Algunas respuestas y algunas preguntas sobre la Historia Política Venezolana

Algunas preguntas sobre la historia política de Venezuela…

Nancy Arellano S.

¿Qué implicaciones tiene, dentro de la trayectoria del pensamiento político-económico socialista en Venezuela, el aporte de Rómulo Betancourt y de Teodoro Petkoff?

La trayectoria del pensamiento político económico socialista en Venezuela puede registrarse desde la época de Gómez hasta nuestros días en un proceso dinámico; de una manera bastante tangible, a través de los actores políticos que han representado a esta facción; y la “evolución” (término que miramos con cierta reticencia) se palpa hasta el punto de que hoy día los venezolanos quedamos señalados como “los autores” de un llamado Socialismo del Siglo XXI que aún no traemos muy claro los que no abanderamos este proyecto y miramos con recelo a los que lo hacen porque pareciera difusa la idea de que éste preconice algo realmente diferente al siglo XX.

En la mira de la trayectoria del pensamiento político económico socialista en Venezuela la influencia directa de Betancourt y de Petkoff ha sido paradigmática; el primero en el paso de la izquierda radical a la izquierda socialdemócrata con “el partido del Pueblo” (AD) y el otro porque marca el paso de un socialismo “consular” (desde el PCV como súbdito del PCUS) al socialismo venezolano crítico en la creación del MAS.

Betancourt ciertamente es considerado, por muchos, el padre de la democracia moderna en Venezuela ya que luchó desde los años veinte para su instauración definitiva en detrimento del gomecismo. También es cierto que Acción Democrática nace como un partido de izquierda revolucionaria que se transforma y supera prontamente (luego de los fracasos del trienio en mantener el poder) en socialdemócrata; pero esto es posterior. Betancourt inicia su vida partidista en las filas del PRV (Partido Revolucionario de Venezuela), en Barranquilla con ARDI (Alianza Revolucionaria de las Izquierdas) y luego ORVE (Movimiento Organización Venezolana). Su militancia en la izquierda es más que conocida; así mismo las ideas revolucionarias que incluso le llevarán a procurar la revolución por la vía armada cuando intenta junto a otros hombres intenta la toma del cuartel de San Carlos el 7 de abril de 1928, intento fallido.

En un episodio relatado por Joaquín Avellán[1] sobre Rómulo Betancourt él relata que éste le dijo: “Yo le pedí a tu padre, quien en esos años de los 40 era un Director de la Cámara de Industriales de Caracas (…) La respuesta de los otros Directores fue contundentemente negativa y le dijeron que se olvidara de permitir entrometer a un comunista dentro de la cámara (…)” Aquí vemos como el mismo Betancourt se catalogaba de comunista para aquél entonces.

El autor prosigue y señala sobre AD, en el periodo del trienio, que la Junta de Gobierno del 45 “fue un desastre político al excluir a la mayoría de la oposición y encaminarse hacia una gobierno de extrema izquierda” la oposición de entonces terminaría por organizarse y aliarse para dar el golpe de Estado a Gallegos ante la amenaza revolucionaria Adeca. Como señaló Ramón G. Aveledo “se inaugura la segunda democratización de Venezuela la intentada por la vía rápida de la revolución. Duró tres años (…)”[2]

Los textos de la época muestran una fuerte influencia de la izquierda tradicional; Ramón Velásquez, en la semblanza del Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar, nos relata que desde ese exilio “dedica su tiempo al estudio de la historia latinoamericana, de las fuentes pensamiento socialista y al conocimiento de las obras que estudian el problema de la penetración imperialista en los países latinoamericanos y para lograr su propósito se empeña en aprender inglés”[3].

Cuando en el 36 prohíben el funcionamiento de PRV y ORVE funda PDN (Partido Demócrata Nacional) que también pasará a estar prohibido. Será hasta 1941 cuando funde el partido socialdemócrata AD (Acción Democrática) en cuya fundación Betancourt jugó un papel esencial; de hecho podemos recordar sus palabras;

Dijimos y prometimos, en aquellos turbulentos días de 1936, de nuestra resolución de mantener reivindicaciones populares y nacionales, fueren cuales fuesen las circunstancias en que se nos colocara. Y aquí estamos de regreso de un duro recorrido, sin engreída jactancia, pero con la orgullosa satisfacción de haber sabido ser dignos de la fe depositada y consecuentes con el compromiso contraído.[4]

Ampliamente influenciado en sus inicios por el ideario de la revolución mexicana y peruana, de autores como Sandino, Cárdenas o Haya de la Torre[5], entre tantos autores; pero nunca militó en las filas del PCV; de hecho señala su etapa “comunista” de esta forma:

En Costa Rica, viviendo hace doce años esa hora de sarampión juvenil porque atraviesa todo luchador social, me afilié a un romántico grupo de estudiantes e intelectuales comunistas, sin contacto alguno con la III Internacional de Moscú. La desesperación del estudiante proscrito que veía retardarse indefinidamente la desaparición de Gómez, halló su cauce en ese grupo.
No pasó mucho tiempo sin que arribara al convencimiento de que no era ese el camino por dónde debía trajinarse para alcanzar la liberación de nuestros pueblos, convencimiento compartido por mis amigos costarricenses, quienes disolvieron aquel juvenil y afiebrado grupo de 1932, y forman hoy el partido “Vanguardia Popular”[6]

Digamos que Betancourt muestra ideas de corte social muy arraigadas, es casi el germen del socialismo en Venezuela, de las ideas revolucionarias exitosamente extendidas en las clases populares con AD, nunca después (hasta estos raros días de hoy) algún partido de izquierda radical tendrá éxito entre las masas; la lucha de clases, el imperialismo norteamericano que expolia a Venezuela y sus riquezas, una burguesía nacional servil al capitalismo mundial con el petróleo, clase dominante vs. clase dominada, explotación de la mano de obra, la necesidad de una reforma agraria, el reparto de la tierra, la inclusión de los excluidos, justicia social, la necesaria destrucción de la alianza capitalista-caudillista, la doctrina socialista que nos pasa del plano político al económico y social, el poder para el pueblo… las ideas de la izquierda estaban entonces presentes en nuestra tierra formaban parte del discurso político del momento. Esas ideas podemos verlas en el joven Rómulo que escribe Con quién estamos y Contra Quién estamos. (1932) y que exitosamente las disemina por nuestros paisajes.

Pero luego pasado el “romanticismo juvenil” y de hecho, tal y como relata, González (2007): “en Febrero de 1962 Betancourt reúne una masiva concentración pública en el centro de Caracas, reiterando su denuncia contra el MIR y el PCV. En mayo de 1962 se dirige por televisión el Ministro de Relaciones Interiores, Carlos Andrés Pérez, anunciando la ilegalización formal del Partido Comunista y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria”[7] Y más adelante Betancourt señalaría (1963): “estamos viviendo dentro de una revolución, la revolución científica que transforma en conceptos periclitados y obsoletos —para recordar una frase que amablemente se me ha criticado— tanto en las concepciones clásicas del capitalismo, sea conservador o neoliberal, como las concepciones del marxismo”[8] y es porque ya para el 58, AD habría pasado de ser, bajo la tutela de Betancourt como máximo líder del partido, de un partido revolucionario radical en los 40 a un partido socialdemócrata. Pero obviamente la huella del socialismo quedó presente en nuestra historia política para siempre y subyace en el ideario de un AD que aún se cuenta entre los miembros de la Internacional Socialista. Y se vio incluso en su discurso de la IX conferencia interamericana celebrada en Colombia en 1948; un Betancourt más moderado, con ideas más claras sobre los norteamericanos, sobre el necesario apoyo entre los países de América, cuya principal preocupación es la democracia y su pervivencia dentro de un marco pacífico y de cooperación; la necesidad de crear un bloque de defensa, la interdependencia entre países, la necesidad de acuerdos de cooperación interestatal, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la preocupación por los sistemas totalitarios y represivos que pronto pasaría a asociarse con el comunismo y de ahí es que se justifica la repulsión que Betancourt le tomaría años más tarde hasta llegar, como vimos antes, a ilegalizar al PCV. Cree en las ideas de izquierda moderada y las ha filtrado para salvaguardar a la democracia. La vía de la revolución era democrática y con sustento popular. Veremos entonces como se encontrará influido ahora por las ideas del New Deal de Roosevelt y por la Política del Buen Vecino de éste.

Como señala el Prof. Guillermo Aveledo[9]; según E. Gómez, Betancourt origina el predominio de nuestra cultura económica de izquierdas, dada su influencia histórica. Para A. Sosa el pensamiento de Betancourt se dirigía a promover una “segunda independencia”, esta vez económica.

Luego de la separación de AD de la izquierda radical y la ilegalización del PCV este persistiría en clandestino; el PCV se mantuvo en la sombra y en la lucha armada hasta su relegalización durante la pacificación del gobierno posterior a Betancourt; con Leoni y Caldera y entre estos comunistas radicales que formaban guerrillas urbanas y que lucharon contra Pérez Jiménez y posteriormente contra los gobiernos adecos tenemos a Teodoro Petkoff, personaje singular que como Betancourt sería otro personaje que marcara la nueva transición de la izquierda nacional.

Petkoff es el gran cambio al pensamiento político económico del socialismo venezolano desde su salida del PCV y la posterior fundación del MAS; su mayor aporte, tal y como se ha señalado antes, es la crítica que desde su seno hace a la izquierda tradicional venezolana. El valor de Petkoff está en las ideas de la necesidad de un socialismo criollo, verdaderamente venezolano y no servil al poder de los países socialistas como la Unión Soviética, un marxismo que se adecue a las realidades de cada país y una doctrina de partido que no sea tan rígida que termine por ser vasalla del Partido Comunista de Moscú. Las críticas que hizo Petkoff a la invasión de Checoslovaquia, con su libro Checoslovaquia o el Socialismo como Problema, le valdría que el PCUS lo “excomulgara” del comunismo internacional. Y obviamente fue el punto “álgido” para la separación definitiva de él y otras figuras relevantes como Pompeyo Márquez, Maneiro, Freddy Muñoz del PCV y la posterior fundación del MAS. Considerada hasta nuestros días como la escisión más grave que ha tenido el Partido Comunista Venezolano.

Como señala el mismo Petkoff:

Desde que se rompió con el PCV, el MAS definió su política en términos completamente diferentes a los de la izquierda clásica. Nosotros no satanizamos la inversión extranjera. En mi primera candidatura, en 1983, yo recuerdo que en mi discurso de lanzamiento yo hablé de los empresarios como creadores de empleo. Alguno que otro masista de molestó, pero casi todos entendían. Esa visión ya no existía. El MAS tenía una visión moderna de la economía”[10]

Ya podemos observar cuál es el valor de un hombre como Petkoff que años atrás estaba luchando por la vía insurrecta para lograr las condiciones de la revolución; el MAS es la apuesta de la izquierda de que es posible lograr los cambios por la vía electoral y que lograr la conciencia social transformado la conciencia colectiva sería posible de manera democrática. Obviamente en el discurso masista de aquella época persisten ideas de corte clásico, como en su libro Proceso a la Izquierda el que el mismo Petkoff considera el cuerpo de las ideas propias del MAS[11], y en el cual señala que la lucha es contra la burguesía capitalista y partidista que le hace el juego a las potencias extranjeras, la necesidad de crear la conciencia de clase (aunque reformulada porque contaría en sus filas a la clase media profesional que es esencial para el camino al socialismo).

Pero también ahondará en temas no tan convencionales para el momento como el poder cultural de la burguesía o la necesidad de hacer el juego político moderado, incluso cambiando el tono del discurso y siendo una oposición consciente que apoye las iniciativas del reformismo adeco (con CAP I) que fueran plausibles y fuesen en favor de las clases desposeídas; no tenía sentido ser enemigos sólo porque el otro no era socialista, el perjudicado termina siento el pueblo (ello con razón del apoyo del MAS a las políticas de AD en los años 70).

Además haría abierta crítica a los errores de la izquierda tradicional como la rigidez del partido, la imposibilidad de discutir el socialismo, de disentir, la falta de democracia dentro del PCV o la política combativa que no traía frutos para las masas; así mismo el complejo elitesco del buró político o de todo el partido incluso que lo que lograba era alejarlos de la masa que era tan necesaria para hacer la revolución; el desgaste de las filas comunistas en hacerle contra al gobierno sin propiciar el debate de ideas y lograr consenso en lo que fuera productivo para todos; la necesidad de combatir el poder mediático y de acercarse a las clases medias que estaban prejuiciados respecto del socialismo o cómo la misma izquierda le ha hecho el juego a la derecha para mantener los miedos de las capas medias de la sociedad.

En fin, Petkoff puede considerarse el destructor del comunismo venezolano y el constructor de una izquierda más consciente aunque aún adolece de los males clasificatorios de la terminología comunista y de la sobre-valoración de los problemas “de clase” en el país a los cuales sólo consigue solución en el llamado socialismo democrático que no pareciera se más que una socialdemocracia pero que repentinamente nos sorprende con términos como cogestión en las empresas o la posible desaparición del Estado para dar paso a la Dictadura del Proletariado en sustitución de la Dictadura de la Burguesía (como clasifica a los gobiernos que tenía Venezuela para ese momento).

Si es que puede hablarse de un proyecto político nacional entre 1936 y 1999: ¿Cuáles serían los rasgos fundamentales de ese ‘programa’? ¿Qué corrientes rompen críticamente con éste proyecto político?

Básicamente creo que el Pacto de Punto Fijo[12] ilustra las características mínimas del programa político desde 1936 a 1999. En todo caso desde la época de Gómez los “políticos” venezolanos fueron perfilando las aspiraciones que tenían para el país; como podría entreverse en el Plan de Barranquilla (Betancourt) y las declaraciones doctrinarias de los partidos de los años 40`s.

El Pacto de Punto Fijo pone en el tapete las necesidades urgentes del país y las condiciones mínimas para hacerle gobernable. En esencia lo planteado en este documento:

  1. Defensa de la constitucionalidad y del derecho a gobernar conforme al resultado electoral. (…) intervención de la Fuerza contra las autoridades surgidas de las votaciones es delito contra la Patria. Todas las organizaciones políticas están obligadas a actuar en defensa de las autoridades constitucionales en caso de intentarse o producirse un golpe de Estado, aun cuando durante el transcurso de los cinco años las circunstancias de la autonomía que se reservan dichas organizaciones hayan podido colocar a cualquiera de ellas en la oposición legal y democrática al Gobierno. Se declara el cumplimiento de un deber patriótico la resistencia permanente contra cualquier situación de fuerza que pudiese surgir de un hecho subversivo y su colaboración con ella también como delito de lesa patria. [13]
  2. Gobierno de Unidad Nacional. Si bien el ejercicio del Poder por un partido es consecuencia legítima de una mayoría electoral, la suerte de la democracia venezolana y la estabilidad del Estado de derecho entre nosotros imponen convertir la unidad popular defensiva en gobierno unitario cuando menos por tanto tiempo como perduren los factores que amenazan el ensayo republicano iniciado el 23 de enero; el gobierno de Unidad Nacional es el camino para canalizar las energías partidistas y evitar una oposición sistemática que debilitaría el movimiento democrático. Se deja claramente sentado que ninguna de las organizaciones signatarias aspira ni acepta hegemonía en el Gabinete Ejecutivo, en el cual deben estar representadas las corrientes políticas nacionales y los sectores independientes del país, mediante una leal selección de capacidades. [14]
  3. Programa mínimo común. Para facilitar la cooperación entre las organizaciones políticas durante el proceso electoral y su colaboración en el Gobierno Constitucional los partidos signatarios acuerdan concurrir a dicho proceso sosteniendo un programa mínimo común, cuya ejecución sea el punto de partida de una administración nacional patriótica y del afianzamiento de la democracia como sistema. (…)Como este programa no excluye el derecho de las organizaciones políticas a defender otros puntos no comprendidos en él, se acuerda para estos casos la norma siguiente: ningún partido unitario incluirá en su programa particular puntos contrarios a los comunes del programa mínimo y, en todo caso, la discusión pública en los puntos no comunes se mantendrá dentro de los límites de la tolerancia y del mutuo respeto a que obligan los intereses superiores de la unidad popular y de la tregua política. [15]

Y respecto al programa mínimo tenemos que contenía valga las directrices de la democracia venezolana: a) la expansión de la educación como condición necesaria para lograr el desarrollo del país b) aplicación de los programas agrícolas que contenían la reforma agraria, teniendo como antecedente el intento fallido de Medina Angarita en éste sentido c) una política de sustitución de importaciones que favoreciera a la producción nacional y a la soberanía concebida como independencia económica d) políticas de nacionalización de los recursos naturales, explotados por extranjeros, que fue el tema recurrente respecto a la política petrolera e) políticas de creación de industrias de productos básicos, f) políticas de infraestructura vial, la cual permitiría unir físicamente al país y llevarlo a la modernización g) y políticas que permitieran crear un Estado de bienestar: seguro social, vivienda, etc. Y así paliar las consecuencias de las políticas ineficientes que dejaron un saldo de marginados y un éxodo rural que trajo como consecuencia la desigual distribución de la población y la creación de sentaderos marginales en los centros urbanos.

Finalmente la pretensión central se halla en la necesidad de crear un escenario que permitiera, a través de la estabilidad del sistema, capacidad de actuación para los partidos. Si continuábamos sometidos a las pretensiones intestinas de los militares y de los neo-caudillos, nunca podríamos iniciar la travesía de resolver “entre todos” los factores los problemas que aquejan a los colectivos que se encontraban representados en el sistema de partidos modernos (el juego de los actores sociales que concentran sus demandas a través de los actores políticos: los partido) como señala Espinoza[16] :

Todo esto venía acompañado por dos reglas de decisión, una obsesión por el consenso y una aversión al conflicto, cosa que contribuyó a mantener la paz y el entendimiento en la naciente democracia. El objetivo en este caso del Sistema Político Venezolano era la consolidación de si mismo, basado en dos reglas fundamentales, el consenso y la minimización del conflicto.

El programa que fundó el puntofijismo tiene como norte a la democracia y todo lo que ésta comporta; en este sentido: la idea de gobierno civil (mantenida desde 1958 hasta 1999), el Estado Social de Derecho y de Justicia, el respeto a los derechos humanos y a las libertades civiles y políticas, la dinámica expansiva de reivindicaciones sociales, la justa distribución de la riqueza, la soberanía nacional, la estabilidad económica y social fueron las pretensiones principales de todos los gobiernos; los cuales fueron elegidos principalmente para cumplir con estos fines. ¿Lo lograron?

No sería justo decir que sí a todo; pero no es menos cierto que la estabilidad democrática y la alternabilidad fue un importante logro de esos años. Así mismo el fortalecimiento institucional al cual se le debe en primer término logros como planes de alfabetización extendida (programas del ME y Acude), planes de vivienda extendida (Inavi), planes de subsidio alimentario (Corpomercadeo y Proval) un Banco Central que hasta 1999 se mantuvo inexorablemente autónomo, una Corte Suprema de Justicia que llegó a encontrar méritos para el enjuiciamiento de un primer mandatario nacional (Carlos Andrés Pérez) y un Congreso de la República donde desfilaron diputados de todas las tendencias políticas.

Con este proyecto rompe en primera instancia el gobierno de Pérez Jiménez (tras el incipiente intento democrático del trienio adeco) y por otra parte el bloque de izquierda del PCV (que mantuvo guerrillas urbanas hasta los 70 y conspiraciones para lograr la vía de la revolución por las armas) y los partidos radicales como BR (que abogaban por el foquismo también). Así mismo los movimientos insurrecionales como las intentonas de golpe del 4F y el 27N de 1992; que abogaban por la vía armada y la traición a la institución armada (la FFAANN que desde 1958 se habían consolidado como un cuerpo profesional al servicio de la nación y respeto al hilo constitucional).

El primero es obvio por el carácter militar y autoritario-totalitario represivo que fue el régimen de Pérez Jiménez que durante los casi 10 años que duró fue en detrimento de los derechos políticos y civiles de los ciudadanos venezolanos. Eliminó el debate político y suprimió las actividades partidistas en menoscabo de los derechos constitucionales. Además cometió delitos de persecución política y tortura a sus adversarios políticos, creando campos de concentración como Guasina.

El segundo porque su naturaleza les hace incompatible con el sistema democrático (como se pensó en a la hora de hacer el pacto de gobernabilidad democrática) y porque el juego de guerra de guerrillas de los 60 les mantuvo al margen del escenario político formal. Así mismo, con posterioridad se podría hablar de la izquierda democrática que nace de la escisión del PCV (el MAS) pero aun es dudoso su carácter democrático dados los matices marxistas-leninistas que conservarán; incluso hoy día se acrecienta esta duda dado el reavivamiento de las corrientes socialistas ortodoxas en el país y la retoma del léxico tradicional así como de los instrumentos de la “revolución”.

El tercero mencionado obviamente guarda relación con el segundo; en el sentido de que los golpes de Estado que se pretendieron dar para 1992 tenían raíces en la izquierda nacional; en este sentido, el juego “militar-civiles” (que tiene antecedentes en 1948 –oposición a AD y FFAA- y en 1958 –AD con otras fuerzas y FFAA). Los intentos de golpe del 92 rompen con el Pacto de gobernabilidad; aunque no estuvieran entre los “pactantes” la izquierda, la tendencia general del país iba en apoyo a las premisas del puntofijismo y tan es así, que la escisión del PCV traería al MAS y Causa R primariamente como partidos de izquierda democrática que se incluirían en el juego político por completo (lo muestran la cantidad de diputados que desfilaron por el Congreso). Así pues, la izquierda que “apoyó” clandestinamente a los golpes rompieron con esa tendencia y aún hoy perviven en romper con ella en tanto que se pretende (como se vio con los intentos de “reforma” constitucional de 2007) traicionar las premisas básicas de la vida democrática venezolana que se signaron en el Pacto de Punto Fijo y, más aún, en la Constitución de 1999; que hay que entenderlas más que como “sólo signadas en el pacto” porque son el resultado de la maduración política de nuestro país. Tan así, que es innegable que ninguna de las premisas que se sentaron violentan los principios democráticos (aunque pueda discutirse la exclusión de la izquierda, pero ese punto es debatible en tanto que la izquierda ortodoxa, con sus premisas radicales, se autoexcluye del sistema democrático)


[1] Avellán, J. (2006) Presidentes de Venezuela. (En línea) Disponible en http://www.javellan.com/en/art/?93 Consultado el 25 de enero de 2008.

[2] Aveledo, R. (2007) La 4ta República. Libros Marcados: Caracas

[3] Fundación Rómulo Betancourt. Biografía Resumida de RB. (en línea) Disponible en: http://www.fundacionromulobetancourt.org/webFRBAgosto2006/BiografRes.htm (Consultado el 28 de enero de 2008)

[4] Biblioteca de Rómulo Betancourt. Acción Democrática y los problemas económicos de la nación (en línea) Disponible en: http://www.analitica.com/bitblio/rbetancourt/ad1.asp (Consultado el 28 de enero de 2008)

[5] Fundador del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) en 1926.

[6] Santz, J. (2006) El día en que Rómulo Betancourt barrió el piso con Miguel Otero Silva. (En línea) Disponible en: http://www.aporrea.org/actualidad/a43260.html (Consultado el 27 de enero de 2008)

[7] González Medina, E.: (2007) Venezuela, capitalismo de estado, reforma y revolución. Edición electrónica

gratuita. Texto completo en http://www.eumed.net/libros/2007a/244/

[8] Betancourt, R. (1963) El Capitalismo conservador o neoliberal y el marxismo. (En línea) Disponible en http://www.analitica.com/bitblio/rbetancourt/neoliberalismo.asp (consultado el 26 de enero de 2008)

[9] Material de la clase de Pensamiento Político Económico de Venezuela. (2008) Caracas: Universidad Metropolitana.

[10] Moleiro, A (2006) Conversaciones con Teodoro Petkoff. Caracas: Libros Marcados. Pp. 143.

[11] “Hasta que finalmente nacieron las ideas ya propias del MAS, a las que yo les di cuerpo con el libro Proceso a la Izquierda” Moleiro,A : 142-143.

[12] Venezuela Analítica. Pacto de Punto Fijo. (el línea) Disponible en: http://www.analitica.com/bitblio/venezuela/punto_fijo.asp (Consultado el 26 de enero de 2007)

[13] En clara ataque a lo sucedido con el Golpe de Estado del 48 que tumbó el presidente democráticamente electo, Rómulo Gallegos; lo cual trajo como consecuencia el perezjimenizmo y lo cual había sido finalmente la consecuencia más atroz que pudieron imaginar; dado el régimen dictatorial y totalitario en el que devino el golpe, en el cual todos los partidos terminaron por quedar relegados de la vida política. Este aprendizaje costoso era ahora un punto en común para todos los partidos nacionales (con excepción el PCV que no fue incluido en el pacto por considerársele contrario a los valores democráticos).

[14] En clara muestra de la reconciliación que se tomó como necesaria para la construcción de la democracia. En este sentido Ramón Aveledo (2007: 64) señala: “reconciliación que no supone que cada quien o cada sector deje de pensar como piensa o tenga que disimularlo para sobrevivir. Reconciliación sin rendiciones, en torno a unas reglas para normar la vida ciudadana, dar un marco al funcionamiento del poder público y establecer los modos para que la voluntad popular se exprese y su decisión se acate (…) compromiso de respeto mutuo, respeto a la Constitución y al orden democrático que de su aplicación se deriva(…)”

[15] Aquí se refuerza lo señalado en el punto anterior; esa reconciliación necesaria que más allá del respeto mutuo también radica en conciliar una visión mínima de país que siente las bases de la reconstrucción nacional necesaria y esperada desde la muerte de Gómez con ansias por los venezolanos; una visión compartida que permita lo que Aveledo, R. (2007: 64) respecto al Pacto, llama “la experiencia de convivencia libre y pacífica (…)” que trajo consigo uno de los saldos positivos más importantes y en este punto Aveledo recurre a la siguiente frase; “como bien ha puntualizado Caldera: algo que será difícil destruir el pueblo venezolano se acostumbró a vivir en libertad. Si alguien se atreviera a desconocer este hecho, estaría condenado al fracaso(…)”

[16] Espinoza, K. (2006) El Sistema Político Venezolano. El Liberal. (en línea) Disponible en: http://e-liberal.net/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=48 (Consultado el 27 de enero de 2008)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s