21? y saca el tema del aborto, de la iglesia y de los grupos LGTB. La mayoría sale con la respuesta: “todos deben tener los mismos derechos”, “Creo que el congreso debe debatirlo”, “estoy de acuerdo con el tema de revisar los derechos con cualquiera que esté discriminado”, “la Iglesia por un lado y el Estado por otro”.

¿Cuesta mucho ser puntual? Diga que sí. Estoy de acuerdo con que los LGTB son una minoría de derecho que debe recibir el mismo trato que los heterosexuales o los religiosos, porque cada quien tiene derecho a tomar sus decisiones de opción sexual o de abstinencia. Y creo que el deber del Estado es garantizar el disfrute pleno de todos los derechos. ¿Es muy difícil? ¡Claro que lo es! Porque hablar con otros ejes transversales  no tiene los costos políticos que tiene adversar a la Iglesia. Pero… ¿Están seguros de los costos? ¿Están seguros del número de votos conservadores? Entre la población LGTB y la Gay-Friendly se suman aproximadamente 9.000.000 de votos. ¿Habían sacado la cuenta?

Vuelvo con los taxistas. ¿Saben los candidatos lo necesario que es un Banco del Transporte en el Perú? ¿Saben que un taxista en 3 años paga semanalmente una cuota de 420 soles como pago de una unidad china de 12.300USD? (habiendo dado 1500USD de inicial). ¿sabe ud. cuánto es la tasa de interés? Un Banco del Transporte es un negocio sostenible y sustentable para el sector público, magnífico para atender las diversas demandas del sector y para posicionar un liderazgo efectivo. En una política de ganar-ganar.  ¡Pero qué va! Tampoco piensan en el impacto del sector. Que a razón de más de 250.000 unidades en Lima, y 200.000 en provincia (al menos) movilizan a 4.500.000 personas diarias. Un alcance de al menos 9.000.000 de votos más.

¿Quién dirige las campañas de estos señores? ¿Quién hace política real con estrategia y conexión con los grupos de interés?

Puedo seguir con el sector de la economía de la cultura. Le sumo los trabajadores de medios de comunicación audiovisual, activistas de cultura, cinematógrafos, actores, etc… sector pintoresco, comprometido, creativo y absolutamente identitario. ¿Pero para qué realizar políticas culturales? ¿Cómo voy a involucrar al sector que más toca a todos los sectores sociales? ¿Para qué además si son sectores agremiados, con influencers claros y motivados?

Al final los votos se los lleva el que no sabe seguir el instructivo del JNE… y las campañas sirven para que puedas destaparte una chela y pasar el mal rato…

Yo de verdad creo que el mundo está al “ves ré”

#seguiremospensando

 

 

“El Partido que logre conectar por microsegmentos ganará en la segunda vuelta” #BrújulaElectoral #Politing

Nota de Prensa.- 

  • Especialista venezolana señala que la tecnología y la influencia cultural han dinamitado los perfiles políticos, por lo que en el siglo XXI se hace necesaria una “canalización efectiva de demandas” y “conquistar al elector por microsegmentos”.
  • La consultora en comunicación política y electoral, Nancy Arellano, ofrecerá por primera vez en nuestro país el Taller de Politing para Periodismo, que tendrá lugar este jueves 18 de febrero a las 7.00pm en Beps: Av. 2 de Mayo 534, Miraflores.

En reciente entrevista sobre el proceso electoral en nuestro país, la especialista en comunicación política Nancy Arellano, quien cuenta con una larga experiencia en campañas electorales, señaló que la única fuerza que tiene bien “macrosegmentado” su público electoral es Fuerza Popular, representantes del fujimorismo, lo que causa que su 30% sea casi inamovible.

“Sin embargo, esta inamovilidad no despega tampoco, y es por falta de adhesión de los microsegmentos”, afirmó la especialista. “El APRA y PPK tienen cuotas delimitadas, por contraste con el Fujimorismo, pese a que todas las tendencias están de acuerdo, más o menos, en el sistema económico. Pero nuevamente no conectan con microsegmentos emocionales, sino que se han centrado en los Agentes Económicos”.

peru21.jpgPara Nancy Arellano, aquel candidato que logre capitalizar los segmentos definidos a hoy logrará ganar en la segunda vuelta.

Además, la consultora venezolana hizo hincapié en que la tecnología y la influencia electoral han dinamitado los perfiles políticos clásicos. “En el siglo XXI la novedad es la canalización efectiva de demandas, por lo que los grupos de interés se imponen sobre los Agentes Económicos (familia, empresas y sindicatos, administración pública). Ya no existe tal cosa como el ‘perfil del elector’ en el siglo XXI”.

“Insisto, aquél que logre conectar empáticamente por microsegmentos [podrá ganar las elecciones en el Perú]. Ningún partido ha trabajado, por ejemplo, la Adhesión por Voluntariado Estratégico, que ha funcionado en Colombia, México y Venezuela. Siguen con la estructura tradicional de calle y medios masivos. La incorporación de tecnología se ha hecho empíricamente, por lo que su efectividad es menos del 3%. Eso es penoso”, asevera la experta.

“Si vemos una encuesta que circula en las Universidades, ese “voto frágil” está enfocado en fenómenos nuevos como Guzmán en diciembre.  Ahí el capitalizaba un 20% de la intención de voto, seguido por PPK  y Toledo; cosa distinta al pulso de calle” Estos datos revelan varios fenómenos según Arellano; entre ellos el de la “antipolítica de los defraudados y la apolítica de los asqueados ante el status quo, sin que ello signifique que logren adherir a esos votantes, sino que es un voto adverso, que es distinto” concluye la especialista.

Fuente de encuesta universidades 12/2015:  http://aventurasweb.net/2015/12/elecciones-2016-eleccion-de-voto-en-universidades-julio-guzman-primer-lugar/

El ascenso de Julio Guzmán en las encuestas #Politing #BrújulaElectoral

Nota de prensa.-

La experta venezolana en campañas electorales, Nancy Arellano, consideró que el ascenso del candidato Julio Guzmán en la última encuesta elaborada por GfK y difundida el domingo último se constituye como “un triunfo de la política como espectáculo”, ya que si bien Guzmán ha realizado una campaña de calle y con voluntariado tradicional, su ascenso responde a un posicionamiento “farandulero”.

Para Arellano, ya propuesta del candidato Guzmán carece de “asidero en proyecto político real y reposado”, en medio de una ciudadanía afectada por dos fenómenos: la “antipolítica del defraudado y la “apolítica del asqueado.

 “El defraudado es aquél que siente que la clase política incumple con sus promesas, que quizás un nuevo actor sí cumpla. El apolítico está asqueado de la inutilidad de la política, y cree que un nuevo actor es mejor apuesta, porque en el peor de los casos su situación será la misma que ya vive, seguirá procurándose a brazo limpio su propio futuro. Convencer al segmento antipolítico y apolítico, concentrado en los jóvenes de 18 a 35 años, que representan el 40% del electorado, es necesario y urgente”, refirió la especialista.

Finalmente, Arellano explicó que hasta el momento algunos han sido “cazados” por el fenómeno Guzmán en redes y medios, pero que su apuesta se inserta dentro de la apolítica y antipolítica, “por lo que no es adhesión sino reacción ante una emoción primaria y no por una empatía causada”.

“Todo puede cambiar si algún otro candidato logra adherirlos a un proyecto político que les haga recobrar la mirada al sistema. Quizás hasta el propio Guzmán, en una avanzada estratégica por grupos de interés y segmentación de su propuesta, se atreva a traspasar la capa superficial y capitalizar adhesión. Pero por ahora, su ascenso, solo es Marketing Político y Farándula que, como la espuma, sube pero baja luego”, concluyó la experta.

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Dato:

Nancy Arellano, única representante de CAS&A en el Perú, dictará el Taller de Politing para Periodismo, curso de tres horas de duración donde instruirá al público asistente sobre las claves para analizar las presentes elecciones presidenciales desde la perspectiva integrada del Politing como disciplina que estudia el entramado de Comunicación Política, Marketing Político, Políticas Públicas, Gestión del Conocimiento y Gestión de Imagen. Disciplina creada por el Dr. Carlos Sálazar Vargas (fundador de CAS&A) y quien celebra este mes (12 y 13 de febrero) el Seminario Internacional de Politing en Sinaloa, México.

Arellano, ofrece una clase magistral para diseccionar, en siete pasos, una proposición política. Asimismo, analizará los discursos políticos de Keiko Fujimori, Alan García, Pedro Pablo Kuczynski, César Acuña y Julio Guzmán.

Lugar: Av. 2 de Mayo 534, Miraflores.Captura de pantalla 2016-02-02 a las 12.52.10 a.m.

Fecha: Jueves 18 de febrero a las 7.00pm
Costo: S/. 100

Contacto: info@beps.pe

+Info Evento: https://goo.gl/3yHg59

 

#BrújulaElectoral ¿Por qué hay candidaturas que no despegan realmente?

En Perú es año electoral. Los latinoamericanos comprendemos este hecho como el momento de “ver y escuchar” a nuestros políticos. En ocasiones, el único momento.  No obstante las cosas van cambiando, guste o no a la clase política.  En este sentido me he vuelto una exploradora de la fauna y flora en estos predios; no sin advertir estos cambios de forma —y fondo— en el escenario. 

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Observo con detenimiento los movimientos en el Perú. Uso el mapa de ruta del Politing, cinco aspectos clave: Las Políticas Públicas que prometen en sus planes de gobierno, La Marca Ciudad (CityMarketing) que esbozan en la concatenación de propuestas, las formas de Comunicación Política que emplean, Los datos que sustentan sus propuestas (Gestión del Conocimiento) y la solidez de su carrera política (Marca Personal). ¿Por qué es importante tener un mapa?  El Politing me permite elaborar una suerte de estudio del terreno para comprender dónde están los fallos y por qué el clima se torna tan bochornoso en algunas latitudes.

Los planes de gobierno, parte esencial de la promesa electoral, suelen presentar fallos básicos. Para empezar, adolecen de segmentación, consistencia y propósito firme por grupo de interés. El tema de los Grupos de Interés es un fallo en todos los Programas,  no los delimitan y se nota a leguas de distancia. Las políticas públicas que se desprenden del programa no son claras y tampoco se entiende cómo esbozan lineamientos que salen de la competencia del ejecutivo para incidir en el legislativo. No están claros los alcances de cada poder y se presupone desde la oferta del ejecutivo la labor del legislativo.  No hay dupla entre Grupo de Interés y Política Pública dirigida y segmentada.

Lo que nos lleva al segundo aspecto. ¿Cómo vemos la creación de Marca Perú?  El CityMarketing / CountryMarketing para el caso del país. Una visión de cuál es el posicionamiento competitivo que se espera del Perú en la región. Todos los planes de gobierno plantean varios aspectos: Educación, Industria, Diversificación etc. ¿Pero para qué? Sabemos que la satisfacción de las necesidades son prioritarias, y lo son. Pero falta en todos los planes articular un sentido propio, qué hace del Perú un país que sea fuente de algo para el mundo. Si el Perú desea posicionarse como un país turístico, minero, agroindustrial, la panacea de la gastronomía o de los textiles. Un plan concertado sobre un fin permitirá que las industrias adyacentes puedan encadenarse oportunamente. Ningún plan de gobierno centra en una nueva industria y de ahí parte competitivamente por efecto helecho. Si alguien me preguntara, diría que el boom gastronómico del Perú ha logrado lo que nadie, armonizar la identidad nacional del peruano. En este sentido, lograr empoderar al sector gastronómico, dotándolo de una red turística, textil, agroindustrial al servicio de la gastronomía sería por demás interesante como proyecto país. Esto haría que existiera un mapa de ruta para el desarrollo de las ciudades, de los complejos industriales y de la tecnología, todas al servicio de un fin: hacer del Perú un deleite de sentidos.

Así llegamos al tercer aspecto: la comunicación política. Los fallos están por doquier. Desde los propios planes de gobierno, como la comunicación en gobierno. Hablo desde las instancias locales, regionales y, por supuesto, nacionales. El peruano común no entiende la diferencia entre actores sociales y políticos, tampoco entiende que la política tiene principal curso en los partidos como vasos comunicadores de inquietudes y requerimientos a las instancias de poder que ocupan sus delegados en gobierno. El papel de la oposición, esencial en democracia, está relegado a la crítica y el reclamo. No hay adhesión a proyectos políticos de liderazgo, ni hay liderazgo en proyectos políticos. De ahí que las militancias partidistas sean tan pequeñas y el transfugismo el pan de cada día. La bidireccionalidad de la comunicación, el uso de los nuevos medios, la activación virtual y el debate público no son constantes porque no hay comunicación política, sino mercadeo de figuración política que no es lo mismo. La debilidad entonces es fallo de poder. Sin adhesión, los políticos no logran incidir en la conducta de los ciudadanos: son impotentes.

Esto nos lleva al cuarto aspecto: Gestión del Conocimiento.  Muchos de los datos en las propuestas son extemporáneos, otras son declaraciones sobre la falta de cifras, y algunas propuestas carecen de data que estime su preponderancia. Por tanto la decisión de priorización de algunas propuestas son meras ideas sin sustento en su ponderación. Una declaración de intenciones como quien escribe una carta para enamorar. El conocimiento es básico, parte de la gente, de la comunicación y de la recopilación periódica de data a través de centros de pensamiento, Think Tanks y/o Universidades. Para ello la clase política debe estructurar esa necesidad de data y la Academia —en cualquiera de sus versiones— debe procurarla.

El quinto elemento y no menos importante, es Marca Personal o la noción de Carrera Política, que pasa por la vida política como espacio de conquista de poder, liderazgo y representación. Cuando un político es sólido, advierte su cuota de mercado ciudadano, la capacidad de incidir, convencer, persuadir y empoderar para liderar. En su espectro atiende a las demandas, encauza propuestas y soluciones, así como límites a los otros actores que puedan perjudicar a su grupo. Por tanto no salta de espacio en el espectro ideológico, menos de partido —o su partido de espectro ideológico—, y crea una reputación que le hace cercano, familiar y conocido a sus seguidores, por lo que confían en él y delegan en él su voluntad popular: el principio de representación y cualidad de reputación.

Con tal que esa es mi radiografía, aún hay muchas tareas pendientes en el escenario, pero debemos abrir el telón porque el show debe continuar. Y si hay alguna candidatura que no despega es porque no procura ser AVE, no busca la Adhesión de Voluntariado Estratégico. Aquél que disminuye el costo político, porque se adhiere a un proyecto y suma voluntades que se traduce en votos.

 

Seguiremos pensando.

@nancyarellano

¿Votos, seguidores y likes? Claves para una campaña digital exitosa por @nancyarellano

La campaña exitosa es la ganadora. El resto es academicismos o pérdida de dinero. Toda campaña es una inversión ¿Para qué? Para acceder al poder.  El poder puede definirse como la capacidad de un individuo u organización de hacer que los demás adopten una conducta deseada por los primeros: adherirlos al proyecto del líder.

Esa adhesión es la conexión entre las demandas sociales (microsegmentadas) y la oferta política para tener legitimidad, gobernabilidad y gobernanza. Por tanto, plantear el poder en redes nos lleva a preguntar ¿qué queremos que las personas hagan?  Si es en tiempos de campaña electoral, no queremos likes o fans, queremos votos: ¡ganar! para hacer operativa la oferta política a través del poder efectivo y legítimo.

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¿Likes, seguidores y votos son lo mismo?

 Depende. Si hablamos de los Millennials, población entre 18-35 años de las zonas urbanas —grandes o chicas—, sí, definitivamente sí la hay. ¿Se gana una elección por tener likes? No, definitivamente no.

¿Por seguidores adheridos? Sí. Mostremos, por los momentos, algunas de las distinciones a tener en cuenta.  La diferencia está en que un like es un hecho aislado, desordenado, a veces muestra del aburrimiento y del desenfreno del uso de las redes, incluso del endoso de simpatías de otra persona. Así que muchos likes pueden significar que tus 200 amigos tienen a su vez 200 amigos que dieron like a tu página porque “son amigos de tu amigo”, pero no significa ni implica más nada, no expresamente.

¿Seguidores u observadores?: como categoría seguidores significa que “algo”, un post o comentario, atrajo de tu página y la gente “quiere ver más”. Te  “observan” no te están siguiendo, no aún.  Son meros observadores hasta que demuestren lo contrario. Seguidores son las personas que interactúan continuamente con tu página o fan page: dejan comentarios, comparten contenido y te mencionan en sus páginas, piensan en ti, por tu causa y entran en relación contigo. En política, eso significa que se ADHIEREN a tu liderazgo. Si están adheridos y adquieres PODER, lograrás que el “Call to Action” (llamado a la acción) sea efectivo, esto es, participación en tierra y votos.

¿Podemos medir eso? Sí, a través de la estrategia de POLITING© 3.0. Hablamos nuevamente del Call to Action, es decir, ir midiendo el poder de movilización a través de las redes para la organización de eventos “CON” el candidato —que es diferente a “POR” el candidato— donde logras que la gente se levante del computador, cierre la tableta,  suelte el smartphone (o te grabe con él) y se involucre con la proposición. Que pasen de estar frente al “aparato”, a estar frente a ti. Y esto requiere: microsegmentación y pertinencia (coherencia con la ECC – Estrategia Central de Campaña + el segmento destino).

Las redes son un medio, pero para los Millennials, como nunca antes, el medio es el mensaje. Es decir, las formas de comunicación son parte esencial de lo comunicado y el medio, a diferencia de la televisión, está con él —o con ella— todo el tiempo, en todo lugar, y es personalísimo. Cuando la interacción en redes es continua, significa que hay una “conexión” porque el contenido es “elegible” y “descartable” por el usuario.

En un escenario como el Perú, donde los jóvenes —y el resto— votan obligatoriamente, tener su simpatía es una garantía de voto favorable.

El reto es politizar las tendencias naturales, no pretender “tendenciar” la campaña política.  Las tendencias están presentes en el ADN de las redes, causas y movimientos sociales que serán posibles políticas públicas y no pretender que la política, per se, sea una tendencia.

Aquí aparecen dos figuras básicas: El Community Manager y el Record Manager.

El primero es responsable de activar la estrategia online y el mapa de ruta a seguir para la generación de contenido. Es el operativo de la campaña que crea, analiza, entiende y direcciona los mensajes sobre el candidato” ( Línea Proactiva).

El segundo se encarga de supervisar la efectividad de la estrategia, y controlar la tendencia que genera; búsqueda, gestión y control de datos sobre la reputación del mensaje y/o candidato. Manteniendo la fidelidad e inalterabilidad de la información circulante” (Línea Prospectiva)

Cuando hablamos de Politing 3.0© hablamos de la comunicación política integrada y multiplataforma que opera como espacio de convivencia armónica entre el programa, las políticas públicas, el marketing y la comunicación política, en aire y tierra, para lograr la ADHESIÓN microsegmentada y minimizar el costo político de la toma de decisiones en el ejercicio del poder democrático.  En este sentido también hay que tomar en cuenta el gusto de una generación con un ojo entrenado, sobresaturado, y su estética; la verosimilitud del storytelling en una generación cínica, ética y glocal; el timing del mensaje en el tempo de la ciudad, la modalidad de “lectura”, el dispositivo y la velocidad, la plaza que ocupa, la tendencia sobre la que se monta, los implicados directos, tácitos y emergentes, y la contra-tendencia.  A veces de la virtualidad a la realidad hay un abismo.

Las redes son una jungla íntima y podemos quedarnos en la fantasía. Un espacio de comunicación directa con el usuario que tiene su propio tiempo, y que es el resultado de su elección personal. Internet además tiene una memoria sin precedentes en medios, la información es volátil, pero está registrada y es recuperable, genera respuestas demoledoras, incontroladas, pero controlables, muchas de ellas sin rostro. No obstante, las redes manejadas con conocimiento, con Politing© 3.0, son el mejor —y único— medio para alcanzar y adherir a ciudadanos votantes entre 18 y 35 años inmersos, sin reservas, en la  era digital con completa naturalidad y llamarlos a la acción en este mundo real en el que saben y sienten que tienen derecho a habitar.

El viejo adagio dice “una cabeza un voto”, no es que ahora sea “un smartphone es un voto”, no seamos absurdos o ingenuos, pero si no lideras en el smarthphone te aseguro que perderás muchos votos.

#BrújulaElectoral, no se enamore por internet por @nancyarellano

Cuando muchos hemos escuchado aquello de “relaciones virtuales” nos parece una locura.  Hablo de relaciones creadas por internet, que es diferente a las relaciones de “larga distancia”, aquellas en las que la pareja está separada, por un tiempo, por diversas razones. Del 100% de las relaciones virtuales, digamos que el 98% son fallidas. La razón es simple, una relación virtual no responde a necesidades cotidianas y, como Dr. House diría, la gente siempre, siempre, miente. Así es en la política.

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Cuando “vemos” a un candidato en un afiche, en el Facebook, en un mitin o en una entrevista nos encontramos ante la posibilidad de una relación “virtual”. Esto significa entregar nuestro tiempo, dinero y afecto a una persona que puede ser completamente diferente a lo que deseamos como “pareja política”. Y quiero presentar este término responsablemente. Una pareja conoce tus preocupaciones, te apoya, ayuda y  comprende; asumen juntos el reto de labrarse un mejor futuro. Así es en política, también. En el sentido que hablo, nuestros políticos son nuestras parejas democráticas: los elegimos para que nos acompañen a labrar el camino personal. ¡E incluso nos repartimos tareas! Nosotros trabajamos, y ellos reciben parte de nuestro trabajo en impuestos; nosotros invertimos en industria, y ellos reciben parte de las ganancias a través de los ingresos fiscales.  Ellos deciden sobre un determinado recurso que poseen, y nosotros realizamos la comercialización. Ellos deciden la calidad educativa de nuestros hijos, o los medios de transporte que vamos a usar, o qué conciertos pueden o cuáles no celebrarse en nuestra ciudad. Qué marcas de vehículos usamos o qué cadenas de hoteles pueden prestar servicios en el país. Incluso deciden qué aerolíneas podemos usar para viajar. El Estado está en todo, y nuestro “compañeros políticos” son los que deciden cómo se harán las cosas y cómo podemos nosotros hacer las cosas.

Vuelvo entonces. El noviazgo es el período electoral. Allí nos “enamoran” para que demos el “sí” y nos comprometamos. Ellos prometen fidelidad a sus promesas, no traicionarnos cuando estén en posición de hacerlo, esto es, cuando tengan en sus manos el poder. Nosotros nos comprometemos a entregar lo que nos corresponde, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad.  Desposar políticamente a un político es darle el voto. ¿Creemos en sus promesas? ¿No nos volverá a pegar? ¿Cambiará una vez casado?  Son interrogantes nerviosas que hacemos, si es que las hacemos.

Cuando un sistema político está cansado es como un solterón/ solterona de 50 años que teme a la soledad. Entonces se casa “con el primero que venga” y… ¡cuidado! Él o ella puede vérselas negras. Quizás el remedio es peor que la enfermedad. El matrimonio y el voto son cosa seria,  no hay vuelta atrás, o darla es costosísimo.

¿Cómo protegernos? ¿Cómo decidir bien? Pues así como escogeríamos una pareja. Pensemos en conocerlo/ conocerla, preguntemos por la viabilidad de sus propuestas, leamos un poco sobre cada candidato /candidata, repasemos su historia, pensemos qué es lo más importante para nosotros. Un candidato/candidata que se acerque a nuestra realidad. Que entienda lo rural o lo urbano o, mejor, que entienda ambas realidades; que tenga un equipo para jóvenes y adultos mayores, que comprenda el juego real del poder y los retos del narcotráfico o del terrorismo. Hay que buscar a quien tiene patente democrática y, como en el amor, hay que ver qué defectos creemos tolerables. No hay candidato perfecto, es cierto, pero sí hay candidatos que pueden representarnos más acertadamente, veámonos en el espejo ¿Quiénes somos? ¿Qué queremos? ¿Quién puede realmente crear mejores condiciones para nuestras demandas y proyectos más personales? ¿Con quién me caso democráticamente? ¿A quién le doy mi dinero, y afecto, durante parte de mi vida?

Seguiremos pensando.

@nancyarellano

#BrújulaElectoral, un mejor sentido del gusto por @nancyarellano

 

La alquimia del Marketing Electoral es absolutamente dañina para el debate democrático. Y muchos adoran crear “etiquetas” nuevas a viejos productos y les succionan el alma. Y hablo de “viejos” no por descalificar, sino por dar justo valor a la preeminencia de determinadas ideas. Platón plantea el “mundo de las ideas” y “el mundo de los sentidos” en el s.IV aC. Nadie discute eso. Recuerdo que cuando salió The Matrix (la película) se habló de que la creación de la realidad virtual engañosa era el Mundo de Los Sentidos y que la realidad de los cuerpos conectados a la Matriz, era el mundo real o mundo de las ideas platónica. El mito de las cavernas de Platón llevado al sigo XXI. Los hermanos Wachowski habían “innovado” respecto a Platón y con base en Platón, actualizando las teorías para plantear de otra forma lo mismo y hacerlo cercano al público contemporáneo.  Así en política es deseable unos Wachowski que innoven, pero no es lo que domina. Lo normal no es encontrar asesores políticos o secretarías de doctrina que logren actualizar el mensaje esencial que nos define, sino que optan por “mutar” a mensajes “potables” que “agraden” supuestamente a más gente.

 

La política es el arte -o ciencia- de conseguir y mantener el poder. El Poder es la capacidad de un sujeto —líder— para inducir un comportamiento deseado en muchos sujetos contra toda adversidad. La democracia el sistema político preferible, como diría Sartori, para fragmentar El Poder (con P mayúscula) y equilibrar a la sociedad: armonizarla en libertad creando fragmentos de poder a través de la separación de poderes en el Estado, la temporalidad de los mandatos y el pluralismo político, asociado a la tolerancia y diferencia. El capitalismo es el sistema económico dominante a escala mundial, preferible por su coherencia con la psicología humana — y de masas— que quiere que su esfuerzo se vea recompensado. El mercado es el espacio donde se da el intercambio entre una oferta —de bienes, servicios o ideas— y una demanda —de bienes, servicios o ideas— que la sociedad, los grupos o individuos convienen que son necesarias. Una cosa es la política, otra el sistema político, otro el sistema económico y otra el mercado.  Respecto del último se plantea si el mercado es “una inteligencia superior” que se regula a sí mismo. El bendito Laissez Faire. Y se ha concluido que hay fallos, y fallos de mercado que cuestan tiempo, y no cualquier tiempo sino el tiempo de las personas que nacen en ese lugar —o viven en ese lugar— y en ese momento: el determinismo geográfico e histórico. ¿Es justo que una persona esté excluida del mercado porque nació pobre en una zona subdesarrollada? Si la respuesta es Si, No o Depende, empieza la belleza: las ideologías.

 

Las ideologías son sistemas de valores que se admiten como regidores de la forma de actuar de los políticos —o de las personas— cuando se trata de formas de administración del poder en el Estado y el funcionamiento económico son ideologías políticas, cuando se trata de las prácticas sociales privadas por lo general son ideologías religiosas o sistemas de creencias.  En sí una ideología determina y exige “una forma de ser y de actuar” en todos los ámbitos. Lo interesante en política es que la ideología crea “conductas esperables” de los políticos y sanciones grupales cuando hay desvíos. Por eso, para mí , las ideologías en nuestras latitudes son importantísimas. Y en este mismo sentido los partidos son los alberges y templos de las ideologías políticas, logrando consensos y motivando la difusión de éstas, su debate, centrando posiciones de acuerdo al sistema de creencias y convicciones (nunca, nunca, por meros fines electorales).

 

Un sistema de partidos  fuerte ayuda a que las personas con sistemas de valores parecidos de junten, pero además convengan esas conductas comunes y exijan su cumplimiento en la identidad grupal y en su quehacer social y político. Son garantía de representación para la diversidad de grupos sociales en una sociedad democrática. ¡Necesitamos partidos! para que haya debate democrático y garantía de quiénes son nuestros políticos y cuál es el debate en el que usan nuestras voces como principio de legitimidad —como patente de corso—.

 

Las estrategias de Marketing electoral que reetiquetan a las ideologías, las mezclan, las confunden y las hacen potables, “atractivas” como el cuento del ponquecito, la magdalena o quequito, el muffin y el cupcake.  Donde el primero es una masita dulce, el segundo una masita dulce con un papelito lindo, y el tercero con papelito y chispitas de colores. Y la gente los compra por “moda”. Pero en esencia siguen siendo una masita dulce, el mismo quequito. Eso es el Marketing Político electoralista. Una salida a la calle y tropezarse con un atractivo cupcake. Pero… no podemos vivir de cupkakes, pero tampoco debemos vivir sin la posibilidad de tener un cupcake.

Magdalena-muffin-cupcake

En democracia, necesitamos la harina que no solo sirve para quequitos sino para infinidad de cosas más, necesitamos el azúcar, la mantequilla, la levadura, el papelito y las chispas… cada ingrediente —y muchos más—para una construcción social compleja, para muchas recetas, incluido el bendito postre pero con ofertas más allá. Si no, tendremos una democracia de reposteros de verano, personalismos como quien crea una marca de dulces o regenta un negocio a pedido del público, y no de ingredientes con posibilidades infinitas de creación culinaria para todos los gustos. En la interacción de partidos con sistemas de valores (ingredientes) para una especialidad culinaria.

 

Los partidos son propuestas con ingredientes esenciales (valores), la comunicación política puede asirse de armar un buffet electoral con sus ingredientes, pero cuando los partidos son reducidos a ser unas cocinas sin personalidad cuya carta va a la moda, son un peligro porque no se especializan en nada y tendrás a cevicheros haciendo “cupcakes” y el mes siguiente —en el poder— haciendo parilla con carne seca. No esperen una alta gastronomía de reposteros improvisados “a la moda”, ni una política seria de políticos que se acomodan.

 

 

El peligro de dejar que “lo nuevo”destruya la innovación

o apuntes de la economía post-global

por @nancyarellano

 

“En la etapa fluida de la modernidad, la mayoría sedentaria

es gobernada por una élite nómade y extraterritorial”

Z. Bauman en Modernidad Líquida

 

Estamos ante una sociedad que ha innovado en sus relaciones y se presenta como un subproducto de un sistema económico —y tecnológico— trasnacional: post-global.  ¿Debe preocuparnos? Sí, absolutamente. No digo que la preocupación derive en una visión negativa del estado actual de las cosas. Sino que deviene del estado actual de las cosas. Las cosas cambiaron, sufrieron los golpeteos del tiempo y del sistema de eliminación de fronteras en pro de un “mercado trasnacional” o post-global.

Hace unos años estudiaba la evolución de la noción de soberanía, específicamente en Europa, durante el proceso de creación de la Unión Europea donde se transformó ésta en apuesta de una soberanía comunitaria o supraestatal; específicamente para fortalecer el posicionamiento económico y, por ende, político de Europa frente a los retos de la trasnacionalización de los mercados ¿Pero qué ocurre en el resto del mundo? Igualmente dos fenómenos han “debilitado” la noción de soberanía: los mercados financieros y la tecnología.

Los mercados financieros han comprometido a todo el mundo, con todo el mundo. Un fenómeno que acontece en un país, afecta inmediatamente las inversiones de varios países; sin mencionar las bolsas financieras.  Esto no debe alarmarnos, no necesariamente. Esta “debilidad” se traduce en que el sistema dominante es el capitalismo, en su significado más esencial.

¿A qué llamo capitalismo esencial? Un sistema económico que trata de la producción de bienes y servicios (oferta) en un mercado a un valor de canje (determinado por la demanda) a través de un signo monetario (dinero). El flujo de dinero de cada “usuario” del sistema (poder adquisitivo) está determinado por la oferta que, a su vez, hace cada individuo de talento y experticia frente a la demanda (requerimientos) del mercado laboral (quienes contratan personas para la producción de esos bienes y servicios) y que determina la oferta económica (sueldos y remuneraciones) que las empresas hacen a los individuos a cambio de su talento y experticias.

Básicamente el “Sueño Capitalista”, el de los comerciales, es el American Dream es decir, “la promesa de que con tu esfuerzo logras capacitarte para conseguir un empleo remunerado para satisfacer las necesidades básicas e incluso lujos: la movilidad social (ascender de clase social) y lograr una mejor “calidad de vida”.

Ahora bien, como no todo lo que dicen los comerciales de TV es cierto, no al menos como lo dibujan, la realidad impone varios retos.  Entre ellos podemos mencionar, sólo para ilustrar:

1) La lógica capitalista “esencial” se ve exponenciada —ficticiamente— con los mercados financieros (el efecto “Farándula y Casino” de la economía real).  Todo el sistema se “exagera” en términos de valor pactado (ficticio) por el mercado financiero. Una empresa entra en Bolsa y cotiza por rumores, informaciones y tendencias de compra de “acciones”, inflando/disminuyendo ficticiamente su valor, su presupuesto, su nivel de gasto y sus proyectos de expansión. Causando además que gente (sin talento o experticia) obtenga una ganancia / pérdida sobre un capital que no es producto del intercambio en el mercado laboral/ de producción; sino por la “creación” del mercado de valores. Un casino mundial.

Otro ejemplo es cuando compras a crédito, el dinero que usas es un dinero inexistente en la economía, sólo producto de acuerdos de papel entre los bancos centrales y los bancos privados (cuando esa distinción existe) al que se llama “Multiplicador Monetario”. Por tanto tu poder de compra no es real, sino más “farándula y casino” de la economía financiera.

Ejemplo: Si Luis coloca 10.000$ en el “Banco A”, el banco está obligado a retener (por Coeficiente de Caja o Encaje Legal) el 10% y puede prestar el resto. Digamos que el “Banco A” presta a Rafael los 9.000$ y Rafael los deposita en el “Banco B”. El “Banco B” ahora retiene 900$ y presta 8.100$ a Luisa. Luisa deposita 8.100$ en el “Banco C” y su banco retiene 810$ y presta el resto.  El dinero que realmente tiene cada banco es: 1000$ (Banco A),  900$ (Banco B), 810$ (Banco C). ¿Qué pasa si Luis, Rafael y Luisa van a sus bancos a sacar al mismo tiempo sus depósitos? El sistema sólo dispone realmente de 2.710$ en sus bóvedas, para responder a 27.100$ de dinero “creado” en la economía financiera.  Porque a todas éstas, en la economía real, sólo se produjeron 10.000$ por la vía del dinero transado en el mercado laboral. Este fenómeno es mundial.

2) La remuneración de talento y experticia se ve afectada por la creciente oferta demográfica (muchas personas que absorber en el mercado laboral) y las prácticas nocivas de explotación humana y de recursos (dumping social y ecológico) de países especialmente en Asia; que reduce la demanda laboral en los países con legislaciones beneficiosas a los trabajadores.  Para nadie es secreto que en el Asia todo puede ser más barato. Es la lógica del mercantilismo económico de principios del s.XIX (o el despotismo hidráulico) que oferta más barato para ganar cuotas de mercado, sin importar cómo vive la gente que trabaja o condicionando el acceso a determinados servicios o beneficios. Este fenómeno es de afección mundial y en nombre del mercado mundial se quiere tomar lo que conviene, para cifrar ganancias en el mundo “libre” pero ¿a qué costo? El costo es nuestra propia industria occidental. Entonces nos “obligan” a que los occidentales tengamos que ser mentes maestras para entrar en el mercado en una —imposible— profesionalización masiva o el peligro del “Neolumpen”.  Me refiero a que el working class por ejemplo ya no sirve, no realmente. Está “subsidiado” en su “lifestyle” por el mercado financiero. Se convierten en Neolumpen en su extremo, los llamados NINJA —No Income, No Jobs or Assets— de la crisis de 2008. La solución es la diversificación industrial y ventajas competitivas de recursos y administración del poder sobre los recursos.

3) Las brechas de innovación entre regiones a nivel mundial y local. En un mundo marcado por la oferta de productos y servicios “diferenciados” la brecha en innovación es un problema real. La capacidad para ofertar al mercado nuevos productos que supongan “nuevas necesidades” —como la tecnología— determina tanto la absorción laboral, la gerencia de talentos y los niveles de deuda nacional. Así mismo el impacto de las economías locales en el mundo post-global. Ese “crédito” personal que explico en el punto uno, también ocurre a nivel de empresas y países. La I&D debe acelerarse en los países occidentales de segundo orden, en vías de desarrollo, o sus economías primarias colapsarán a medida de que se controlen los precios de los commodities y el crecimiento demográfico les descarte como mano de obra y no les imponga nuevas vacantes de talento.

4) La constante creación de “necesidades” agregadas —producto de la innovación—a la lógica de consumo, y sus efectos en los mercados financieros a través del “dinero deuda” (factor multiplicador) que explico en el punto 1. La creación de necesidades es el alma del capitalismo y de la humanidad: sociedad líquida y de consumo. Siempre que hablamos de evolución, hablamos de mejoras y sofisticaciones en nuestras tecnologías y formas de vida. Pero esto comporta el acceso a tales avances, y un valor de adquisición. Cuando la gente quiere pero no puede, se endeuda. Cuando se endeuda, se “crea” dinero y cuando se crea dinero y la gente compra a las empresas les va muy bien, por lo que sus acciones en bolsa suben, y más gente pone dinero en la rueda. ¿Me explico?

El “sistema” encuentra su balance en que todas las piezas sigan funcionando, haya confianza y se motive el ahorro lo suficiente como para que no haya Luis, Rafa y Luisa que quieran sacar su dinero al mismo tiempo. El que haya más gente que se endeude es vital, pero debe haber más gente que produzca nuevas necesidades, innove.  Cuando un país está al margen de influir con generación de innovación (economía real) o de multiplicación de dinero (mercados financieros): es subdesarrollado

Ahora retomo el título. Quien diga que puede destruir todo este sistema desde la presidencia de algún país, es un estafador sediento de poder o un ignorante. En cualquier caso un peligro que tenga firma en nombre de un Estado.  El sistema que describo gobierna el mundo entero. Hay países que crean leyes para minimizar el impacto de los desvíos, de la competencia desleal, el impacto ecológico, para corregir las desigualdades en oportunidades, o para promover su industria. Pero no hay forma de destruir un sistema que toca a absolutamente casi todos los 7.348.452.626 (y naciendo) de personas en el mundo.  A menos que brinques a un sistema autárquico, y excluyas a tu país del sistema; con sus correspondientes consecuencias en atraso. No podemos dejar que la mentira de “lo nuevo” nos lleve por un precipicio.

Hay que tener mucho cuidado con que “lo nuevo” destruya la innovación que nos ancla en el sistema para posicionarnos positivamente y que trunquen las oportunidades del “Sueño Capitalista” (para mí el “Sueño Occidental”) de movilidad social en libertad y con mejores estándares de vida para la clase trabajadora. Todo esto es un trabajo para la clase política latinoamericana y occidental.  Construir una gran capa media que garantice y legitime al propio capitalismo y a la democracia. ¿Estamos preparados para ello?

 

 

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